Casi 6.000 personas migrantes lograron durante el pasado año la autorización del Ministerio para acceder a un empleo de forma legal

Jornaleros trabajando en las labores de siembra y recogida de una finca agrícola del Campo de Cartagena. / Iván Urquízar
Hasta 16 extranjeros consiguen cada día los ‘papeles’ o el visto bueno a la perceptiva documentación oficial para poder trabajar de forma legal en la Región de Murcia. A la espera de que vaya avanzando la regulación extraordinaria anunciada por el Gobierno de España -que arrancó este pasado miércoles 1 de abril- con la que se beneficiarán unos 30.000 extranjeros en Murcia (medio millón en España) que lleven un mínimo de cinco meses en nuestro país y que no cuenten con antecedentes penales, la Comunidad debe mirar (y velar) por incorporar al mercado laboral a aquellas personas migrantes para sostener la economía y el empleo.
Las estadísticas demográficas año tras año no engañan: solo el relevo generacional de los habitantes murcianos no cubrirá las salidas previstas en los próximos años por trabajadores que se jubilarán y que dejarán sus puestos vacantes. Un reciente estudio nacional ya ponía el foco en este problema, asegurando que la Región necesitará al menos 14.600 inmigrantes en la próxima década para las 160.000 salidas del mercado laboral.
Con este escenario actual acercándose en silencio, los últimos datos publicados hace apenas unos días por el Ministerio de Trabajo y Economía Social señalan que en la Comunidad se dio luz verde a un total de 5.966 autorizaciones durante el año pasado. La cifra supone un 4,3% menos que en 2024, cuando se registraron 6.235, pero lo cierto es que en los últimos años se le ha dado un ‘arreón’ positivo a la estadística.
Una de cada cinco solicitudes (21,3% del total) acaba siendo denegada en la Región: el año pasado se echaron para atrás 1.624 solicitudes de las 7.590 que se registraron, el récord de la serie histórica, tal y como se recoge en la Estadística de Autorizaciones de Trabajo a Extranjeros (PTE).
De todos los permisos aprobados, 2.548 fueron para residencia temporal y trabajo por cuenta ajena y solo 16 por cuenta propia; 2.534 por arraigo y otras circunstancias excepcionales; 457 por la vía del permiso único, una autorización de residencia y trabajo simplificada impulsada por la UE para ciudadanos de terceros países; y 376 fueron autorizaciones simples. Para 1.262 migrantes fue una primera expedición. Otras 2.945 fueron autorizaciones únicas y casi un tercio, 1.724, fueron primeras renovaciones para seguir trabajando aquí, según el último balance del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Con la última reforma de la legislación, que entró en vigor en mayo del pasado año, se estimó que se beneficiarían unas 45.000 personas en la Región; sin embargo, desde entonces, cuando se flexibilizó el acogimiento a través de la figura del arraigo, se han regularizado unos 20.000 migrantes.
Las denegaciones baten récord en 2025 en la Comunidad con 1.624 solicitudes echadas para atrás
Una ‘tabla de salvación’
El peso de este colectivo es, en gran medida, una ‘tabla de salvación’ para el empleo murciano, ya que estas personas ocupan los puestos de trabajo de los sectores marcados por la temporalidad, la dureza de las jornadas y la necesidad de mano de obra intensiva, como la agricultura o los servicios. La Región de Murcia ha alcanzado a comienzos de 2026 cerca de 110.000 trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social, una cifra que confirma el crecimiento sostenido de este colectivo en el mercado laboral regional y su papel clave en la economía.
Según los últimos datos disponibles, los trabajadores procedentes de otros países representan ya en torno al 16% del total de afiliados en la Región de Murcia En términos interanuales, el incremento ha sido notable: más de 5.800 ocupados extranjeros adicionales en el último año, lo que supone un aumento del 5,6%.
Este avance se enmarca en una tendencia de largo recorrido. En la última década, el número de trabajadores extranjeros ha crecido alrededor de un 40% en la Región de Murcia, consolidando su presencia en sectores estratégicos. Entre ellos destaca especialmente la agricultura, donde la mano de obra extranjera es mayoritaria, así como los servicios y el trabajo autónomo.
El 65% de las autorizaciones concedidas durante todo el año 2025, más de 9.900, se destinaron a las llamadas ocupaciones elementales, que incluyen funciones básicas para la sociedad como el empleo doméstico, los servicios de limpieza, ayudantes de cocina, repartidores, peones agrarios o de pesca, por ejemplo.
Para empleos de artesanía y puestos de trabajo cualificados de las industrias manufactureras y la construcción, se emitieron 462; mientras que para puestos en restauración, servicios personales, protección y vendedores se extendieron 456.
Otras 136 autorizaciones estaban vinculadas a operadores de instalaciones y maquinaria; para empleados contables, administrativos y otros empleos de oficina se concedieron 127. En el último puesto de la lista, solo se emitieron 14 autorizaciones positivas para ocupar puestos de directores y gerentes.