Autoescuelas, comercios y garajes dejan paso a apartamentos en céntricas calles, barrios y litoral en una tendencia que comenzó en 2009

Uno de los bajos que se han reconvertido en vivienda en Cartagena. / Loyola Pérez de Villegas
Cartagena no es un municipio ajeno al al problema de vivienda que sufre el país con alquileres cada vez más altos y una falta notable en la construcción de nuevas viviendas. Ante esta situación, muchos propietarios han decidido convertir sus locales comerciales en viviendas. La mayoría de estos inmuebles están situados en bajos y entresuelos, pero también hay algunas nuevas casas en pisos.
En concreto, según los datos recopilados por el Ayuntamiento de Cartagena en noviembre de 2025, se han registrado 76 expedientes para transformar oficinas o bajos comerciales en viviendas desde 2009.
Si bien el repute definitivo se ha dado en los dos últimos años, ya que es en este periodo de tiempo cuando se concentran un numero mayor de las reconversiones, con 23 expedientes que suponen la creación de unas 30 viviendas, teniendo en cuenta que hay varios expedientes para generar dos y cuatro viviendas.
Entre los cambios de usos más relevantes destacan la legalización de un local habilitado para vivienda en Santa Lucía, la adaptación de una oficina a una casa, así como la rehabilitación de una nave industrial para convertirlo en apartamentos en el Barrio de la Concepción.
Entre los negocios que han dejado paso a las residencias resalta una autoescuela en la calle del Carmen, que ahora es una vivienda, mientras que en Santa Lucía se ha adecuado un almacén como casa.
En el litoral también se han cambiado los usos de los inmuebles. En este caso destaca Cabo de Palos, donde se ha reformado el interior y el exterior de una parcela para convertir un local comercial en un apartamento y, en otro caso, de un negocio se han creado dos viviendas.
Otros lugares donde se han llevado a cabo estos cambios son céntricas calles como Mayor, Puerta de Murcia, Aire o Plaza José María Artes, así como en barrios como Los Dolores, San Félix, Barrio Peral o San Antón.
El Ayuntamiento trabaja para paliar el problema de vivienda con diversas iniciativas. Este mes de enero el Ayuntamiento anunció que planea ampliar la superficie destinada a vivienda en la revisión del Plan General, tras analizar alegaciones y «la situación de necesidad de vivienda».
El documento partía de una previsión de suelo para unas 80.000 viviendas y ahora el objetivo municipal pasa por cerca de 100.000.
700 hectáreas
Para alcanzar esa cifra, los servicios técnicos municipales trabajan en la incorporación de unas 700 hectáreas adicionales destinadas a nuevos desarrollos residenciales. Con esta ampliación, la superficie urbanizable para vivienda pasaría del 5,7% al 7% del total del término municipal.
La propuesta incorpora dos condiciones. La primera, que la tipología de vivienda se adapte al entorno, con límites a la edificación en altura en las diputaciones. La segunda, que el crecimiento urbano sea continuo, de forma que los nuevos desarrollos «continúen los desarrollos ya consolidados».
Desde el Consistorio justifican esta directriz con el coste que generan los núcleos aislados, por el encarecimiento de los servicios básicos e infraestructuras que requieren, como agua, saneamiento y transporte.
Asimismo, el Ayuntamiento expropió 12 solares en el casco histórico al no solicitar sus dueños licencia de construcción. Sin embargo, el Consistorio no tiene aún ningún interesado en adquirirlos.
Ahora Casco Antiguo planea volver a sacarlos a subasta con una rebaja en el precio de un 25%. Además, se ha puesto en marcha con el Colegio de Arquitectos y con la Asociación de Promotores y Constructores para acortar trámites de licencia y aplicar la figura de ‘interés público’ a promociones de vivienda, con criterios ligados a inversión, empleo y carácter estratégico.