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Un informe del servicio secreto reconoce que «conocían los hechos antes del 23F o planificaron un apoyo operativo»
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Desclasificación de los documentos del 23F
Un informe interno del que fuera el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID) reconoce que seis miembros de la AOME (Agrupación Operativa de Misiones Especiales) participaron activamente en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El texto se ha conocido este miércoles después de que hayan salido a la luz 167 documentos secretos del 23F, cuando se cumplen 45 años de la intentona golpista liderada por el teniente coronel Antonio Tejero.
El documento, titulado ‘Informe sobre la participación de miembros de la AOME (CESID) en los hechos del 23 de febrero de 1981‘, concluye que, tras las investigaciones realizadas, se pudo comprobar que «algunos miembros de esta unidad participaron activamente en los hechos del 23 de febrero». La participación se concreta en seis personas que, según el texto, «o bien conocían los hechos antes del 23F o que planificaron un apoyo operativo que lo llevaron a efecto y que posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos del día 23».
El CESID fue el servicio de inteligencia de España desde 1977 hasta 2002, dependiente del Ministerio de Defensa y encargado de la información estratégica y la seguridad del Estado. En 2002 fue sustituido por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). La AOME fue una unidad de élite creada en los años 80 dentro del CESID para llevar a cabo operaciones especiales.
Conocimiento previo
El informe identifica como conocedores previos de los hechos al capitán Francisco García Almenta, al capitán Vicente Gómez Iglesias, al sargento Miguel Sales Maroto y al cabo Rafael Monge Segura. En cuanto al comandante José Cortina Prieto, el documento señala que «no está comprobado que lo supiera», aunque añade que «hay indicios de que así fuera». No se tiene constancia de que otros miembros de la unidad conocieran los hechos con antelación.
Según el texto, el capitán García Almenta dispuso de medios materiales —emisores, receptores y vehículos— que distribuyó entre el sargento Sales y los cabos Rafael Monge y José Moya Gómez para prestar apoyo a la columna que se dirigió a las Cortes.
El capitán Gómez Iglesias se mantuvo en contacto con García Almenta y dirigió al cabo Monge en la marcha hacia el Congreso. Por su parte, el sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gómez realizaron misiones de control en la zona del Congreso de los Diputados.
En relación con el comandante Cortina, el documento señala que no se conoce «ninguna actividad directa» suya durante ese día en relación con los hechos.
Activación de la «Operación Mister»
Tras el fracaso del golpe de Estado, se dio orden en la unidad de activar la denominada «Operación Mister». El informe señala que se corrigieron fechas con el fin de justificar los movimientos del personal el 23 de febrero. El 24 de febrero, el comandante Cortina reunió al capitán García Almenta, al sargento Sales Maroto y al cabo Monge Segura para activar dicha operación.
Posteriormente, la dirección del centro ordenó la elaboración de un informe de carácter no judicial para aclarar lo ocurrido. A raíz de ese documento y de las declaraciones ante el juez instructor, se detectaron contradicciones en las declaraciones del sargento Sales Maroto, del cabo primero Rafael Monge Segura y de los capitanes García Almenta y Gómez Iglesias.
El informe judicial fue finalmente trasladado al juez instructor de la causa.
Consecuencias disciplinarias y judiciales
Como resultado de los hechos, varios mandos y agentes causaron baja en la unidad o en el CESID. El capitán de la Guardia Civil Vicente Gómez Iglesias fue procesado y condenado, además de causar baja en el CESID.
El comandante de Infantería DEM (Diplomado de Estado Mayor) José Cortina Prieto causó baja en el CESID, fue procesado y posteriormente absuelto. En el momento recogido en el documento, se encontraba destinado en el regimiento de infantería Jaén.
También causaron baja en el CESID el entonces capitán de infantería DEM Francisco García Almenta Dobón —quien no fue procesado—, el cabo primero Rafael Monge Segura y el cabo primero José Moya Gómez, este último causando baja posteriormente en el cuerpo.
En la unidad causaron baja el sargento Miguel Sales Maroto, el cabo primero Fernando Terrón Durán, el guardia segundo José Luis Fernández Gutiérrez y el guardia segundo Antonio Lagoa Sánchez.
El informe concluye que, de los 11 directivos —dos jefes y nueve oficiales— que estaban en la unidad el 23 de febrero, no se puede afirmar que hubiera más personas implicadas en mayor o menor grado. Señala que contribuyó a ello el hecho de que los agentes implicados estaban bajo órdenes directas del capitán García Almenta y que los medios empleados no eran comunes al resto de la unidad.
Por último, el documento recoge que «se conocen contactos previos del comandante Cortina con el nuncio de Su Santidad y con el embajador de Estados Unidos», identificado como «Mr. Toduman», en fechas anteriores al 23 de febrero, según manifestó el capitán Gómez Iglesias.
Informe Jáudenes
Existe otro informe del CESID que habla sobre la implicación de varios de sus agentes en el intento del golpe de Estado del 23F. Se trata de un documento con fecha de 31 de marzo de 1981 y que trata sobre una investigación interna al teniente coronel Juan Jáudenes.
En este informe se determina que, «al haberse iniciado esta información cinco semanas después de ocurridos los hechos, es natural que existan discrepancias menores», intentando exculpar a parte del servicio secreto. Además, después de interrogar a los implicados, se expone que «no puede deducirse con certeza ninguna participación de personal de la AOME en la preparación o ejecución del fallido golpe del 23 de febrero».



