El ejecutivo empata en votos con la oposición, inclinando la balanza el voto de calidad de la alcaldesa

La silla vacía de Diego Salinas en el Pleno de este miércoles / P
Los números están tan ajustados que un solo edil puede hacer caer o sostener al Gobierno encabezado por Noelia Arroyo. La mayoría absoluta está en 14 de los 27 ediles que componen la Corporación municipal, antes de la espantada de Diego Salinas de Vox la suma estaba clara, los diez concejales del Partido Popular más los cuatro de la formación de Abascal.
Con la salida del edil de Desarrollo Económico, Empresas e Industria del Vox la alcaldesa nombró al portavoz del partido verde, Gonzalo López Pretel, primer teniente de alcalde, cargo que este ostentaba hasta entonces, con la categoría añadida de vicealcalde. Si bien el ya edil No Adscrito mantiene sus competencias en un intento de Arroyo de seguir manteniendo la mayoría, cuando el fantasma de la moción de censura está más presente que nunca.
El Pleno municipal de este miércoles escenifica esos cambios por primera vez, con el cambio de lugar de Salinas, cuyo sitio está ahora junto a Belén Romero, y López Pretel que pasa al del primer teniente de alcalde. Sánchez del Álamo por su parte deja su silla a Salinas y ocupa la del portavoz de Vox.
Sin embargo, Salinas no acudió al Salón de Plenos del Palacio Consistorial, justificando su ausencia por motivos médicos, según explicó Arroyo, «no lo voy a repetir».
Esta ausencia deja al Gobierno local con los mismos 13 ediles que hay en la oposición, empatando así en votos, si todos los grupos contrarios al ejecutivo votan lo mismo. En este caso decidirá el voto de calidad de la regidora municipal.