Hoteles y chiringuitos registran una alta ocupación para estos días y el sector confía en una temporada estival histórica impulsada por la demanda nacional e internacional

Decenas de bañistas en la Playa de La Reya de Mazarrón el pasado domingo. / L. O.
Hoteles con altas previsiones de ocupación, chiringuitos con la agenda completa, sombrillas y neveras acaparando buena parte de la arena de las playas dibujan un escenario esperanzador para un sector que afronta estas fechas con expectativas muy positivas. El sector hotelero y turístico encara con especial «optimismo» el Puente de la Región de Murcia -para aquellos que no trabajen el próximo lunes y puedan encadenar hasta cuatro días consecutivos de descanso-, con establecimientos que vienen registrando desde hace semanas una ocupación «muy elevada» gracias a una oferta que «va más allá del sol y playa». Así lo expresa a La Opinión José Catalá, director del Hotel Thalasia de San Pedro del Pinatar y presidente de la Asociación de Hoteles y Alojamientos de la Costa Cálida (Hostetur).
Los empresarios turísticos señalan que, aunque junio todavía no es un mes plenamente vacacional entre semana, sí permite medir la evolución de la demanda de cara a los próximos meses. «Los fines de semana ya te van marcando un poco la senda y la evolución de la demanda de cara al verano, y las perspectivas no pueden ser mejores«, asegura Catalá. «Hay hoteles que ya estamos muy fuertes porque ofrecemos otros servicios, como el balneario en nuestro caso, que también ayuda. Llevamos tiempo teniendo unos fines de semana muy buenos y el tiempo está acompañando«.
A por un verano «histórico»
La esperanza puesta en esta campaña es tan positiva que desde Hostetur ya apuntan a que este verano puede marcar una «temporada histórica» en la que se batirán distintos récords por, entre otras causas, el posible trasvase de personas que decidan hacer turismo nacional y de extranjeros que opten por visitar nuestro país ante la incertidumbre geopolítica actual derivada del conflicto en Oriente Próximo.
No obstante, reconoce que el contexto internacional sigue siendo cambiante y obliga a mantener la cautela: «Si la situación sigue más o menos congelada como está ahora, creo que vamos a batir récords, pero la realidad cambia muy rápido y no sabes qué puede ocurrir pasado mañana».
En este sentido, recuerda que durante su asistencia hace unos días a una mesa de conectividad sobre la situación del aeropuerto, con participación de Aena y Turespaña, las perspectivas trasladadas fueron también muy positivas. «Nos decían que las previsiones son fantásticas y que, si no ocurre nada, el turismo va a ir muy bien«.
La principal incertidumbre a nivel internacional está relacionada con el combustible para aviones en Europa: «En España no debería afectar porque tenemos garantía y autosuficiencia, pero en otros países parece que la situación está más complicada. Nos mencionaban especialmente el caso de Alemania, que podría comenzar a tener problemas serios», explica.