Más de 350 kilómetros de carretera en la Región de Murcia pasarán el examen del Ministerio para ‘silenciar’ el tráfico

La Comunidad ganará más peso en la futura revisión de los Mapas Estratégicos de Ruido que debe aprobar Transportes antes de julio del próximo año

Vehículos a la entrada a Ronda Norte, donde ya están instaladas las pantallas acústicas tras meses de obras.

Vehículos a la entrada a Ronda Norte, donde ya están instaladas las pantallas acústicas tras meses de obras. / Israel Sánchez

La Región de Murcia será una de las comunidades con mayor peso en la nueva revisión de los Mapas Estratégicos de Ruido de las carreteras estatales, el nuevo proyecto que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha sacado a licitación esta semana y que mide el nivel de contaminación acústica mediante los decibelios que dejan coches, motos, autobuses o camiones por las principales vías por la que transitan a diario miles de estos vehículos. Cabe recordar que limitaciones de velocidad o la instalación de más pantallas acústicas como las que se han colocado en los últimos meses en el área metropolitana de Murcia (MU-33) a su paso por la Ronda Oeste ayudan a contener y ‘silenciar’ el tráfico.

El nuevo pliego técnico elaborado por el departamento de Óscar Puente incluye a Murcia dentro del ‘Lote 1 Sur’, junto a Andalucía, Extremadura y Ceuta, por unos 763.000 euros y fija para la Comunidad un alcance estimado de 354 kilómetros entre tramos ya incluidos en el mapa anterior que deberán actualizarse y otros que se incorporan al estudio.

El dato situaría así a Murcia como una de las provincias con más carga de trabajo dentro de ese ‘pack’ y la quinta dentro de los cuatro lotes que conforman el plan, solo por detrás de Madrid, Valencia, Zaragoza y Asturias. En total, el Ministerio anunció que la licitación total de esta quinta fase se realizaba por más de 3 millones de euros.

La Comunidad contó en la cuarta fase con unos 345 kilómetros de grandes ejes viarios de la Red de Carreteras del Estado incluidos en los mapas de ruido. De ellos, 278 kilómetros deberán actualizarse ahora, mientras que otros 76 kilómetros se incorporan como red nueva en la quinta fase. Esa cifra de red nueva supone casi la mitad de todos los nuevos tramos previstos en el ‘Lote Sur, que suma 161,03 kilómetros.

La revisión afecta a los denominados grandes ejes viarios, es decir, carreteras estatales con más de tres millones de vehículos al año. El contrato tiene como objetivo completar la quinta fase de aplicación de la directiva europea sobre evaluación y gestión del ruido ambiental, con año de referencia 2026. La documentación aportada por el Ministerio apunta a que los mapas deberán estar aprobados antes del 30 de junio de 2027 y, antes de su luz verde definitiva, tendrán que someterse a consulta pública. El nuevo trabajo no parte de cero: Transportes tomará como base los resultados de la cuarta fase, correspondiente al año de referencia 2021. Aquellos mapas fueron aprobados en dos bloques: primero los relativos a carreteras estatales sin peaje y después los de autopistas con peaje.

Los tramos más estridentes

El cuarto mapa estratégico del Ministerio analizó más de 300 kilómetros de vías sin peaje en Murcia y detectó zonas de rebase junto a viviendas, centros docentes, sanitarios y culturales. En total, la memoria de aquel trabajo recogía hasta trece unidades de mapa estratégico en la Región. Entre ellas figuraban la A-30, desde el límite con Albacete hasta Cartagena; la A-7, tanto en el tramo de entrada desde Alicante como en el corredor hacia el límite con Almería; la A-33, entre Blanca y Jumilla; la A-91, la MU-30, la MU-31, la CT-32, la CT-33, la CT-34 y dos tramos de la N-344.

El mapa identificativo incluido en la memoria muestra cómo los principales corredores acústicos se concentran en torno al eje de la A-30, que vertebra la Región de norte a sur, y la A-7, que atraviesa el área metropolitana de Murcia y continúa hacia el Valle del Guadalentín, Lorca y Puerto Lumbreras. También se tuvieron en cuenta las aglomeraciones urbanas de Murcia y Cartagena, al diferenciarse los resultados dentro y fuera de estos ámbitos urbanos.

Los resultados reflejaban que la A-30 (que actualmente incluirían los tramos de accesos norte y sur a Murcia, MU-32 y MU-33) era el eje con mayor población afectada cuando se incluían las aglomeraciones urbanas. En su entorno se estimaban unas 16.400 personas expuestas a valores de Lden (ruido promedio) iguales o superiores a 55 decibelios, así como unas 2.000 personas por encima de los 65 decibelios.

El segundo gran foco era la A-7 en el tramo que va desde el enlace con la A-30 hasta el límite con Almería. En este corredor, que atraviesa municipios como Murcia, Alcantarilla, Librilla, Alhama de Murcia, Totana, Lorca y Puerto Lumbreras, la memoria estimaba unas 7.500 personas expuestas a niveles Lden de 55 dB o más, y unas 600 personas por encima de 65 dB.

La memoria también identifica afecciones en corredores más cortos pero sensibles. En la MU-30 se detectan zonas de rebase en El Palmar, con presencia de edificios sanitarios como la Arrixaca y viviendas entre los enlaces con la RM-611, la N-301 y la A-30. En la CT-33, en Cartagena, el documento señalaba una zona con edificios sanitarios y docentes entre Los Mateos, Lo Campano y Santa Lucía.

«Alta» afectación a la contaminación acústica

El pliego de la quinta fase también clasifica a la Región de Murcia como territorio de afectación «alta» dentro de la justificación de precios. Esta categoría se establece según la densidad media provincial de afectación acústica detectada en la cuarta fase, medida como población expuesta a niveles Lden iguales o superiores a 55 decibelios por kilómetro de unidad de mapa estratégico.

La actualización no se limitará a dibujar nuevos planos. La empresa a la que se le adjudiquen los trabajos deberá analizar los niveles sonoros, la exposición de la población, las viviendas afectadas y la presencia de edificios sensibles, como centros docentes, sanitarios y culturales. También se elaborarán mapas de niveles sonoros, zonas de afectación, zonificación acústica, servidumbres acústicas y zonas de conflicto, donde se detecten superaciones de los objetivos de calidad acústica.

Con esta actuación, el Ministerio «da continuidad a los trabajos desarrollados en fases anteriores» y continúa velando por el cumplimiento de las normas europeas sobre evaluación y gestión del ruido ambiental, «reforzando así su compromiso con la mejora de la calidad acústica del entorno de las carreteras y con la protección de la salud y el bienestar de la ciudadanía».

El documento advierte, no obstante, de que las cifras dadas son todavía orientativas, por eso no desglosa por ahora cuánto se invertirá concretamente en la Región de Murcia y en el resto de territorios. Transportes señala que, a la fecha de aprobación del pliego, aún no era posible caracterizar con precisión todas las variables del año de referencia 2026, como tráfico, red en servicio o pantallas acústicas ejecutadas. Por ello, la Dirección General de Carreteras comunicará al contratista el alcance definitivo de los tramos al inicio del contrato.

De los 763.000 euros que se destinarán al ‘Lote 1 Sur’, la partida más importante corresponde al escenario de modelización, con 185.474,19 euros, seguida de los resultados de evaluación y las memorias resumen, con 105.985,25 euros cada una.