Los expertos han comprobado que padecen una modificación genética que las hace resistentes a ciertos venenos y que cuentan con buenas condiciones para reproducirse

Técnicos de Lokímica realizan tareas de control de plagas en una imagen de archivo / Ayto. Murcia
Eva Mondéjar LA OPINIÓN
Las ratas nunca han agredido a nadie, e imaginamos que las ‘superratas’ tampoco harán especial ilusión a la mayoría de murcianos. Aunque el nombre suene a un animal mutante de gran tamaño, su única diferencia con las ratas que todos conocemos es su resistencia a algunos venenos que se utilizan para erradicarlas.
Una mutación genética, descubierta en 2023 por científicos del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), dependiente del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), es la responsable de que esta especie sea ahora más difícil de combatir. Las muestras del estudio se tomaron en 12 comunidades autónomas, entre las que se encuentra la Región de Murcia. Este es uno de los motivos por los que se están produciendo repuntes de estos roedores en todo el país, incluida la Región.
Uno de los municipios citados públicamente ha sido Mazarrón como una de las localidades con mayor aumento de presencia de ratas, pero el director de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), Manuel García Howlett, lo matiza a esta redacción: «Nosotros lo que mencionamos es que hay un repunte sostenido en la actividad de roedores, de ratas en particular, y el tema de que se hayan citado localidades lo lamentamos porque es un tema general, no es un tema particular de unas ciudades«.
Uno de los técnico de la empresa de control de plagas Sanimur, consultados por esta redacción, confirma que «cada vez hay más ratas en la Región, sobre todo en las grandes ciudades». Esto se debe a la mezcla entre mucha lluvia en los últimos meses y mucho calor ahora en primavera, que hace que las ratas salgan a la superficie, explica el técnico.
Batalla contra las superratas
Advierte García Howlett que ahora se han descubierto «modificaciones genéticas que sabemos que están asociadas a la resistencia a los principales rodenticidas que usamos, que tienen una base de anticoagulante». Estas ratas resistentes al veneno son las que se han bautizado como ‘superratas’ y son uno de los factores por los que se ha multiplicado la presencia de estos animales, aunque no el único. «Lo que también entendemos que está contribuyendo es el cambio climático. Estamos viendo cada vez inviernos más suaves, que contribuyen a ampliar su periodo de mayor capacidad reproductiva«, explica el director de ANECPLA.
La resistencia de los roedores a los venenos anticoagulantes ha hecho que se extienda el uso de los rodenticidas anticoagulantes de segunda generación (SGARs). Su efecto es mucho más potente y mata a las ratas incluso con una sola ingesta. Pero es precisamente su potencia la que ha llevado a la Unión Europea a regular su uso, ya que pueden afectar a otros animales no objetivo e impactar negativamente en el medio ambiente. Manuel García Howlett reflexiona que aunque «es una cosa beneficiosa, que es proteger la salud de las personas y del medio ambiente, cada vez hay menos esfuerzo por parte de las industrias de fabricación de biocidas en la búsqueda de nuevas soluciones».
Tanto Lokímica como Sanimur, dos empresas de control de plagas de la Región, utilizan estos rodenticidas de segunda generación en sus labores. Uno de los técnicos de la segunda empresa mencionada asegura que «gracias a los venenos de última generación no tenemos problema para matar a las ratas». Fuentes del Ayuntamiento de Murcia, que cuenta con los servicios de Lokímica, aseguran que los productos «tienen una acción diferida, para que las ratas no asocien la muerte de una compañera con el consumo del cebo, de manera que el efecto letal se produce transcurridos varios días desde la ingestión, normalmente entre tres y siete días».
Transmitir enfermedades
Las ratas suponen un peligro para la salud pública, ya que son transmisoras de «más de una treintena de enfermedades, entre ellas la leptospirosis, el hantavirus o la toxoplasmosis«, según ANECPLA. El director de dicha asociación también hace hincapié en el daño que provocan a los bienes materiales e infraestructuras: «Tienen propensión a roer cables y todos los años nos cuestan muchísimo dinero a toda la sociedad en daños a cableados y a infraestructuras«.
Hace unos meses los vecinos del barrio de La Flota difundieron imágenes de algunos ejemplares de rata campando a sus anchas en un parque de la zona, que según una residente ya se había ganado el apodo de ‘el parque de las ratas’. En respuesta, fuentes del Ayuntamiento aseguraron haber realizado labores de desratización en solares y alcantarillado. También se han dado casos recientemente en La Ñora y en La Alberca, y en otros municipios como Mazarrón.
Fuentes del Ayuntamiento de Murcia han revelado que se va a reforzar el control de roedores con seis equipos especializados y tratamientos programados «tanto en el casco urbano como en pedanías». Además, animan a la ciudadanía a colaborar mediante avisos: «A estas actuaciones programadas se suma la atención a los avisos ciudadanos, que pueden realizarse por vía telefónica o a través de la aplicación municipal Plagas Murcia«.
En cuanto al tipo de rodenticidas utilizados, la empresa Lokímica, encargada de la desinfección, desinsectación y desratización pública de la capital, utiliza los de segunda generación «que se rotan periódicamente con el fin de evitar la aparición de resistencias en las poblaciones de roedores». Concluyen las fuentes que en los últimos seis años en el municipio de Murcia «se observa una tendencia a la baja en la evolución de avisos notificados por roedores». Con estas nuevas medidas, el Ayuntamiento asegura estar «contribuyendo a la protección de la salud pública y a la mejora de las condiciones higiénico-sanitarias en todo el municipio».
Seis equipos especiales para el control de plagas
Fuentes del Ayuntamiento de Murcia han revelado que se va a reforzar el control de roedores con seis equipos especializados y tratamientos programados «tanto en el casco urbano como en pedanías». Además, animan a la ciudadanía a colaborar mediante avisos: «A estas actuaciones programadas se suma la atención a los avisos ciudadanos, que pueden realizarse por vía telefónica o a través de la aplicación municipal Plagas Murcia«.
En cuanto al tipo de rodenticidas utilizados, la empresa Lokímica, encargada de la desinfección, desinsectación y desratización pública de la capital, utiliza los de segunda generación «que se rotan periódicamente con el fin de evitar la aparición de resistencias en las poblaciones de roedores». Concluyen las fuentes que en los últimos seis años en el municipio de Murcia «se observa una tendencia a la baja en la evolución de avisos notificados por roedores». Con estas nuevas medidas, el Ayuntamiento asegura estar «contribuyendo a la protección de la salud pública y a la mejora de las condiciones higiénico–sanitarias en todo el municipio«.
Invasión en las viviendas
Gema, una vecina del murciano barrio de San Antolín, denuncia que en su vivienda ha tenido cinco plagas de roedores en apenas cinco meses. La plaga estaba concentrada en el garaje del edificio, pero las ratas llegaron hasta el piso de Gema: «Esta semana he pasado hambre con tal de no entrar en la cocina». Asegura que parece que nada más expulsar a una, aparece otra para reemplazarla.Uno de los técnicos de Sanimur advierte sobre los roedores que se cuelan en las casas y dañan el mobiliario: «Algunos nos llaman porque se cuelan en los garajes y muerden los cables de los coches». Esto puede suponer un riesgo no solo para la salubridad, sino para la seguridad vial en caso de no detectarlo.