Los Reyes Magos reparten ilusión en Cartagena

La cabalgata, adelantada por las previsiones meteorológicas, emociona a miles de asistentes

Un grupo de personas acmpaña la carroza en la cabalgata de reyes.

Un grupo de personas acmpaña la carroza en la cabalgata de reyes. / Ivan Urquizar

La cabalgata de Reyes Magos llena de magia las calles de Cartagena. En este día en el que sus Majestades de Oriente adelantaron su tradicional paseo por la ciudad para repartir ilusión a los miles de niños que fueron a verlos, lo más importante era su felicidad. La magia reflejada en el rostro de cientos niños que ansiaban hacerse con uno de los peluches lanzados por sus Majestades de Oriente. Ese es el verdadero motivo de este día. La ilusión de los más pequeños pero también de los adultos que disfrutan de este día.

Por este motivo, desde el Ayuntamiento, con la alcaldesa, Noelia Arroyo, a la cabeza han trabajado a contrarreloj, modificado el recorrido, cambiado la composición y adelantado la fecha del desfile más especial del año. Porque no se trata solo de un pasacalles animado en el que se lanzan caramelos. Es la representación de la ilusión y la magia. Es la felicidad de que tu rey favorito te salude. La ilusión de vivir un momento único. Ya lo dijo Heráclito de Éfeso, «nadie se baña dos veces en el mismo río». El pasado año la cabalgata discurrió con normalidad, probablemente el próximo año también lo haga, pero ninguna de estas ocasiones será la de este año. Con las previsiones del meteorológicas encima de la mesa, el equipo de la Concejalía de Cultura, liderado por Ignacio Jáudenes, actuó con una premisa: Cartagena y los más pequeños tienen que vivir la magia de los Reyes Magos en 2026, y no se puede perder todo el trabajo realizado. Pusieron toda la carne en el asador y la ciudad brilló como nunca un 3 de enero.

Una edición singular, pero igual de especial. Un espectacular dragón daba la bienvenida a un mundo mágico donde las figuras de Lego cobraban vida de la mano de la asociación de vecinos de San Diego y los dinosaurios paseaban por la ciudad como si fuera su hábitat natural. Tampoco faltaron los espectáculos circenses con los niños de la asociación de vecinos de San Ginés vestidos como domadores del más temible león y un show de ocho artistas que realizaban malavares y otras acrobacias.

Los carboneros, del grupo La Murga, fueron otro de los platos fuertes del desfile, generando risas y simpatía a su paso, animaron a los presentes lanzándoles trozos de roca. «Carbón, Carbón» y «pásamelo», fueron algunas de las frases que más se escuchaban a su paso.

Detrás, un espectáculo de Ratatouille de la mano de La Murga en el que no faltó el queso, de grandes dimensiones, ni los vegetales con los que el ratón cocinero más famoso de París deleita a sus comensales, anticipaban a la carroza patrocinada por el restaurante Essencia de la misma temática.

Una de las princesa reveldes de Disney, Jasmine, también hizo acto de presencia en una mágica carroza protagonizada por los niños de la asociación de vecinos de Los Puertos, quienes iban vestidos como la hija del sultán de Agrabah y su amado Aladdin.

La carroza de la Autoridad Portuaria de Cartagena desfiló como si hubiera salido de una de las películas de Jurasic Park, acompañados por dos dinosaurios gigantes y seis bebés marionetas que más de uno quiso llevase a casa como mascota.

Espacio Mediterráneo recreó un jardín lumínico, mientras que el paso del tiempo estuvo representado por Repsol en una carroza en la que destacaba un reloj de arena.

Ni siquiera faltaron los animales más salvajes que aparecieron sobre la carroza de La Aparecida y los seres mágicos del boque como hadas y nogmos que hicieron lo propio sobre la de la UCAM.

Los globos aerostáticos de los artistas de La Murga volaron entre los espectadores deleitando al público con sus colores y actuaciones.

El desfile lo cerraban las tres carrozas de Melchor, Gaspar y Baltasar. Sus Majestades reales fueron los más aclamados por el público, repartiendo miles de peluches, chocolatinas y gominolas, pero sobre todo ilusión entre los más pequeños, pero también entre los adultos, que disfrutaron tanto o más que los niños.

La música corrió a cargo de la Banda de Música de La Unión, la de Molinos Marfagones, la de Santa Cecilia de Pozo Estrecho y la de Sauces, así como la charanga La Tropachequera y la Agrupación Musican Cartagena 1990.

Acudieron familias que vivían la primera Navidad de sus hijos, grupos de amigos, parejas enamoradas y más gente que no quiso perderse el evento más ilusionante del año. Algunos incluso todavía conservaban el cazapeluches que se repartió hace varios años y volvieron a hacer uso de él para capturar caramelos.

El cortejó partió desde la Cofradía de Pescadores por paseo Alfonso XII, calle Real, calle Tolosa Latour, plaza de las Antiguas Puertas de Madrid, calle del Carmen, Puerta de Murcia, plaza San Sebastián y calle Mayor hasta la plaza del Ayuntamiento.