Los hoteleros de la Región de Murcia se plantean recortar plazas por la falta de rentabilidad del Imserso: «Es una máquina de perder dinero»

El sector reclama una actualización urgente de un proyecto «agotado» y con las tarifas congeladas durante años, advirtiendo de que cada vez hay menos negocios dispuestos a «asumir pérdidas»

Jubilados saliendo del hotel Entremares de La Manga, uno de los que siguen adheridos a los viajes del Imserso en la Región.

Jubilados saliendo del hotel Entremares de La Manga, uno de los que siguen adheridos a los viajes del Imserso en la Región. / Ivan J. Urquízar

«Los precios constantes de los viajes del Imserso, junto con las tensiones inflacionarias, hacen que prácticamente sea una máquina de perder dinero«. El sector hotelero de la Región de Murcia viene alertando de la «falta de rentabilidad» desde hace tiempo del programa estatal de turismo destinado para jubilados hasta el punto de que se plantean recortar plazas en la planta hotelera.

El proyecto, que nació hace 40 años no solo para facilitar el acceso a las vacaciones de las personas mayores, sino también mantener la actividad económica y el empleo en los destinos de costa durante los meses de temporada baja, lleva años con los precios congelados y sin una renovación de las tarifas que hace que los negocios del sector adviertan de que la situación ha llegado a un punto límite: trabajar con los precios actuales supone «asumir pérdidas» y cada vez son más los establecimientos que reducen su participación o retrasan la apertura de sus puertas hasta la llegada de clientes más rentables.

Para esta temporada 2026-2027 el contrato ha sido prorrogado, por lo que desde el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ya informaron de que se mantendrían las mismas plazas y destinos que el año pasado. En concreto, en la Región de Murcia operan tan solo cinco hoteles con el Imserso, todos ellos de cuatro estrellas y repartidos a lo largo de la Gran Vía de La Manga: Cavanna, Entremares, Doblemar, Delfines y Gaviotas.

Aunque por ahora ninguno de estos negocios adheridos al programa haya anunciado su salida a corto plazo, los representantes del sector reconocen que la oferta se está reduciendo de forma progresiva y que muchos empresarios estudian ya cómo minimizar el peso del Imserso en sus cuentas.

«Necesita una profunda revisión»

«No se puede trabajar a pérdidas. No hablo de obtener grandes beneficios, sino de que mantener abiertos los hoteles permita, como mínimo, cubrir costes y conservar el empleo«, resume el presidente de la Asociación de Hoteles de la Costa Cálida (Hostetur), José Catalá, quien considera que el programa necesita una «profunda revisión» tras décadas sin adaptar sus condiciones económicas a la realidad del mercado.

Catalá recuerda que las tarifas que reciben los establecimientos apenas han variado en los últimos veinte años y se sitúan entre 25 y 30 euros por persona y día en pensión completa, una cantidad que considera «totalmente insuficiente» para hacer frente al incremento del precio de la energía, la alimentación o los costes laborales. «Los precios prácticamente están congelados; no han evolucionado ni con la inflación ni con el incremento del coste de la vida», lamenta.

«Los precios prácticamente están congelados; no han evolucionado ni con la inflación ni con el incremento del coste de la vida»

José Catalá

— Presidente de Hostetur

Para ilustrar el desfase, recuerda un episodio de hace apenas unos años, cuando el Gobierno llegó a plantearse contratar plazas hoteleras para alojar menores extranjeros no acompañados (menas), una situación que finalmente no se llegó a dar en la Región. «El precio que se ofrecía era de casi 49 euros por persona y día en pensión completa, es decir, cuando la Administración considera necesario actualizar unos precios, prácticamente los duplica. Sin embargo, el Imserso mantiene unas tarifas congeladas desde hace dos décadas», explica.

Pepe Catalá (Hostetur) y Carmen Ayala (Alianza por el Turismo).

Pepe Catalá (Hostetur) y Carmen Ayala (Alianza por el Turismo). / L. O.

El presidente de Hostetur sostiene que el programa «ha llegado a un cierto agotamiento» y cree que ha perdido parte de la función para la que nació. «Hace décadas fue una herramienta muy importante para combatir la estacionalidad y mantener abiertos muchos hoteles durante el invierno. Hoy esa realidad ha cambiado y el programa ha perdido parte de su vigencia».

Los datos, asegura, reflejan esa pérdida de atractivo. «En los últimos diez años el número de plazas ofertadas ha descendido prácticamente un 20% en la costa de todo el país. Eso demuestra que para la industria ya no resulta rentable».

«La única solución pasa por aumentar la remuneración que reciben los establecimientos, no existe otra alternativa»

Carmen Ayala

— Presidenta de Alianza por el Turismo de la Región de Murcia

Desde la Alianza por el Turismo de la Región de Murcia comparten la misma visión. Su presidenta, Carmen Ayala, asegura que la rentabilidad hotelera atraviesa un momento delicado y que la situación del Imserso agrava aún más el problema. «La única solución pasa por aumentar la remuneración que reciben los establecimientos, no existe otra alternativa», afirma. «Los hoteles siguen soportando los mismos costes, o incluso mayores, y toda la penalización recae sobre el sector».

Ayala reconoce que ya se están produciendo cambios en la estrategia de numerosos establecimientos. «Hay hoteles a los que ya no les interesa participar. Antes abrían en febrero para trabajar con el Imserso y enlazar después con Semana Santa y el verano. Ahora muchos esperan a poder combinar esos clientes con otros grupos, como deportivos o turísticos, que aportan una mayor rentabilidad».

Ese cambio responde, añade, a una cuestión puramente económica. «Con los precios que se pagan actualmente y sin una actualización de las tarifas, es evidente que no se puede trabajar a pérdidas. No les merece la pena».

Recorte gradual de plazas

La presidenta de la Alianza por el Turismo advierte de que ya se está produciendo «una reducción gradual y selectiva de la oferta disponible», mientras los empresarios analizan si les compensa seguir formando parte del programa. «Ese equilibrio entre distintos perfiles de clientes les permite seguir aceptando grupos del Imserso, pero sin depender exclusivamente de ese segmento para mantener abierta su actividad».

Además de reclamar una actualización de los precios, el presidente de Hostetur plantea abrir un debate sobre el propio modelo. «No digo que el programa deba desaparecer, pero sí habría que reenfocarlo. La realidad de los jubilados hoy no es la misma que hace treinta años. Quizá debería dirigirse a personas con determinadas limitaciones económicas e incluso abrirse a otros colectivos con dificultades para acceder a unas vacaciones».