La Comunidad asegura que el balizamiento de 40 kilómetros de costa para proteger a los bañistas de las embarcaciones estará listo para las fiestas

Una embarcación coloca las boyas de balizamiento en el Mar Menor. / CARM
Alejandro Lorent 02 ABR 2025 21:00
La Comunidad Autónoma tendrá balizadas las playas del Mar Menor para Semana Santa, con la excepción de las del municipio de San Javier, que al permanecer instaladas todo el año, solo precisan de su mantenimiento, indicaron a La Opinión fuentes de la Consejería de Medio Ambiente y Mar Menor. Los trabajos para la colocación de las balizas comenzó el pasado 17 de marzo, tras el fuerte temporal de lluvias que azotó la Región.
Las balizas de los municipios de Los Alcázares, San Pedro del Pinatar y Cartagena permanecerán durante ocho meses. Durante ese tiempo, explican estas fuentes autonómicas, se llevarán a cabo labores de mantenimiento y en el mes de noviembre de 2025 se retirarán para su almacenaje y limpieza, hasta la siguiente temporada.
El Ejecutivo regional realiza esta acción gracias a una inversión de más de 413.000 euros, procedentes de fondos propios en la presente anualidad. Para ello, la UTE adjudicataria del contrato asume las obras necesarias para instalar y también mantener la señalización de unos 60 recintos en aproximadamente 40 kilómetros de costa.
El objetivo de este sistema de balizamiento es proteger a los bañistas ante las eventuales molestias o riesgos que pudieran ocasionar las embarcaciones de recreo. Además, las boyas también permiten señalizar las zonas destinadas a la entrada y salida de pequeñas embarcaciones y otros usuarios (motos de agua, kayaks), mediante boyas amarillas de varios tamaños, según su ubicación.
Como ya ocurrió por primera vez en la temporada anterior, y con el fin de preservar las características medioambientales del fondo marino, la Consejería informa que continuará sustituyendo los muertos de hormigón (bloques de hasta 90 kilos) por biotopos, esas estructuras ecológicas diseñadas para promover el crecimiento de la flora y la fauna marina y que llegan a convertirse, con el tiempo, en pequeños arrecifes.
Los biótopos se instalan de forma permanente en el fondo del mar e incorporan un sistema de boya intermedia que permite que la cadena sobrante no dañe el fondo marino.
La Consejería de Medio Ambiente y Mar Menor recuerda que a la hora de instalar los biotopos «ha sido imprescindible» la inspección previa de la zona por un técnico cualificado especialista en medio marino, de forma que se eviten impactos sobre especies marinas protegidas como la nacra, el caballito de mar, o sobre las praderas de fanerógamas marinas. Para seleccionar la ubicación definitiva se ha apostado preferentemente por fondos desnudos de vegetación.
Por otra parte, la Consejería que dirige Juan María Vázquez subraya que con el objetivo de sumar acciones para proteger el Mar Menor se están retirando todos los sistemas que han sido detectados y que no son reutilizables (muertos, cabos, cadenas, boyas, entre otros elementos) de la zona donde se pretende instalar los balizamientos.
Tampoco se permitirá la instalación de cabos o cadenas que unan, por el fondo, los muertos o biotopos, «para evitar impactos de barrido sobre el sustrato marino y la afección a distintas especies marinas», aclaran estas fuentes.