Desde el sindicato ANPE hablan de «descalabro», aunque esperan al resultado definitivo de los tribunales que todavía no han publicado los resultados
Las oposiciones de maestro en la Región de Murcia vuelven a mostrar un alto número de suspensos. Según los datos provisionales publicados por el sindicato ANPE, las cifras de aprobados van por categorías. En algunas de ellas, como Audición y Lenguaje, únicamente han pasado 169 de los 605 presentados, es decir, un 27,93%. Más baja es en Inglés, donde solo han pasado 207 de los 844 que se había presentado, lo que supone un porcentaje del 24,53%.
La especialidad de Educación Física cuenta con un 38,86% de aprobados (368 personas) y Francés un 40,23% (103 aprobados). Todavía son provisionales los datos de Educación Infantil, ya que se conocen las notas de 30 de los 45 tribunales: de estos, un 41,17%, con 816 aprobados de los 1.982 presentados.
Desde ANPE, que habla de «descalabro» en este proceso de empleo público, recuerdan que aún quedan por conocerse las calificaciones de Música, Educación Primaria, Pedagogía Terapéutica y los 15 tribunales pendientes de Educación Infantil.
Modelo obsoleto y subjetivo
El sindicato docente achaca los resultados al modelo de evaluación, que califican de obsoleto y subjetivo. Apuestan por ir a un tipo test para garantizar la transparencia y la objetividad.
Aun así, desde ANPE creen que no estamos ante una situación similar al último proceso de Secundaria, donde el alto índice de suspensos dejo plazas desiertas. En este caso, asegura José Antonio Martínez Robles, presidente del sindicato, que cree todas las plazas quedarán cubiertas.
Una maestra interina que ha aprobado y que pasa a la siguiente fase asegura que su alegría se ve empañada por los resultados de amigos y compañeros. Su tribunal tiene un alto número de aprobados. Algo que no ha pasado en otros, donde la tónica ha sido el suspenso.
Ante esta realidad, ANPE sugiere bajar la ratio de los tribunales para que los docentes encargados de las correcciones no se vean abocados a hacer jornadas maratonianas que ponen en peligro su capacidad e imparcialidad. Cada tribunal comprende 80 opositores y proponen reducirlos a la mitad.