El catedrático de Psicología Social, José Antonio Ruiz, subraya que la agresividad escolar sigue estando ahí, con cifras que oscilan ligeramente, pero como una realidad constante en los centros educativos

Ruiz recuerda que la preocupación social por la violencia escolar surge con fuerza tras episodios trágicos, aunque después pierde foco mediático. A su juicio, más que un repunte claro, lo que existe es una mayor sensibilidad y protocolos más desarrollados para detectarla y abordarla.
El catedrático de Psicología Social y director del Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad de Murcia explica que la violencia juvenil es un fenómeno complejo en el que influyen múltiples variables: dificultades en la regulación emocional, impulsividad, dinámicas grupales, rumores previos y una percepción de “legítima defensa”…
Ruiz insiste en que no existe el “riesgo cero”, aunque los centros trabajan con herramientas de prevención. Y lanza un mensaje: reforzar valores como el respeto, la empatía y la educación emocional es clave para reducir la tensión y construir entornos más pacíficos.