José Ángel Antelo: «Un tránsfuga es el que traiciona sus propios principios y yo no lo voy a hacer»

El expresidente provincial de Vox en la Región mantiene su idea de que el grupo parlamentario «siga como está hasta final de legislatura», aunque sabe que la dirección nacional puede ordenar a sus compañeros que lo destituyan como portavoz en cualquier momento

José Ángel Antelo, durante la rueda de prensa que ofreció el pasado viernes en Molina.

José Ángel Antelo, durante la rueda de prensa que ofreció el pasado viernes en Molina. / Juan Carlos Caval

Jaime Ferrán  LA OPINIÓN

No se lo olía ni él. El miércoles pasado, la vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno de Vox, Montserrat Lluis, volvía a la Región dos semanas después de su visita anterior —en la que echó a una decena de trabajadores— para comunicarle al líder territorial, José Ángel Antelo, que tenía que dimitir. Él dijo que no había hecho nada malo como para acatar esa orden sin pedir explicaciones, que lo cesaran ellos si querían. Al final, la dirección nacional optó por la salida más estrepitosa: hacer dimitir a todo el Comité Ejecutivo Provincial alegando un «profundo desacuerdo» con su gestión. Hablamos con Antelo en su semana más negra.

Si ya no quieren contar con usted será porque algo fallaba.

¿Y su mala relación con Luis Gestoso no era vista como un problema para Abascal?

Prefiero no hablar.

Yo me dedico a trabajar, pero otras personas, por su experiencia política, tienen otras artes

Pero es de lo que se está hablando. ¿Cree que le ha estado haciendo la cama?

Yo lo único que puedo decir es que me dedico a trabajar. Hay otras personas que, por su experiencia política, a lo mejor tienen otras artes. La mía es trabajar. Cada uno con su conciencia.

¿No es posible que Luis Gestoso intoxicara su relación con Santiago Abascal?

No se puede descartar nada, pero si una persona tiene cualquier duda, puede coger el teléfono, preguntar, informarse y ya está. Hablando todo el mundo se entiende… si se quiere entender.

La versión que nos llega del aparato es que buscan otro perfil para hacer crecer el partido. ¿Cómo le suena la excusa?

No me lo habían transmitido, pero los datos hablan por sí solos: Murcia es la provincia con más afiliados por habitante de toda España y donde mejores resultados electorales aparecen en las encuestas. Si el argumento es que hay que aumentar votos, entonces, en el resto de provincias, entiendo que harán dimitir a todos los presidentes de todos los CEP.

Si el argumento para echarme son los votos, entonces en el resto de provincias también harán dimitir a sus líderes

¿Y por qué cree que provocan esta crisis de repente si Vox está en Murcia tan bien?

Esa pregunta no la puedo contestar. Es la clave, pero no tengo respuesta.

Algo le vendrá a la cabeza.

A lo mejor es eso lo que les da miedo, que estemos tan arriba. No tiene lógica. Es como si un equipo de fútbol va ganando y cambian al entrenador. No tiene sentido. Sin embargo, es un patrón que se repite a lo largo del tiempo en este partido. Una organización tiene que retener talento, no expulsarlo. Me refiero a personas con conocimiento que han sido vicepresidentes, gente que suma y ensancha la base. Esta tendencia que veo en Vox hay que corregirla por el bien de España.

García-Gallardo ha dicho en redes que «parece que a Abascal le molestan todos aquellos que tienen personalidad y un perfil propio». ¿Está de acuerdo?

Es el patrón al que me refiero y Juan es un ejemplo de ello. Tiene enganche con los jóvenes y con personas más allá de su comunidad, pero, por unas razones u otras, ha acabado fuera. Rechazar talento siempre es un error; sumar talento, un acierto.

Antelo se pasó la última sesión de control (jueves) pegado al teléfono.

Antelo se pasó la última sesión de control (jueves) pegado al teléfono. / Iván Urquízar

¿Se han puesto en contacto con usted los purgados, más allá de en las redes sociales?

No es que esté en contacto constante con nadie, pero me ha llamado muchísima gente; incluso no he podido coger el teléfono a todo el mundo. Por WhatsApp, imagínese. Algunos de ellos vienen de diputados nacionales hoy en día, otros lo han sido en legislaturas anteriores. Me han trasladado mensajes de apoyo. Con quien más relación tenía, porque éramos vicepresidentes, era con Juan García-Gallardo. También con Javier Ortega Smith, porque fue secretario general en mi época. Con Iván Espinosa de los Monteros o Macarena Olona casi no he coincidido.

¿Cuándo fue la última vez que usted habló con Santiago Abascal?

Hace diez días, más o menos.

¿Y no le dijo nada?

No.

¿Le parece normal?

No es una forma de proceder porque somos miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) desde hace muchos años. Lo mínimo es una conversación y una explicación. Yo lo haría así, pero cada uno actúa según su conciencia.

Una organización tiene que retener talento, no expulsarlo

¿Cuenta con que le expulsen del CEN también?

No sé qué decirle. No es decisión mía, sino del partido.

Le ofrecieron la Portavocía de Deportes si dimitía y no lo ha hecho. Supongo que la oferta ya no sigue en pie.

Tiene mala pinta.

¿Cree que le van a dejar seguir siendo portavoz parlamentario?

No tengo ni idea. La situación es extremadamente volátil.

¿Ve a sus compañeros votando para echarle?

No quiero ponerlos en esa tesitura. Cada uno votará lo que considere oportuno.

¿Se ve en el Grupo Mixto?

Ahora mismo pienso en hoy y, como mucho, en mañana. Hay que evaluar cómo se desarrollan los acontecimientos. Se hizo un proyecto para cuatro años que se debe culminar. Cuando acabe nacerá otro, pero hasta que termine el proyecto, lo más lógico y sensato es que el grupo siga igual hasta el final. Lo que ocurre es que la sensatez y lo razonable parecen estar en peligro de extinción. No sé cuál será el resultado final.

No conozco mucho a Joaquín Robles, pero creo que es una persona que lo puede hacer bien

¿Se siente hoy más cercano a perfiles como Liarte, Campuzano, Carrera, que fueron expulsados de Vox después de que usted tomara las riendas del partido?

Eso no tiene nada que ver. Yo he sido leal desde el primer día y lo que se me está haciendo no atiende a ningún atisbo de sentido común, no porque se me cambie, sino porque no se me ha querido cesar. Lo que no entiendo es que pretendan que salga a dimitir y que la gente piense que algo ha pasado. Es el partido el que tiene que explicar la razón. Yo dije que no estaba de acuerdo, pero que el partido actuase como considerase. Pero ellos insistieron en que era yo quien debía dimitir.

Entonces, no le veremos como un tránsfuga esta legislatura. Le recuerdo la situación que se vivió en la Asamblea hace no mucho. Y al PP le faltan dos diputados para mayoría absoluta.

Un tránsfuga es el que traiciona sus propios principios y yo no lo voy a hacer.

Entonces no va a colaborar con el PP por su cuenta.

Colaborar con el Partido Popular ya lo hemos hecho, acordando un presupuesto, una Ley de Vivienda en ciernes y la Ley de Recuperación del Mar Menor, sin ir más lejos. Hemos colaborado con el único partido que puede sacar cosas adelante, siempre que han sido buenas para la Región de Murcia.

Vi a Abascal hace diez días y no me dijo nada; lo mínimo que se le podía pedir es una explicación

Pero dentro de una disciplina: la disciplina de Vox.

Es que no sé lo que va a pasar; dependerá de la tesitura. Mi idea, repito, es que el grupo parlamentario siga como está hasta final de legislatura, sacar cosas importantes para Murcia y mejorar la vida de los ciudadanos. Hay compromisos de campaña y un acuerdo presupuestario: tengo que velar por su cumplimiento, como he estado haciendo estos meses.

Le esperan unas semanas en las que sus compañeros de otros partidos le van a restregar su caída en desgracia.

A mí lo que diga la izquierda me da igual. Yo puedo ir a cualquier lugar de Murcia. De lo que hablamos es de no perder la dignidad, de mantener los principios. Si hacer lo correcto tiene un peaje, entonces algo se está haciendo muy mal.

¿Alguien de la Asamblea se ha interesado por usted? ¿Le han llamado otros grupos: PP, PSOE, Podemos?

De la izquierda, tengo el teléfono de los portavoces porque hay un grupo de WhatsApp para nosotros. No tengo el teléfono de nadie más. El único con el que he hablado ha sido con el Partido Popular.

Suena Joaquín Robles, persona de confianza de Abascal, como su posible sustituto. ¿Qué diría de él?

Si le digo la verdad, no le conozco mucho. Está en Madrid y tiene su labor en el Congreso, pero creo que es una persona que lo puede hacer bien. La relación siempre ha sido cordial. Puede sumar.