Vecinos, empresarios y colectivos ecologistas denuncian riesgos para la salud, el territorio y la actividad económica

Vecinos de Molina de Segura, en una de las protestas contra las plantas de biogás. / Juan Carlos Caval/EFE
El pulso social en torno a los proyectos industriales y la contaminación ambiental vuelve a sentirse en la Región de Murcia. Tras meses de relativa calma, colectivos vecinales, empresariales y ecologistas han reactivado las movilizaciones para exigir mayor protección del territorio y más transparencia institucional. Este sábado coincidirán dos manifestaciones con reivindicaciones distintas pero un trasfondo común: la preocupación por el impacto ambiental y sanitario de determinadas actividades.
Uno de los focos estará en Molina de Segura, donde la oposición a la planta de biogás proyectada en el polígono industrial de La Polvorista volverá a movilizarse. La plataforma Stop Biogás Molina de Segura y la Asociación de Empresarios del Polígono Industrial La Polvorista han convocado una concentración entre las 11.00 y las 12.30 horas. La protesta partirá frente a los juzgados, en la avenida de Madrid, y concluirá en la plaza de la Cerámica.
La convocatoria llega después de que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Murcia rechazara las medidas cautelares solicitadas para paralizar el proyecto mientras se resuelve el litigio principal. Los convocantes aseguran que la decisión ha generado malestar porque el auto considera que la planta no supone una amenaza inmediata al no estar aún en funcionamiento.
El proyecto, promovido por la empresa Heygaz, prevé levantar una planta que, según denuncian los colectivos críticos, se situaría a unos 400 metros de viviendas y cerca de un centro educativo. Vecinos y empresarios temen problemas derivados de olores, tráfico de camiones o del tratamiento de determinados residuos orgánicos.
Las ‘victorias’ en las Torres de Cotillas y San Javier espolean a los convocantes
El conflicto también ha salpicado al Ayuntamiento de Molina de Segura. Los opositores reprochan al Consistorio haber defendido en los tribunales la licencia urbanística concedida al proyecto en julio de 2024. El Ayuntamiento sostiene que se trata de un acto administrativo firme y que los recursos se presentaron fuera de plazo.
Otro de los puntos de fricción es el tipo de residuos que tratará la planta. Mientras desde el ámbito municipal se ha señalado que la actividad se centrará en productos alimentarios caducados, la plataforma sospecha que la mayor parte del tratamiento correspondería a purines, lodos de depuradora y subproductos animales.
El otro foco ciudadano se sitúa en Cartagena. Diversos colectivos sociales y ecologistas han convocado una manifestación a partir de las 10.00 horas para denunciar la contaminación por metales pesados en varios suelos del municipio y reclamar una actuación urgente de las administraciones.

Mapas de distribución de metales en el Campo de Cartagena incluidas en el informe de la UPCT. / L.O.
La marcha partirá desde la plaza de España y concluirá frente a la sede de la Asamblea Regional. Los organizadores alertan de los riesgos asociados a antiguos residuos mineros e industriales cuyos lixiviados y escorrentías pueden alcanzar el Mar Menor, el Mediterráneo o los acuíferos subterráneos.
El polémico informe de la UPCT sobre metales pesados en suelos agrícolas sobrevuela la protesta en Cartagena
Informes de distintos organismos han documentado la presencia de metales pesados en varios puntos del municipio, entre ellos antiguos depósitos mineros, el vertedero abandonado y el complejo industrial de Zincsa.
La movilización se produce además en medio de la polémica política tras conocerse parcialmente estudios de la Universidad Politécnica de Cartagena sobre la presencia de metales pesados en suelos agrícolas del Campo de Cartagena. Organizaciones ecologistas y formaciones políticas han denunciado una supuesta ocultación de esos informes por parte del Gobierno regional, que lo ha negado categóricamente.
Otra movilización frente a la Autoridad Portuaria
Cabe destacar que la agenda reivindicativa de la semana se abrió ya el jueves en Cartagena, cuando la plataforma Stop Biogás Los Camachos-Cartagena-Mar Menor se concentró ante el registro de la Autoridad Portuaria. El colectivo volvió a exigir explicaciones sobre la posible cesión de un solar logístico en el polígono de Los Camachos a la empresa Heygaz para la instalación de una planta de biometano. Los activistas denuncian que el proyecto se ubicaría a unos 350 metros de viviendas y junto a una rambla situada en la zona de influencia del Mar Menor.
Con tres protestas en apenas unos días, parece evidente que la protesta social se ha reactivado en la Región, sin duda, espoleada por el reciente rechazo popular a proyectos similares en municipios como Las Torres de Cotillas o el reciente freno al plan de biogás en San Javier, casos que han reforzado la percepción de que la presión ciudadana puede influir en las decisiones políticas.