El dirigente autonómico destaca el crecimiento económico murciano, reivindica el programa CAETRA y reclama que España vuelva a centrar el debate público en la competitividad, la inversión y el empleo
La capacidad de Europa para competir en un escenario global cada vez más exigente pasa, en buena medida, por aprovechar el potencial económico e industrial del Mediterráneo. Esa fue una de las principales tesis defendidas este miércoles por el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, durante su intervención en la III Edición del Foro Económico y Social del Mediterráneo. El dirigente autonómico reivindicó el papel estratégico del arco mediterráneo en la nueva etapa que afronta Europa, marcada por la competencia entre grandes potencias, la revolución tecnológica, la transición energética y la necesidad de reforzar la autonomía estratégica del continente.
Dentro de esa apuesta, López Miras situó a la Región de Murcia como ejemplo de un modelo basado en la estabilidad institucional, la seguridad jurídica y el impulso a la actividad económica. Un planteamiento que vinculó directamente con la recuperación del protagonismo industrial de Cartagena, ciudad que, según señaló, vuelve a ocupar una posición de referencia gracias al desarrollo de proyectos estratégicos ligados a la defensa, la innovación y la energía.
Una parte destacada de su intervención estuvo dedicada al programa CAETRA, una iniciativa impulsada por el Gobierno murciano para convertir a esta región en un referente en tecnologías de defensa, seguridad y reconstrucción. López Miras recordó que el proyecto nació antes de que la industria de la defensa se situara entre las grandes prioridades estratégicas de la Unión Europea y defendió que aquella apuesta ha demostrado ser acertada. A su juicio, la defensa debe entenderse hoy no solo desde una perspectiva militar, sino también como un motor de innovación, transferencia de conocimiento, atracción de inversiones y creación de empleo cualificado. «Es también innovación, tecnología, industria y empleo altamente cualificado», afirmó.

Fernando López Miras, presidente del Gobierno de la Región de Murcia, durante su intervención en el III Foro Económico y Social del Mediterráneo. / Manuel MItru
Junto a ello, defendió la necesidad de que las administraciones faciliten la inversión y eliminen barreras burocráticas. «Una administración no debe poner obstáculos. Debe eliminarlos», afirmó durante su intervención. La simplificación administrativa, la creación de la Unidad de Aceleración de Inversiones y la reciente aprobación del Plan Industrial 2026-2030 forman parte, según explicó, de esa estrategia para generar confianza y atraer proyectos empresariales. Un plan que contempla la movilización de más de 16.700 millones de euros de inversión pública y privada y que aspira a alcanzar los 100.000 empleos industriales.
El jefe del Ejecutivo murciano también destacó la relevancia de proyectos vinculados a la transición energética, entre ellos el desarrollo en Cartagena de un gran electrolizador para la producción de hidrógeno verde asociado a una inversión superior a los 300 millones de euros.
El desafío de la competitividad
La intervención de López Miras estuvo marcada por una defensa de la competitividad económica como principal desafío para España y Europa. En ese sentido, advirtió de que mientras las instituciones europeas debaten sobre productividad, innovación o autonomía estratégica, el debate político nacional permanece demasiado condicionado por la confrontación y la coyuntura.
«España necesita volver a hablar del futuro», sostuvo el presidente regional, quien reclamó una conversación pública centrada en el crecimiento, la inversión, la industria y el empleo.
Los datos económicos de la Región de Murcia ocuparon también una parte destacada de su intervención. López Miras recordó que la Comunidad lideró el crecimiento del PIB en 2024, con un avance del 4,4%, y puso el acento en el peso de la industria dentro de la economía regional, el dinamismo exportador, la creación de empresas y la evolución positiva del empleo.
A partir de esos indicadores, defendió que las comunidades autónomas han demostrado capacidad para generar oportunidades desde la estabilidad institucional. Frente a la incertidumbre y el bloqueo político, apostó por una gestión orientada a facilitar la inversión y favorecer la creación de riqueza.
«Gobernar no consiste en resistir hasta mañana. Gobernar consiste en construir el mañana», destaca López Miras
La recta final de su intervención adquirió un tono más político. López Miras reclamó la recuperación del diálogo entre instituciones, la aprobación de presupuestos y un sistema de financiación autonómica «justo, transparente y acordado entre todos».
Junto a ello, contrapuso la idea de construir al mero ejercicio de resistir en política. «Gobernar no consiste en resistir hasta mañana. Gobernar consiste en construir el mañana», afirmó antes de cerrar su intervención con una apelación a una política útil, centrada en ofrecer certidumbre y oportunidades.
“Menos ruido. Más certezas. Menos enfrentamiento. Más futuro”, sentenció el presidente murciano como mensaje final de una intervención enfocada en la industria, la competitividad y el potencial económico del Mediterráneo
