El zarpazo de la gota fría inunda calles y ramblas de la Región en apenas una hora

Las lluvias provocaron decenas de incidencias en el área de Murcia, aunque las tormentas también ocasionaron inundaciones en Lorca y Fuente Álamo

DANIEL VIDAL / Murcia /La Verdad/

El sol de la mañana acabó siendo solo un espejismo, una muestra inequívoca de la calma que precedía a la tormenta. Y la tormenta que anunciaba la gota fría, que mantuvo en alerta naranja a buena parte de la Región de Murcia durante toda la jornada de ayer, terminó descargando un importante chaparrón de agua en la capital poco antes de las cuatro de la tarde. La ciudad de Murcia y su cinturón de pedanías fueron las zonas más afectadas por los efectos de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) en la Comunidad Autónoma. Pese a las medidas preventivas adoptadas por ayuntamientos, Gobierno regional y Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), las lluvias terminaron por desbordar varias ramblas y provocaron el corte de numerosas carreteras.

Solo en la capital, la manta de agua que cayó entre las cuatro y las cinco de la tarde ocasionó el desbordamiento casi automático de las ramblas de Churra y de Espinardo, un clásico con cada temporal. Los vecinos de estas zonas volvían a reclamar las «soluciones que nunca llegan», los tanques de tormenta «olvidados». Otros, con más humor, aseguraban tener preparadas las «canoas» con las que surcar los ríos en los que volvieron a convertirse algunas calles de estos núcleos residenciales. El teléfono único de Emergencias 112 registraba hasta las ocho de la tarde un total de 84 incidentes relacionados con la lluvia, aunque «ninguno grave». La mayoría en la capital y por achiques de agua, accidentes de tráfico, obstáculos en la vía o derrumbes sin mayor importancia.

OJO AL DATO

9,8 litros por metro cuadrado cayeron en diez minutos en Fuente Álamo, y 8,4 registró el observatorio de la Aemet en Murcia.
84 incidentes relacionados con la lluvia atendió el 112 hasta las ocho de la tarde de ayer, la mayoría en la capital de la Región.

En el Campo de Cartagena, las localidades que más agua recibieron en la jornada de ayer fueron Torre Pacheco y Fuente Álamo, esta última con más de 31 litros en un intervalo de cuatro horas. Casi diez litros en solo diez minutos, con «intensidades máximas muy fuertes», definía la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que también captó la friolera de 8,4 litros en diez minutos en su observatorio de Murcia. Pese a todo, el registro más alto lo marcó ayer el pluviómetro instalado por la CHS en la pedanía murciana de Rincón de Beniscornia, con casi 40 litros por metro cuadrado (38,8) en cuatro horas. El segundo registro más elevado se produjo en la estación de Campos del Río, con 36,8 litros por metro cuadrado en el mismo periodo de tiempo. La tromba de agua causó en la capital, además de las avenidas en las ramblas, inundaciones de túneles (como el de El Rollo o el subterráneo Fabián Escribano, en Beniaján, donde un coche quedó atrapado) y el corte de no pocos viales. En la pedanía de Los Garres, la fuerza con la que corría el agua por las calles levantó los adoquines de un tramo de la Senda de Los Garres recientemente remodelado. La tormenta obligó a suspender el tráfico en la carretera RM-F20, que conecta Avileses con Balsicas, y provocó el corte de un tramo de la RM-F19, que une las pedanías murcianas de Baños y Mendigos y Sucina. También estuvo cortada varias horas la RM-F48, en Los Martínez del Puerto.

Los desperfectos que la lluvia dejó este martes a su paso por la Región. / JAVIER CARRIÓN / VICENTE VICÉNS / JAIME INSA / AGM

En la capital también sufrieron los rigores de la gota fría infraestructuras inauguradas no hace mucho, como la Costera Sur, a su paso por La Alberca, y la avenida Reino de Murcia. El paseo de Los Carros y el paseo de Florencia, ambos en Sangonera la Seca, también se vieron afectados por unas lluvias que dejaron, a su vez, diversos problemas en el transporte público, con varios autobuses inmovilizados.

Pedanías incomunicadas

El Campo de Cartagena y el Valle del Guadalentín también sufrieron inundaciones. La carretera RM-D21, en Lorca, quedó inutilizada por los arrastres causados por la lluvia, teniendo que ser cortada de forma provisional. De hecho, las pedanías de Puntas de Calnegre y Ramonete estuvieron incomunicadas durante varias horas hasta que los efectivos de Emergencias y de Protección Civil pudieron despejar el camino, informa Carmen María Hernández.

En el Campo de Cartagena, los trabajos de mantenimiento realizados hasta ayer mismo por la CHS permitieron que la rambla del Albujón aguantara perfectamente la rápida crecida de las aguas, mientras Torre Pacheco y Fuente Álamo registraron las mayores crecidas de los cauces, aunque sin grandes daños. Algunas casetas de la feria de Fuente Álamo terminaron inundadas, pero el programa de las fiestas continúa sin cambios. En la pedanía murciana de Avileses, la rambla Peraleja estuvo cortada al tráfico varias horas. La gota fría, que también dejó chubascos intermitentes de menor intensidad en municipios como Yecla, Alcantarilla, Cartagena, Totana, Molina de Segura, San Javier y Los Alcázares, siguió su camino a media tarde hacia las Baleares. De hecho, la Aemet prevé ya para hoy en la Región cielos poco nubosos o despejados, con temperaturas que no superarán los 32 grados de máxima, con 13 de mínima en algunas localidades del interior.

Precipitaciones en la Región según el radar de la AEMET.
Precipitaciones en la Región según el radar de la AEMET.

Evitar arrastres al Mar Menor

Por otro lado, el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, se reunió ayer con el presidente de la CHS, Mario Urrea, a quien invitó a incorporarse «a las reuniones de coordinación con los ayuntamientos implicados para tratar la recuperación del Mar Menor y gestionar las competencias de cada administración», porque su recuperación «depende de todas las administraciones». Según Luengo, «la CHS tiene mucho que decir en la recuperación del Mar Menor y necesita la colaboración del Ministerio de Transición Ecológica para poder llevar a cabo las infraestructuras necesarias», y de esta forma «evitar que, ante cualquier episodio de lluvias, se sigan produciendo arrastres de sedimentos que perjudican tanto al ecosistema y al equilibrio de la laguna».

Urrea, por su parte, se comprometió a trasladar al Ministerio para la Transición Ecológica las peticiones del Ejecutivo regional.