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El Gobierno sostiene que el desplazamiento de la fragata Cristóbal Colón se enmarca «en la disuasión y la defensa» de la UE
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Los expertos cuestionan las interpretaciones que hacen Estados Unidos y España sobre el desarrollo del conflicto
El envío por parte de España de una fragata a Chipre tras el ataque iraní a una de sus bases evidencia la escalada de tensión desatada tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. El movimiento anunciado este jueves por parte del Gobierno se enmarca en el «compromiso de defensa de la Unión Europea y su frontera oriental», según ha precisado la ministra de Defensa, Margarita Robles.
En este contexto, y cuando un país despliega medios militares en apoyo de un socio o aliada, surge la siguiente pregunta: ¿se está entrando en una guerra? El almirante retirado, Juan Rodríguez Garat, defiende con contundencia que en este caso España no está entrando en ninguna guerra. «Entrar en la guerra implicaría que España tome parte de los ataques a Irán«, asegura en declaraciones a RTVE Noticias. «Solo hace falta ver lo que ha pasado con Ucrania, con el apoyo allí prestado. No hemos entrado en ninguna guerra», explica.
Además, explica que para participar activamente en el conflicto es necesario realizar un ataque, cosa que no se ha llevado a cabo por parte de España ni tampoco de ningún país miembro de la Unión Europea. «España no ha entrado en la guerra y no lo hará bajo ningún concepto. Y es que no estamos atacando. No te convierte en beligerante defender una isla. Del mismo modo que no nos hace beligerantes mandar a Ucrania misiles para su defensa», relata Garat.
En el caso de Chipre, además, sostiene que hay que ver la defensa de la isla como un «bien superior» y para mostrar una imagen de fortaleza de la Unión Europea. «Tenemos que estar con nuestros socios europeos. Cada país por libre no pinta nada», aclara el almirante retirado.
Por todo ello, Garat mantiene que no se está entrando en la guerra porque el ejercicio que está realizando España y varios países de la Unión Europea se basa es el refuerzo de la seguridad, en la disuasión de las amenazas y la protección de un aliado.
Otra voz destacada es la de José Antonio Gurpegui, catedrático de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá. En declaraciones a TVE, el profesor insiste en que «el hecho de que participemos en una acción defensiva no implica que lo hagamos activamente de la guerra«.
La importancia del artículo 42.7 del Tratado de la UE
Otra de las claves sobre el despliegue de medios militares para apoyar a un país aliado se encuentra en el Tratado de la Unión Europea, concretamente en el artículo 42.7. En este punto se establece que si un Estado miembro es víctima de una agresión armada, los demás deben prestar ayuda y asistencia “con todos los medios a su alcance”. Ahora bien, esto no implica directamente entrar en combate, como es el caso actual. Se puede dar, por ejemplo, apoyo logístico.
La cláusula figura desde 2009 en el apartado siete del artículo 42 del Tratado de la Unión Europea. En él se puede leer que los países que forman parte del club comunitario tienen la obligación de ayudarse si uno de ellos «es objeto de una agresión armada en su territorio». Este apoyo, según se indica, debería ser coherente con posibles compromisos en el marco de la OTAN.
Un principio muy similar es el que figura en el artículo cinco de la Alianza Atlántica, que establece que un ataque contra un aliado se considera un ataque contra todos, aunque cada país decide qué medidas adopta para responder.
La disparidad de versiones de EE.UU. y España sobre el conflicto
Los expertos también se posicionan respecto de los postulados que han adoptado Estados Unidos y España sobre el conflicto en Oriente Medio y la disparidad de versiones de ambos Gobiernos por la implicación de nuestro país. «Estados Unidos tiene que mandar un mensaje de fortaleza, en el sentido de que incluso la díscola España se ha avenido a nuestras condiciones«, asegura el catedrático José Antonio Gurpegui.
«La interpretación, esa ambigüedad en la que los dos se están moviendo, tiene que ver con que España participa en una misión de la OTAN, sea defensiva o no, pero desde luego lo hace en un marco de guerra», sostiene en TVE.
Para el almirante retirado Juan Rodríguez Garat este escenario «permite a los dos Gobiernos salvar la cara». «Trump dice que pone a España de rodillas y Sánchez dice que se ha enfrentado a los Estados Unidos. La política va por un lado, y lo que pasa en el terreno es otra cosa«, resume.

