El Ecomuseo suma el algarrobo de junta, entre Ojós y Villanueva

Tras su identificación y su rehabilitación, el ejemplar será señalizado para darlo a conocer como patrimonio del Valle de Ricote

El acto de señalización tendrá lugar el próximo sábado 15 de noviembre  a las 11 de la mañana, junto al arbol, límites de  frontera entre Villanueva y Ojós

El proyecto Legado Vivo, de las asociaciones La Carraila y Caramucel, naturaleza e historia, sigue creciendo después de 12 años en marcha. La iniciativa, que persigue poner en valor los elementos del paisaje cultural y natural del Valle de Ricote en colaboración con administraciones, instituciones, asociaciones, empresas y ciudadanía, ha dado ya como fruto el diseño y señalización de 11 itinerarios patrimoniales y 92 bienes, además de otros 225 señalizados digitalmente en mapas interactivos, y otras muchas actuaciones para la recuperación de toponimia valricotí, la protección de bienes de interés cultural, la salvaguarda del arte rupestre y la conservación de variedades tradicionales de cultivo.

Ahora, fruto del trabajo iniciado en septiembre de 2024, está a punto de señalizarse el algarrobo de junta sobre las tierras mancomunadas de Ojós y Villanueva dentro de su proyecto Ecomuseo. Todo comenzó con el aviso a La Carraila de la existencia del ‘garrobo’ por parte del etnobotánico Francisco Cano Trigueros, documentado en el Boletín de la Provincia de Murcia de 26 de noviembre de 1869, con referencias al «Garrobo, jurisdicción proindivisa de Ojós y Villanueva». Una situación administrativa única en la Región y que se remonta, al menos, a 1631, con la explotación de bienes comunales de ambos municipios en tiempos de la encomienda santiaguista del Valle de Ricote, y lugar en el que se celebraban las juntas de Cabildo de Ojós y Villanueva en el siglo XIX.

EN CIFRAS

11itinerarios patrimoniales

han sido señalizados en el Valle de Ricote dentro de Legado Vivo.

317bienes

naturales y culturales han sido señalizados por Legado Vivo: 92 sobre el terreno y 225 digitalmente.

Posteriormente, se inició un proceso de rehabilitación del árbol, un ‘Ceratonia siliqua’ situado en la rambla del Arco y junto a la carretera RM-520, en la que Legado Vivo contó con la colaboración de la ciudadanía, además de la de los ayuntamientos y la empresa privada. Unas tareas dirigidas por Alfredo Norte, profesor de la UCAM y el Cifea, que consistieron en la retirada de los depósitos acumulados en torno al centenario árbol, la limpieza y eliminación de restos de podas. Esta labor la completaron posteriormente los alumnos del curso del Cifea de Paisajismo Urbano Sostenible, que Norte imparte para Ojós, Villanueva y Ulea, con la poda de ramificaciones secas, depósitos de hojarascas y de madera seca en malas condiciones,

Será el próximo 15 de noviembre, según anuncian desde La Carraila, cuando se instale junto al histórico algarrobo el cartel informativo realizado por Legado Vivo, además de incluir el ejemplar en el sitio web del Ecomuseo con toda la información recopilada sobre este testigo vivo de la historia del Valle de Ricote.