Dinamarca celebra elecciones mientras mira de reojo las aspiraciones de Trump sobre Groenlandia

  • Los socialdemócratas de Frederiksen parten en cabeza, pero necesitarán aliados para gobernar

  • Los groenlandeses también votan: eligen a dos diputados para el Parlamento en Copenhague

Dinamarca celebra elecciones mientras mira de reojo las aspiraciones de Trump sobre Groenlandia
Cartel electoral de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en el metro de Copenhague REUTERS/Tom Little
Daniel Herrero  RTVE

Dinamarca es un país relativamente pequeño dentro del contexto europeo y, desde luego, mundial. Sin embargo, en el último año, los exabruptos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han puesto sobre Dinamarca los focos del debate geopolítico global y han condicionado los preparativos de las elecciones parlamentarias anticipadas de este martes. Las urnas han abierto a las 8.00 y cerrarán a las 20.00.

Cuando la primera ministra, Mette Frederiksen, anunció la convocatoria de elecciones anticipadas ya advirtió de que los próximos cuatro años serían “decisivos”, un alegato con tintes de crisis que tradicionalmente suele favorecer, si funciona, a los partidos en el Gobierno. En este caso, el mensaje parece que sí ha calado. Pese a la simbólica pérdida en noviembre del Ayuntamiento de la capital, Copenhague, los sondeos dibujan ahora una sólida ventaja para los Social Demócratas de Frederiksen, con una intención de voto superior al 20%, aunque la habitual fragmentación abocará a la formación a buscarse nuevos socios.

 

«El escenario más probable es que Mette Frederiksen siga como primera ministra», sentencia sin ambages el director del Think Tank Europa, Lykke Friis, en declaraciones a RTVE Noticias. En su opinión, las reclamaciones soberanistas de Trump sobre la isla de Groenlandia no han hecho más que consolidar el liderazgo de la dirigente socialdemócrata, a la que describe como «una maestra en la gestión de crisis». Ya lo demostró con la pandemia de covid-19, apunta, pese a que la mayor atención a la escena internacional ha podido generar cierta «frustración» en las propias filas de su partido, que echan de menos a «la antigua Mette» más centrada en políticas internas.

La politóloga Karina Kosiara-Pedersen, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Copenhague, coincide en que Frederiksen es ahora «más fuerte» que en 2022, cuando obtuvo su actual mandato tras unas elecciones marcadas en gran medida por un informe que criticaba la gestión del Ejecutivo por el sacrificio de millones de visones por una mutación del coronavirus.

El ministro de Exteriores será clave

También parece haber sacado partido de las embestidas sobre Groenlandia el actual ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, un veterano de la élite política danesa que sabe incluso lo que es dirigir el Ejecutivo —fue primer ministro entre 2015 y 2019—. Los Moderados han pasado de luchar en los sondeos por alcanzar el umbral mínimo que les permitiese seguir en el Parlamento a consolidarse como potencial bisagra.

Los dos expertos consultados sostienen que Rasmussen tendrá «un papel clave en las negociaciones» postelectorales, como pieza flexible a encajar en las distintas configuraciones que se puedan abrir a izquierda y a derecha. Kosiara-Pedersen no descarta que pueda incluso reclamar la silla de primer ministro, lo cual llevaría a «largas» negociaciones para formar Gobierno, pero ve «más probable» que opte por conservar su actual cartera para seguir dirigiendo la diplomacia danesa.

Manifestación en defensa de la soberanía de Groenlandia
Manifestación en defensa de la soberanía de Groenlandia Alessandro RAMPAZZO / AFP

En función de los resultados que obtengan los distintos partidos, Frederiksen podría optar por escorarse hacia el centro- izquierda apoyándose en la Izquierda Verde y los liberales de Izquierda Radical o hacia el centro-derecha, para lo cual puede recurrir a moderados y conservadores. «Es difícil predecir la constelación específica que emergerá de estas elecciones», reconoce Friis, que incide también en que la receta de las negociaciones vendrá marcada por los ingredientes que la primera ministra quiera incorporar.

El recorte de la ayuda al desarrollo del 0,7 al 0,5% del PIB, la reforma de las pensiones, un impuesto a las grandes fortunas o medidas para combatir la inmigración figuran entre los aspectos que han marcado los debates recientes y, por tanto, también se convertirán en moneda de cambio en el escenario postelectoral. El hecho de que Trump no haya intervenido de ninguna manera durante la campaña, pese a que sí lo ha hecho en otros comicios en Europa, ha contribuido a que los debates más recientes se hayan centrado en asuntos domésticos.

En cualquier caso, la sombra de Trump es alargada. Seis de cada diez daneses consideran ahora a Estados Unidos un «adversario» y apenas el 17 % lo ve ahora como un aliado, según un sondeo de la firma Gallup, divulgado por la cadena de televisión pública DR, y que dibuja una Dinamarca distinta, más cómoda con el apoyo recibido de otros socios europeos de la OTAN y de la UE que con unos Estados Unidos cada vez más impredecibles. Hasta el ultraderechista Partido Popular danés, tradicionalmente euroescéptico, ya no hace campaña para sacar a Dinamarca de la Unión Europea.

Groenlandia también vota

El Folketing, el Parlamento de Dinamarca, lo forman 179 diputados, de los cuales dos corresponden a las Islas Feroe y otros dos a Groenlandia. Por lo tanto, unos 40.000 groenlandeses también votan en los comicios de este martes. Pese a que la influencia en el devenir de la política nacional danesa ha sido poco relevante, todo depende del reparto de escaños y de la aritmética parlamentaria posterior.

Los groenlandeses «habitualmente eligen dos representantes del bloque de izquierdas», pero Kosiara-Perdensen prevé que la «crisis» pueda notarse en las urnas y que los escaños vayan a parar a candidatos con otro tipo de perfiles.

RTVE Noticias VídeoGroenlandia: ¿quién manda?, ¿puede ser independiente?Groenlandia celebra elecciones el 11 de marzo, Trump quiere anexionarse la isla, pero ¿cuál es la historia de la mayor isla del planeta?…

Groenlandia: ¿Quién manda? ¿Por qué la quiere Trump? - RTVE Noticias Vídeo | Ver

Ver ahora

Groenlandia goza desde 1979 de amplia autonomía y en 2008 la Dinamarca continental cedió gran parte de las competencias a la que está considerada como la mayor isla del mundo, a excepción de ámbitos clave para la seguridad como la política exterior o la defensa, guiadas desde Copenhague.

Las dos partes permanecen, por tanto unidas, aunque no de forma indisoluble. Según la ley, los groenlandeses podrían declararse independientes si así lo deciden en un referéndum. Los sondeos han reflejado históricamente un amplio apoyo al secesionismo, aunque la sombra de Trump también ha influido en este ámbito. El partido independentista moderado Demokraatit se impuso en las elecciones locales de marzo del año pasado, marcadas ya por las aspiraciones soberanistas del magnate.