Desalojan de nuevo el campamento improvisado bajo el puente del Malecón de Murcia: «Sin piedad ni compasión»

Voluntarios de la asociación Abeto afirman que a las personas que malviven en el lugar «les quitaron hasta medicamentos que les habíamos comprado», mientras que el Ayuntamiento alega que se le retiraron «cosas insalubres»

Un momento del desalojo del campamento que se llevó a cabo el pasado miércoles por la tarde.

Un momento del desalojo del campamento que se llevó a cabo el pasado miércoles por la tarde. / L. O.

Ana Lucas

«Ayudamos a las personas sin hogar a reconstruir sus vidas con formación y apoyo», apuntan desde la Asociación Abeto, cuyos voluntarios lamentan que, recientemente, se haya procedido a un nuevo desalojo de las personas en situación de calle que subsisten en la zona del Malecón, en Murcia.

Aseguran que el pasado miércoles, sobre las cinco de la tarde, agentes de la Policía Local de Murcia y miembros del Servicio de Emergencia Móvil y Atención Social (Semas) procedieron «sin piedad ni compasión» a la retirada de «absolutamente todo» lo poco que tenían estas personas, las cuales temen que «se mueran de frío».

«Les quitaron cosas de primera necesidad, como las mantas, y algo muy importante: sus papeles», recalca un voluntario, mientras que otro afirma que «los dispersan y no les dan ninguna opción».

Un momento del desalojo del campamento que se llevó a cabo el pasado miércoles por la tarde.

Un momento del desalojo del campamento que se llevó a cabo el pasado miércoles por la tarde. / L. O.

Para desmantelar de nuevo el asentamiento improvisado bajo el puente de la A-30 (el cual ya vaciaron en verano, tras publicar este diario un artículo sobre las condiciones en las que se hallaban estas personas) se movilizaron empleados de limpieza viaria, así como componentes del Semas, trabajadores sociales y policías locales.

«Hay gente enferma»

Leonor Fuentes, vicepresidenta de Abeto, apunta que el Consistorio, para justificar su acción, argumenta un «problema de salud pública», dado que «dicen que tienen mantas con chinches». «Les retiran los colchones, los edredones y las mantas y se mueren de frío», manifiesta.

En este sentido, Fuentes asevera que, entre los afectados, «hay gente con pulmonía y otras enfermedades, también con problemas de salud mental», que se agravan por vivir a la intemperie.

«Vine aquí para tener una situación buena, para trabajar y ayudar a mi familia», narra uno de los migrantes, en un vídeo difundido por Abeto. «La gente buena está con vosotros», dice en otro vídeo un voluntario a algunos de los afectados, a los que lleva nuevas mantas y halla descalzos después de que «se lo quitasen todo». «Les quitaron hasta medicamentos que les habíamos comprado», subraya otra mujer. «Gracias», responden los indigentes, mientras cogen nuevas almohadas que les dan estos voluntarios.

«No eran salubres»

A preguntas de este diario, desde el Ayuntamiento de Murcia indicaron que, en el desalojo del miércoles, «se retiraron cosas que no eran salubres».

En cuanto a si quitaron a alguno de los ‘inquilinos’ del campamento algunas de sus pertenencias, desde el equipo de Gobierno local lo negaron e insistieron en que se retiraron «cosas que no estaban en condiciones de salubridad», las cuales «retiró Limpieza Viaria».

Desde que comenzó la ‘operación frío’, componentes del Semas han repartido 40 sacos de dormir y 18 mantas en el municipio

En cuanto al destino de los migrantes que malvivían bajo el puente, desde la Glorieta afirmaron que «dos de ellos se fueron a Servicios Sociales, donde les dieron ropa de abrigo limpia y mantas».

Desde que comenzó la ‘operación frío’, componentes del Servicio de Emergencia Móvil y Atención Social han repartido 40 sacos de dormir y 18 mantas a personas que pernoctan en las calles del municipio, según los datos que maneja el Consistorio capitalino. A cinco de estas personas se las ayudó para que encontrasen un alojamiento.