Los tres procesados y la víctima coincidieron en una fiesta en una casa de la huerta y empezaron a pelearse por un patinete eléctrico
El adolescente, que sufrió múltiples lesiones, entre ellas el estallido del globo ocular, salvó la vida porque recuperó la conciencia y pudo avisar a su padre, que lo encontró malherido
LA OPINIÓN

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a tres individuos, dos de ellos hermanos, por dar una paliza y tirar por un barranco a un adolescente, de entonces 15 años, que acabó perdiendo un ojo tras la salvaje agresión. Los tres procesados y la víctima coincidieron en una fiesta en una casa de la huerta del municipio de Molina de Segura y empezaron a pelearse a puñetazos por un patinete eléctrico.
Los hechos tuvieron lugar de madrugada, junto a una antigua granja en una zona rural de la citada localidad de la Vega Media. Primero, la contienda empezó en la misma celebración, hasta el punto que algunos de los presentes en el sarao separaron a los rivales. Entonces, el menor se fue del lugar caminando, pero los tres sujetos le siguieron. Más bien lo persiguieron y, según se lee en el relato de hechos probados de la sentencia, lo hicieron al grito de «vamos a matarlo, vamos a matarlo».
La resolución detalla que lograron darle alcance «en una zona de camino sin asfaltar situado en el margen izquierdo de la calzada, según la dirección que este llevaba». Entonces, uno de los procesados (que contaba con antecedentes penales por un delito de robo con fuerza en las cosas) «le propinó en el ojo derecho un puñetazo mientras asía en la mano algún objeto contundente no identificado con el que le golpeó, provocándole el estallido del globo ocular, que dio lugar a que el mismo cayera al suelo; y, estando malherido, siguió siendo golpeado con patadas y puñetazos por los tres acusados al tiempo que se cubría el rostro en la creencia de que iban a acabar con su vida», precisa la sentencia.
En un momento dado, «encontrándose malherido el menor cesaron los golpes y asiéndolo uno de los acusados por los pies y los hermanos cada uno por un brazo, lo apartaron el camino, tirándole por un desnivel con gran cantidad de matorrales y maleza, que quedó adherida a su camiseta, marchándose del lugar», continúa. El chico salvó la vida porque recuperó la conciencia y pudo avisar a un pariente, que a su vez avisó a su padre, que salió a buscarlo con el coche y lo encontró malherido.
El tribunal condenó al joven que propinó el puñetazo a nueve años de cárcel por un delito de lesiones, mientras que a los otros dos participantes, los hermanos, les impuso una pena de siete años entre rejas. Estos condenados se encuentran en libertad, de momento, a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) resuelva sobre el recurso que redactó su abogado, Fran Mauri. La indemnización, conjunta y solidaria. 234.013 euros para el menor agredido y 5.942 para el Servicio Murciano de Salud (SMS).