Carmen Avilés, bailaora: «Las redes sociales son un escaparate buenísimo para el flamenco; para crear y ser mejores»

La artista lumbrerense lanza el proyecto ‘Carmela’, un disco donde cantantes nacionales interpretan los temas escritos por Alejandro Astola para que sean coreografiados por ella, y un espectáculo en vivo donde el baile flamenco se funde con la estética urbana y la electrónica. Tras su estreno en Madrid, llegará a Murcia el 12 de septiembre

La bailaora flamenca nacida en Puerto Lumbreras, Carmen Avilés, presenta su nuevo proyecto en solitario, ‘Carmela’.

La bailaora flamenca nacida en Puerto Lumbreras, Carmen Avilés, presenta su nuevo proyecto en solitario, ‘Carmela’. / MariaAstorga

Acaba de sacar un disco una bailaora flamenca. No canta, pero sí baila. La lumbrerense Carmen Avilés (1993) estrenó el pasado 7 de mayo en el Teatro Eslava de Madrid su proyecto ‘Carmela’, una propuesta artística que fusiona el flamenco y la electrónica; un potente universo visual en su puesta en escena, influida por la moda urbana y una estética contemporánea donde conviven vestuario intervenido por la propia artista, iluminación geométrica, Dj y un espíritu de festival ‘tecno’. El público bendijo el rompedor y mestizo espectáculo con una lluvia de claveles, como colofón de la energía desprendida en la pista, que se experimentará en la Sala Mamba de Murcia el próximo 12 de septiembre.

Carmela nace del sueño musical de Avilés y se materializa de su relación con Alejandro Astola. El exmiembro del mítico grupo Fondo Flamenco escribió en penas dos semanas los temas del disco que interpretan artistas de primer nivel en cualquier cartel nacional. «Estaba un poquito harta de bailar en los ‘videoclips’ de los cantantes. Ahora soy yo quien elige para que canten en los míos», ríe en una videollamada desde Sevilla.

Portada de la canción 'Se secó la flor', con Miguelito García y José Ugía

Portada de la canción ‘Se secó la flor’, con Miguelito García y José Ugía / L.O

Ángeles Toledano, Queralt Lahoz, Miguelito García (Derby Motoreta’s Burrito Kachimba), Albertucho… son algunos de los artistas que esta vez le cantan a Carmen en sus vídeos musicales mientras ella baila, además de Kutxi Romero (Marea) y Sanguijuelas del Guadiana, como próximos colaboradores.

¿Cómo fue armando el proyecto?

Lo primero de todo fueron las letras y la música, de lo que se encargó Astola. Después elegí las colaboraciones y por último la coreografía. La idea creativa, con el espacio del cubo que aparece en todos los vídeos, y los vestuarios son cosa mía.

Las piezas del vestuario tienen mucho protagonismo en el espectáculo. ¿De dónde surgen los diseños y qué cuenta la moda?

Me he metido en el diseño de forma muy orgánica, porque en mi espectáculo no va a haber prácticamente nada de trajes de flamenco. Va a ser todo ‘flamenco street’, de la calle, como yo soy y, en verdad, como me visto. Lo he ido eligiendo todo poquito a poquito y conviven, por ejemplo, un vestido que me han traído de Australia y cosas de una tienda de barrio.

Todo ‘Carmela’ es ‘flamenco street’, de la calle, como yo soy

¿Podría ser la primera bailaora que aparecería en el cartel de un festival no específico de flamenco?

No puedo asegurártelo al cien por cien. No me gustaría decir que voy a ser la primera. La cosa es que yo quiero ir a festivales porque al final a mí es la música que me motiva. Aunque soy bailadora de flamenco, y me gusta el flamenco, por supuesto, pero me encanta la electrónica, me encanta el rap, me encanta ir a los festivales de música alternativa. Siempre he soñado con ir allí a bailar y creo que al final lo voy a acabar consiguiendo.

¿De dónde nace la idea de encajar la electrónica, los géneros urbanos y la puesta en escena vanguardista en ‘Carmela’?

Yo he tenido varias etapas de gustos musicales y he acabado mezclándolas todas. Empecé con el rock por mi hermano y mi padre. Después me fui al rap: me metí en SFDK, con Kase. O y toda esta gente. Y ya un poquito más mayor con la electrónica. Bueno, te digo 13 años… A esa edad empecé a investigar un poquito del mundo del Dj. Me compré mi vinilo, mis platos y empecé a hacer mezclas. He pasado por todas las vertientes. En esa época fui a ver a artistas como Tiga,The Prodigy y a festivales de música electrónica.

La bailaora de Puerto Lumbreras Carmen Avilés

La bailaora de Puerto Lumbreras Carmen Avilés / Uomo Agency

Alejandro Astola ha tenido un papel relevante en el proyecto, ¿Cómo han llevado la mezcla de lo íntimo y lo profesional?

Es complicado. Creo que cuando uno trabaja con su pareja es más difícil porque tiene mucha más confianza en decir las cosas. No se las dice como se las diría a otra persona. Alejandro es una persona que tiene sus ideas muy claras y yo también. Hemos tenido un poco de lucha, pero al final acabamos entendiéndonos.

¿Podría haber creado la coreografía de ‘Carmela’ con las letras de otro artista?

No, yo creo que no. Te digo que antes de conocer a Alejandro yo ya tenía esta idea y traté de llevarla a cabo, pero no funcionó. Después apareció él y le fui contando lo que me gustaría hacer como bailaora. De hecho, el tema ‘Amor gitano’ lo escribió inspirándose un poquito, no en todo, en la historia de mis padres. Se casaron muy jovencitos, con 14 años, se escaparon… Y hay cositas en las que se inspira.

También su familia está detrás de sus inicios. ¿Cuándo comienza a interesarse por el baile flamenco?

Mi madre fue mi primera maestra, hasta los 18 años. De hecho, ha sido la que me ha enseñado todo lo que sé, casi todo lo que sé. Y la parte del arte me viene de ella. Y ya luego la técnica la estudié en el conservatorio de Granada. Después me fui a Madrid. Pero mis inicios fueron con mi madre, sí.

Nacho Cano tiene un ojo increíble para ver el talento: a mí me formó como actriz

Después de formar parte de compañías como el Ballet flamenco de España, la de Joaquín Cortés, el musical ‘Malinche’ de Nacho Cano, ¿da vértigo lanzarse en un proyecto en solitario?

Sí, me ha dado mucho vértigo. Pero hay que tirar para adelante porque llevo toda la vida soñando con eso. Pero también he aprendido muchísimo en cuanto a dirección; cómo se dirige una compañía. Cualquier detallito, a una persona que está produciendo un espectáculo no se le puede escapar. Todo eso lo aprendí de Joaquín, de Nacho, del director del Ballet Español.

¿Qué tiene de especial Nacho Cano para que los artistas que se forman con él acaben triunfando luego en sus proyectos? El caso más conocido es Chanel.

Nacho lo que tiene es un ojo increíble para ver el talento en los artistas. La verdad que yo creo que es un hombre que no se equivoca. También tuvo buen ojo conmigo al formarme como actriz. Me sugirió que probara y me puse a dar clases con él en la propia compañía y ahora estoy haciendo mis pinitos.

¿Le ha costado más hacerse un hueco por no venir de los ‘tablaos’ nacionales, de los principales lugares con tradición flamenca?

Sí, me ha costado. La que nace en Sevilla, nace en Jerez, está acostumbrada, escucha guitarras, cantadores por todos lados. Pero en mi pueblo realmente no había eso, no lo había, ya te digo. Mi forma de aprender a bailar era con el radiocaset, claro. Ahí se nota que tienes que trabajar el doble.

Recomiendo a los futuros bailaores aprender en el conservatorio y por la noche en las fiestas flamencas

¿Qué le ha enseñado más, la calle o la academia?

Yo recomiendo siempre a quien se esté formando las dos vertientes, que es lo que yo hice. Que estudien técnica como yo en un conservatorio con los profesores. Luego, por las noches, me iba de fiesta a escuchar el flamenco que había en los bares, en la calle.

Rosalía, La Plazuela, C. Tangana, Califato 3/4… Muchos artistas se han propuesto deconstruir, revitalizar, mezclar el falmenco con otras influencias… ¿Vive una de sus mejores épocas?

Está viviendo una época buena. Ahora está volviendo a ser lo que era, esa es mi opinión, pero no estamos innovando. Camarón innovó muchísimo, Las Grecas innovaron muchísimo, Enrique Morente, Los Chichos… Todo eso ya se ha hecho, lo que pasa es que la gente no lo sabe, pero todo eso ya está más ‘requetehecho’; ellos metieron sintetizadores, el sitar… todos los instrumentos del mundo. Ahora la gente está pensando que eso es nuevo, pero para nada. Tal vez hayan habido ahí unos años que no se ha sabido contar con el lenguaje para las siguientes generaciones. Las redes sociales han sido un escaparate buenísimo para el flamenco, y sobre todo para crear, y siempre querer ser mejor, porque de repente alguien sube un vídeo superinspirador, y ahora tú quieres también ser más innovador, y hay ahí como un pequeño pique. Eso nos hace bien a todos. Luego están los puristas, los que siguen haciendo flamenco como es, que también tiene que existir, porque en la variedad está al gusto. Necesitamos que haya un poquito de todo, porque si a todos nos gustara lo mismo y todos estuviéramos haciendo flamenco como es, pues sería aburridísimo.