Cabañuelas 2022: un año con más lluvias, más nieve, frío y viento

Pepe Buitago, ‘el cabañuelo de Mula’ nos relata algunos fenómenos registrados de su estudio a lo largo de todo el año

LA OPINIÓN

Las cabañuelas auguran para la Región de Murcia más lluvia, más nieve, más viento y tormentas, “un cambio general” para el próximo año hidrológico que da comienzo con la llegada del mes de septiembre. Un ‘más de todo’ que se deriva del estudio de las condiciones y cambios climatológicos del mes de agosto tal y como lo hacían los ‘hombres del campo’ de antaño.

Así lo explica Pepe Buitrago, ‘el cabañuelo de Mula’, que afirma que será un buen año para las cosechas con lluvias que se prolongarán durante días, frío que será intenso, incluso en cotas bajas, y calor alto como corresponde al clima mediterráneo. “Y, aunque en invierno hace frío y en verano hace calor, sí existen muchos indicadores que nos llevan a poder confirmar diversos fenómenos que acontecerán a lo largo del año. Algo está cambiando y nosotros también”.

Buitrago pronostica, del estudio del clima durante el mes de agosto y unido a las señales recopiladas a lo largo del año, que este nuevo ciclo “traerá algunas cosas diferentes” para la Región de Murcia.

Pronóstico por estaciones y meses para las cabañuelas 2022/23 de la Región

El mes de septiembre empezará lluvioso e irá cada semana a más. A partir del día 9 se podría formar alguna DANA en el Este del país afectando a la Región y dando paso a sucesivas gotas frías a lo largo del otoño.

Octubre empezará con viento a partir de sus primeros 3 o 4 días. En su segunda semana traerá tormentas que serían localmente fuertes dando paso a tiempo desapacible y bajada de las temperaturas de forma considerable para continuar con lluvias de temporal y generosas.

Las temperaturas del inicio del mes de noviembre no serán muy bajas. Pasando los primeros días se formarán algunas tormentas puntuales y locales con granizo y podrían estar acompañadas de algún tornado por la zona de la costa. A partir de mediados de mes se producirá un aumento de las lluvias que serán generosas tanto en cantidad como prolongación en el tiempo.

‘Si truena en diciembre, buen año el que viene’

Diciembre entrará con frío y nieve por encima de los 900 metros. A mediados de mes se producirán lluvias con tormentas y finalizará con temperaturas muy bajas y heladas con escarchas muy rigurosas.

A mediados de enero se prevé que vuelvan a prodigarse las nevadas en el Noroeste y Altiplano llegando a cotas muy bajas.

En febrero se espera viento muy fuerte del Norte y frío severo. Algunas lloviznas de poca importancia en sus primeros días, pasando a ser más generosas en la segunda quincena, que podría acarrear algunos copos de nieve en zonas no muy altas.

La primavera será muy similar a la del pasado ejercicio con ‘de todo un poco’. ‘Para mí las aguas de abril y mayo y para ti las del resto del año’.

Se espera una primavera en la que se darán menos lluvias, pero sí se recogerá más cantidad de agua. Resta esperar los datos que ofrezca el veranillo de San Miguel y San Martín para datos más concretos.

Un verano caluroso

Se espera un verano con calor, con temperaturas de entre 35 y 39 grados donde no se prevén más de tres olas de calor que pasen los 42 grados. Pueden registrarse tormentas varias y lluvias puntualmente fuertes o muy fuertes en el centro y zona del Noroeste y Vega del Segura. A lo largo de la estación podría granizar en zonas de sierra y otras más próximas a los campos de Lorca y Cartagena.

En su pronóstico para el año hidrológico que concluye se han podido confirmar fenómenos de los que se hablaba en el mes de agosto pasado como la nevada intensa en el centro del país y temperaturas que alcanzarían los 17º bajo cero, gota fría, lluvias en primavera con más temporalidad, granizo, tornados e incluso terremotos, el último de ellos hace tan sólo unos días en la Región, ya que “está escrito en el cielo todo lo que pasará en el suelo…”.

Dentro de su humildad, explica ‘el cabañuelo’ “no pretendo querer saber más que nadie, pero sí es mi costumbre observar las señales que nos ofrece la naturaleza, los seres vivos o las plantas –explica- y, aunque la contaminación y los incendios cada vez dificultan más esta tradición heredada de mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo, quien quiera puede creerlo y quien no esperar a que llegue”.

Por el momento estos son los datos recogidos hasta el 28 de agosto, día de San Agustín y final de las cabañuelas, pero, según explica Pepe Buitrago, hay señales que debemos incluir y que se producen en otras fechas fuera de agosto como los días de San Juan, San Miguel o San Martín, que certifican que es el pronóstico correcto.

“Entramos en un nuevo ciclo climático, lleno de cambios, y que se espera venga cargado de buenas nuevas, un nuevo siglo y nuevo milenio en nuestro clima a tener especialmente en cuenta para los que sí creen en el lenguaje de la naturaleza”, concluye ‘el cabañuelo’.