Así funciona el Banco de España en Murcia (desmontando el mito de ‘La casa de papel’): «Aquí no tenemos oro, pero sí una cámara acorazada»

La sede de la institución ubicada en la Gran Vía custodia y gestiona el dinero en efectivo, analiza billetes sospechosos y busca acercarse cada vez más a la ciudadanía

Fachada principal de la sede del Banco de España en Murcia, ubicada en la Gran Vía de la capital, este jueves.

Fachada principal de la sede del Banco de España en Murcia, ubicada en la Gran Vía de la capital, este jueves. / Juan Carlos Caval

«Aquí no tenemos oro, ni hemos ningún ataque o atraco; tampoco contamos con grandes laboratorios para fabricar el dinero, pero sí con una cámara acorazada para la custodia del dinero en efectivo».

Miles de murcianos y visitantes pasan todos los días por el imponente y majestuoso edificio ubicado en plena Gran Vía de Murcia, pero, para muchos de ellos, al leer ‘Banco de España’ en su fachada, inevitablemente, se les viene a la cabeza la aclamada ficción española La casa de papeldonde un grupo de ladrones prepara y ejecuta el golpe (casi) perfecto para llevarse los lingotes que conforman la reserva nacional del oro del país y mucho dinero… «¿Cómo será por dentro y qué habrá en sus salas», se preguntarán muchos murcianos cada día.

«Hay gente que ha venido presencialmente o ha llamado para preguntarnos si aquí hay oro, pero no lo tenemos», sostiene a La Opinión la directora en funciones de la sede en Murcia, Ana María Jerez. Más allá de la imagen institucional y de ‘búnker’ de seguridad que tiene, el propósito que tiene el Banco de España ahora mismo es justo el contrario: estár más abierto y más cercano a la ciudadanía que nunca.

Decenas de cámaras y avanzados sistemas de vigilancia protegen a trabajadores, clientes y al dinero custodiado cada día

Lo cierto es que, como no puede ser de otra forma, para acceder al edificio, se debe tener cita previa y las pertenencias que uno lleve deben ser pasadas por un escáner. Tras ello, una esclusa de seguridad aguarda a los visitantes para que, a través de dos puertas con cristales blindados, haya que esperar unos segundos a que se abra la segunda puerta si la primera no se ha cerrado por completo.

Ya dentro la mayoría de las estancias y salas cuentan con los sistemas de seguridad más novedosos y punteros, con decenas de cámaras de vigilancia apuntando y enfocando hacia todos los ángulos posibles para proteger a la veintena de trabajadores que están todas las mañanas en sus instalaciones, a los clientes y al propio dinero, además de contar con el apoyo de agentes de las fuerzas de seguridad del Estado y de empresas privadas.

La gestión del dinero en efectivo, clave

La misión principal del Banco de España sigue siendo hoy en día la gestión del dinero en efectivo (a pesar de que su uso haya disminuido en los últimos años hacia los pagos digitales con tarjeta, móviles o Bizum). Cambios de billetes y monedas por otros de diferente valor, el canje de billetes deteriorados y la recogida de otros muchos sospechosos de falsificación para su retirada de la circulación…

El trabajo que realizan día tras día es arduo, atendiendo tanto a particulares y pequeños comercios de los alrededores así como a empresas o negocios que trabajan con máquinas de monedas y necesitan convertir grandes cantidades de monedas en billetes.

Aunque cada vez menos, la gente sigue preguntando si pueden cambiar pesetas: «Las encuentran tras la muerte de un familiar»

Todavía sigue a día de hoy algunas personas preguntando por el cambio de pesetas (24 años después de que entrase en vigor el euro) a pesar de que el plazo para hacerlo terminó en junio de 2021 tras la prórroga motivada por la pandemia, recuerdan tanto Jerez como la técnico Mónica Cerezo: «Sobre todo se dan este tipo de casos cuando fallece un familiar mayor y los herederos encuentran dinero escondido en la casa dentro de armarios, cajones o incluso en prendas de ropa. En algunas ocasiones aparecían cantidades importantes que nadie recordaba que estaban allí».

Otro de los ámbitos de trabajo del Banco de España es el tratamiento del efectivo a gran escala: las entidades financieras reciben cada día billetes nuevos o aptos para la circulación desde el Banco de España y, a su vez, ingresan los billetes procedentes de sus operaciones con clientes.

Una de las máquinas empleadas en el Banco de España para los billetes de euro.

Una de las máquinas empleadas en el Banco de España para los billetes de euro. / Daniel Santamaria

Este dinero es transportado por compañías especializadas y llegan a la institución de forma ‘blindada’ y segura. Una vez allí, se someten a un proceso mecánico en máquinas especializadas que primero verifican su autenticidad: los billetes legítimos que no cumplen los estándares de calidad establecidos por el Banco Central Europeo se destruyen.

Los que sí cumplen esos estándares se preparan y se vuelven a poner en circulación. Por su parte, los billetes que la máquina rechaza se examinan manualmente. Si son legítimos, se inutilizan para que no vuelvan a circular. Si se sospecha que son falsos, se envían a la sede central del Banco de España en Madrid para su peritaje y análisis definitivo.

Ana María Jerez muestra una de las máquinas antiguas para inutilizar billetes que se usaban hace décadas y que está expuesta en los pasillos del edificio.

Ana María Jerez muestra una de las máquinas antiguas para inutilizar billetes que se usaban hace décadas y que está expuesta en los pasillos del edificio. / Juan Carlos Caval

¿Qué pasa con los falsos?

Pero… ¿qué pasa con aquellos billetes que son falsos y que acaban en circulación y en manos de los consumidores? La directriz es clara: deben ser entregados en una entidad financiera, en una comisaría o en el propio Banco de España para su destrucción inmediata.

Ante las posibles dudas que pueda suscitar si un billete puede ser falso o verdadero, los propios ciudadanos también pueden llevarlo al Banco de España para que se realicen los preceptivos análisis: «Si es falso, no se devuelve el dinero, ya que legalmente no puede compensarse ese valor«, indican. Sin embargo, si tras las pruebas oportunas se determina que el billete era legítimo, el Banco de España puede devolver el importe al ciudadano.

‘Colar’ un billete a otra persona a sabiendas de que es falso es un delito, recuerdan

Ambas insisten en que, si alguien recibe un billete falso, no debe intentar volver a ponerlo en circulación y ‘colarlo’ a otro, ya que es un delito y, además, dificulta la lucha contra la falsificación. «Los billetes falsos también tienen su propia ‘marca’ y firma. Entregar estos billetes permite a los investigadores detectar patrones y localizar a los falsificadores, ya que cada falsificación suele tener estas características propias, advierten.

A pesar de ello, la falsificación de billetes de euro en nuestro país es muy baja: de cada millón de billetes en circulación solo catorce son falsos, recuerda Cerezo -según los datos del Banco Central Europeo-. Además, el 80% de las falsificaciones corresponde a billetes de 20 y 50 euros, ya que los de mayor valor suelen examinarse con más detenimiento y los de menor valor no resultan tan rentables para los falsificadores.

Por los pasillos de la planta superior del edificio todavía se puede ver una de las máquinas manuales antiguas que se utilizaban para inutilizar billetes retirados de circulación, unos artilugios con los que se marcaba o perforaba físicamente los billetes que ya no eran válidos, evitando así que pudieran volver a utilizarse.

La entrada principal del Banco de España se ubicaba el siglo pasado en la calle Calderón de la Barca, a espaldas de la Gran Vía.

La entrada principal del Banco de España se ubicaba el siglo pasado en la calle Calderón de la Barca, a espaldas de la Gran Vía. / L. O. / Juan Carlos Caval

El ‘giro’ de la fachada a Gran Vía

Lo que mucha gente desconoce es que la fachada principal del Banco de España en Murcia, tal y como la conocemos actualmente, estaba hace décadas ‘a espaldas’ de la actual Gran Vía. Para entrar al interior del edificio se tenía que acceder por la puerta principal ubicada entonces en la actual calle Calderón de la Barca, justo en la cara contraria.

Así fue hasta las reformas que se acometieron en la sucursal sobre el año 1958: la fachada ‘giró’ y se trasladó con los elementos arquitectónicos y detalles con los que cuenta a día de hoy (incluidas las letras de ‘Banco de España’ y sus columnas) hacia la principal arteria de la capital, ya que no se concebía cómo la entrada al edificio de la entidad pública podía quedarse oculta una vez que abrió en su totalidad años antes, en la misma década de los cincuenta.

El origen del Banco de España en Murcia se remonta a mucho más atrás: abrió su primera sede en la calle Saavedra Fajardo de Murcia a finales del siglo XIX, en el año 1884, aunque no fue hasta 1931 cuando se trasladó al edificio actual.

«Los niños nos piden que le enseñemos un billete de 500 euros»

Respecto a cómo el Banco de España puede acercarse más a la ciudadanía y mostrar que es una institución pública abierta y transparente, las visitas al edificio y los cursos de educación financiera se están potenciando especialmente «gracias al boca a boca» que ha tenido una muy buena acogida sobre todo entre grupos escolares y de estudiantes de Secundaria de colegios e institutos de la Región así como de personas mayores para recibir pautas y consejos para evitar posibles fraudes bancarios, entre otros. Lógicamente, cada curso y taller se adapta a cada edad y en función de las necesidades: «A los niños les llama especialmente la atención poder ver y tocar billetes, sobre todo de gran valor que normalmente no han visto nunca en casa. Nos piden mucho el de 500 euros», añade Mónica Cerezo.

Más allá de nuestras fronteras

La importancia de la sucursal en nuestra Región es esencial, ya que no solo atiende a los usuarios murcianos: el Banco de España no tiene a día de hoy sede en todas las provincias y ni siquiera en todas las comunidades autónomas. De hecho, en Castilla la Mancha no hay ninguna, por lo que ciudadanos de Albacete o de otras zonas de la autonomía vecina tradicionalmente han tenido que acudir a Murcia si querían ser atendidos presencialmente.

Lo mismo ocurre con algunos andaluces procedentes de Almería o Granada: por cercanía, les pilla mejor la de Murcia que irse a Málaga o Sevilla, relata la técnico del Banco de España en Murcia.

Otros de los servicios más relevantes que presta el organismo según la directora en funciones es el acceso a los informes de la Central de Información de Riesgos (CIR), donde aparecen los préstamos que una persona tiene con entidades financieras, así como los avales asociados o la tramitación de reclamaciones contra entidades financieras supervisadas cuando los ciudadanos consideran que se ha producido alguna actuación contraria a la legislación o a las buenas prácticas bancarias.

Además, el Banco de España también actúa como entidad gestora de deuda pública: cualquier ciudadano puede acudir a la sede para suscribir productos como letras del Tesoro, bonos del Estado u obligaciones del Estado.