Se trata de una posada viviente que cuenta con una cuidada escenografía, animales vivos y que recrea los distintos oficios de la época, como artesanos, escribas y muchos más, con una cuidada ambientación que nos transporta en el tiempo.
Una experiencia inolvidable gracias a la colaboración de diversas asociaciones, entre ellas la OJE, la Grupo de Baile Rompe el Ritmo, la Junta Central de Moros y Cristianos, la Asociación de Caballistas La Algaida, entre otras.
