El tenista murciano vuela hoy para iniciar su primer torneo de arcilla de 2026. Sebastián Báez o Stan Wawrinka, su primer rival.
GREGORIO LEÓN
Sin Double Sunshine (esta vez Estados Unidos no le hizo feliz) y nuevo corte de pelo, Carlos Alcaraz regresa a su superficie natural, a la arcilla. Lo hace en el Masters 1.000 de Montecarlo, que se pone este domingo en marcha. Exento en la primera ronda, el murciano ya conoce su camino en el torneo. Y abrirá fuego en segunda ante el argentino Sebastián Báez o Stan Wawrinka. El suizo, con cuarenta y un años, se despide este año del circuito, y el partido puede tener máximo interés. Dos generaciones, enfrentadas por última vez.
Dimitrov o Tiafoe lo esperarían en octavos de final. Lehecka o Bublik, en cuartos. Y en semifinales la amenaza vendría constituida por Lorenzo Mussetti o Álex de MIñaur. En la final, Jannik Sinner, Alexander Zverev o Daniil Medevedev.