Acampados en Madrid y Barcelona protestan frente al Congreso y la sede de Junts mientras se votan los decretos

Multitud de manifestantes marcha por una calle céntrica con edificios clásicos, liderados por un hombre con barba que grita consignas.
Decenas de manifestantes se dirigen en Madrid desde la Puerta del Sol al Congreso para reclamar que se aprueben los decretos de vivienda Álvaro Caballero
Rodrigo García Melero  RTVE

En medio de una fuerte presencia policial, decenas de personas han marchado en la mañana de este viernes desde la Puerta del Sol -donde por séptimo día se mantiene una multitudinaria acampada para exigir el derecho a una vivienda digna– al Congreso de los Diputados para reclamarles que convaliden los dos reales decretos aprobados por el Gobierno, que previsiblemente quedarán rechazados con los votos en contra de la mayoría de la Cámara. También en Barcelona se están dando movilizaciones a la sede de Junts para que rectifique su negativa.

«Los políticos no pueden seguir actuando como el brazo armado del rentismo. Tenemos que explotar su burbuja. Nos vamos al Congreso para que nos oigan. La vivienda tiene que dejar de ser un negocio y convertirse en un derecho efectivo», reza la convocatoria del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, en la que se apunta a que este es el camino hacia una «huelga general por la vivienda«.

Sol dista menos de 500 metros del Congreso de los Diputados. Los manifestantes estaban citados a las 10 de la mañana. La sesión comienza a las 11. En los alrededores de la Cámara hay una fuerte presencia policial y se ha cortado el acceso desde la carrera de San Jerónimo.

En Barcelona, poco antes de las 11 ha terminado una asamblea en la acampada de Plaza Cataluña para decidir cuáles son las siguientes movilizaciones. Un grupo de los acampados ha emprendido marcha hacia la sede de Junts. Convocados por el sindicato, van a seguir desde ahí la votación de los decretos bajo el lema «Que nos los digan a la cara». Quieren que la formación independentista eche marcha atrás a su decisión de no dar el visto bueno a los textos.

«Estamos ante un Parlamento puramente rentista que defiende la especulación por encima de la vida y, lo que es más grave, un Parlamento que se distancia irreparablemente de su pueblo», ha clamado Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, en declaraciones a la prensa poco antes de iniciar la movilización.

Según ha añadido, hay una «gran mayoría social» que está a favor de medidas «contundentes», que pasan por «reducir el lucro de los rentistas». Y, por ello, ha argumentado que no queda otra opción que seguir organizando ese «descontento» y llevándolo adelante para lograr mejoras legislativas.

Agentes de Policía Nacional blindan los accesos al Congreso, donde este viernes a mediodía tiene lugar la votación de los dos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno y que, salvo sorpresa, no saldrán adelante. EFE/ Kiko Huesca

Seis días de acampada

En una sesión extraordinaria impulsada por el Gobierno, el Congreso votará este viernes los dos reales decretos de vivienda aprobados por el Ejecutivo el pasado martes. Uno incluye la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030; la regulación de los alquileres de temporada y habitaciones; la prohibición hasta 2028 de la compra de vivienda por parte ‘fondos buitre’ y la prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028, entre otras medidas.

El otro solo incluye la renovación automática de los alquileres.

Ambos previsiblemente quedarán rechazados después de que Junts anunciara anoche que los rechazará, negativa que se suma a la de PP y Vox, con lo que serían más los noes que los síes. Podemos había confirmado que apoyaría ambos decretos, mientras el PNV y Coalición Canaria adelantaron que solo darían su apoyo al primer decreto.

 

La movilización se produce tras seis días de acampada de miles de personas en la Puerta del Sol, que se empezaron a concentrar en la noche del sábado pasado tras manifestarse por la situación de Maricarmen Abascal, de 87 años, que el 23 de septiembre fue desahuciada del piso del céntrico distrito de Retiro donde había vivido durante más de siete décadas, al que finalmente podrá volver tras el acuerdo alcanzado con Urbagestión, empresa propietaria del inmueble, con la intermediación del Ayuntamiento de la capital.

Una situación que fue tomada como un símbolo de la crisis de la vivienda y que despertó otra gran multitud de manifestaciones y acampadas por toda España. Este mismo sábado hay convocadas protestas por todo el país el sábado.

Caceroladas en toda España para presionar a horas de la votación de los decretos de vivienda

«Nos moviliza principalmente que sabíamos que estos dos decretos los iban a sacar pero no los iban a aprobar. Y creemos que son migajas que nos está dando este supuesto Gobierno progresista, que ha tenido un montón de tiempo para resolver el problema de la vivienda con distintas medidas pero ha estado haciéndole favores a los fondos buitre y a las inversores y maltratando a la clase trabajadora», ha dicho Saúl, uno de los manifestantes de este viernes, en declaraciones a La Hora de la 1.

La acampada continúa en Sol y atrae cada vez a un mayor número de personas