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Qué circula: contenidos hechos con IA, memes o mensajes agresivos contra los adversarios políticos en precampaña electoral
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Qué analizamos: los expertos analizan cómo ha cambiado la comunicación política respecto a otros procesos electorales
La campaña para las elecciones generales del 29N aún no ha comenzado, arranca el 13 de noviembre, pero desde que Pedro Sánchez anunció la fecha, los principales partidos políticos ya están en ‘modo electoral’. En el ecosistema digital no hay tregua. Uno ataca y el otro responde. Hemos analizado las distintas estrategias de los candidatos y sus organizaciones en las redes sociales con varios expertos en comunicación política. Todos ellos ven un mismo patrón: más contenidos de humor, más uso de la inteligencia artificial y, sobre todo, más agresividad contra el adversario político.
Sánchez se besa con su mujer en un acto del PSOE. Minutos después, el PP transforma con IA esa foto en un beso con José Luis Ábalos, la sube a X y logra casi tres millones de visualizaciones: «La foto de la campaña«.
«Sí, soy zurdo», proclama el presidente en un video ante la visita del presidente argentino Javier Milei a España, en el que enumera los logros de su Gobierno, y que se ha compartido más de 10.000 veces. El PP responde con un vídeo generado con IA con Begoña Gómez, Ábalos, Koldo o Santos Cerdán, entre otros, compartido más de 7.000 veces.
El presidente también rescata su famoso tuit de la pizzería ‘luna rosa’, publicado en 2010, después de que Alberto Núñez Feijóo relacionara un ticket de pizza con la okupación.
«Apreciamos un endurecimiento del tono, especialmente en X y en los intercambios entre PP y PSOE«, indican a VerificaRTVE los politólogos Juanma Barrios y Fran Ruiz, del proyecto de divulgación ‘El Patio Político‘. Creen que la polarización «ya estaba presente en 2023», pero ahora hay un «mayor protagonismo de la burla y la descalificación personal en las cuentas oficiales de los grandes partidos». Y con un elemento adicional: «Sin duda, es la campaña electoral de la IA«, subraya Eva Campos, profesora de Periodismo y Comunicación Política en la Universidad Complutense de Madrid.
Javier Ábrego, experto en marketing digital y creador de la herramienta TweetElecciones.com, aprecia una mayor polarización y agresividad en redes sociales respecto a anteriores campañas: «Por supuesto que sí. Si vemos los tuits más virales de los partidos, los que más se comparten o se ven, son todos ataques al rival«.
La apuesta del PP por los ‘memes’ y por la IA
Una de las publicaciones del PP más compartidas en X desde que se convocaron las elecciones es una mofa de una lesión en el cuádriceps que sufrió Óscar Puente en 2023: «Miedo le tenías tú a un esguince». El ministro respondió con el siguiente mensaje: «Son la peor gentuza que habita este país. Por cierto, me rompí la rodilla trabajando, cosa que no hace el vago al que habéis puesto en la alcaldía».
Es un caso que, según los fundadores de ‘El Patio Político’, muestra que «la discusión deja de girar sobre decisiones públicas y se centra en una circunstancia personal». No es el meme en sí lo que endurece la campaña, sino convertir la humillación del adversario en su contenido«, explican.
Javier Ábrego considera que «el PP ha pasado totalmente al ataque, yendo a la yugular del PSOE, responde a cada tuit con un meme o un montaje y es una estrategia que funciona«. Así reaccionó a la dimisión de Montse Mínguez como portavoz del PSOE, con un meme de internet: «Absolute Cinema».
La tensión entre ambos partidos por esta estrategia de comunicación ha subido varios escalones tras la respuesta del PP al mensaje ‘Sí, soy zurdo’ de Pedro Sánchez, el vídeo generado con IA en el que clona la imagen y la voz, entre otros, de Begoña Gómez, José Luis Ábalos, Santos Cerdán o José Luis Rodríguez Zapatero. El PSOE ha anunciado que estudia acciones legales contra este contenido y los ‘populares’ defienden que en el vídeo se advierte de que está generado con IA y que no tiene «intencionalidad espuria».
La influencia de la IA: más rapidez, más desconfianza
Eva Campos explica que uno de los rasgos de esta precampaña es «el salto sin duda hacia las campañas híbridas humano-máquina» y cómo usan la inteligencia artificial, abiertamente, partidos y candidatos: ya no sólo sirve para medir el clima de opinión, «sino que lo fabrica o lo modifica».
Los fundadores de ‘El Patio Político’ creen que la IA supone «una ventaja clara» a la hora de responder a la actualidad con rapidez. El montaje del beso de Sánchez y Ábalos difundido por el PP transforma un mensaje del PSOE en un ataque político en poco tiempo. «El intercambio de memes entre el PP de Madrid y las Juventudes Socialistas responde también a esa lógica de reacción», añaden. Juanma Barrios y Fran Ruiz creen que «una caricatura evidentemente artificial puede funcionar perfectamente», pero «lo importante es si ayuda a contar algo o simplemente está rellenando«.
El verdadero riesgo del uso de la IA, para estos expertos, es la fabricación de escenas o declaraciones «para hacerlas pasar por reales», porque con la IA «resulta mucho más accesible crear falsificaciones convincentes». Al mismo tiempo, se contribuye a la desconfianza de los ciudadanos, porque «una imagen o un vídeo ya no pueden aceptarse como prueba sin comprobar su origen«.
Eva Campos recalca este riesgo de «desconfianza generalizada» ante la posibilidad de que cualquier imagen pueda ser falsa. Y apunta otra realidad: estos contenidos generados con IA «circulan mucho más rápido que cualquier verificación». Es una forma de abaratar y acelerar la producción de contenidos, reflexiona, «pero sobre todo difumina la frontera entre sátira, propaganda electoral y desinformación«. «Aquí hay un salto cualitativo respecto a cualquier campaña anterior que nos sitúa en una nueva era», dice.
¿Por qué funciona el humor en campaña?
«Desde luego, para la gente es más entretenido seguir a los políticos ahora que antes«, responde Javier Ábrego. Una de las causas es el humor, que los partidos emplean sobre todo «en un intento de humillación o de ridiculización del rival«. Y el vehículo perfecto es la inteligencia artificial, «la salvación de muchos partidos en esta campaña», según el experto.
Para Juanma Barrios y Fran Ruiz hay otras razones para que políticos y partidos se suban al carro del humor: puede «generar complicidad con los seguidores» y también enfadar al contrario, que compartirá la broma para criticarla y contribuirá así a su difusión. «Después, esa broma puede saltar a otras redes, aparecer en los medios o acabar en un grupo de WhatsApp. Ahí está otra de sus ventajas: alguien que nunca compartiría un cartel electoral puede reenviar un meme porque le hace gracia, sin sentir que está respaldando todo lo que hace ese partido», aseguran.
También puede usarse el humor para reírse de uno mismo. Ponen como ejemplo el mensaje que compartió Sánchez del medio satírico ‘El Mundo Today’ sobre los insultos y abucheos que recibió en el desfile del 12 de octubre. «Ese gesto puede restar fuerza al ataque y mostrar que es capaz de encajarlo con humor y que no le hace daño», explican. Creen que las cuentas del PSOE en TikTok «se adaptan a las bromas» y a «referencias propias de la plataforma», mientras el PP «utiliza un tono ácido y confrontativo» a través de las cuentas de X del PP nacional, el PP de Madrid o Nuevas Generaciones.
Otras formaciones no apuestan tan claramente por el humor. Eva Campos asegura que es el caso de Vox, «más combativo que humorístico, y cuando recurre al humor, es para burlarse del adversario, no para reírse de sí mismo». La formación de Santiago Abascal y sus dos marcas en redes, la del partido y la del líder, «llegaron antes a las redes y producen mucho más que el resto». Vox se ha sumado a los montajes generados el 22 de octubre con un vídeo en el que se suceden las máscaras de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, Koldo García, Leire Díez, Carles Puigdemont o Nicolás Maduro, entre otros.
¿Y el Frente Amplio? «Acaba de abrir sus perfiles, todavía no ha definido una identidad digital propia», nos explica Eva Campos. No encontramos perfiles de esta coalición involucrados en las principales guerras digitales que hemos detectado en precampaña ni tampoco vemos que utilicen la inteligencia artificial o los memes. No tiene de momento cuenta en X. Sumar y sus ministros abandonaron esta red social en 2025 tras la deriva de Elon Musk al frente de la compañía. Sí se ha presentado en Instagram, en Facebook y en BlueSky.
¿Quién consigue más interacciones?
Javier Ábrego detecta que los partidos que más interacción consiguen son los de la derecha, Vox y el PP, «pero en cuanto a candidatos o políticos individuales, arrasa la izquierda«: Pedro Sánchez y Óscar Puente, del PSOE, y Gabriel Rufián, de ERC. El político catalán «ha construido un personaje para las redes, sus intervenciones están pensadas para convertirse en fragmentos virales y los usuarios las convierten en memes casi en tiempo real», añade Eva Campos. Desde ‘El Patio Político’ creen que el caso de Rufián demuestra que «se puede compartir a un político porque expresa bien lo que uno piensa, aunque no se vaya a votar a ese partido».
Juanma Barrios y Fran Ruiz también subrayan «la fortaleza» de las comunidades de Instagram y TikTok de Vox, al igual que la capacidad de Pedro Sánchez de «atraer seguimiento personal más allá del PSOE», incluso con recomendaciones de música y libros. El PP destaca por sus visualizaciones en X, Óscar Puente por las interacciones que genera y Gabriel Rufián «por el rendimiento de cada publicación«. Son «formas distintas de destacar», dicen.
Uno de los grandes cambios de esta campaña, según la profesora de la Universidad Complutense, es Pedro Sánchez y su cuenta de TikTok. Abierta en 2025, a la vez que la de Núñez Feijóo, ha superado a Santiago Abascal: «Tiene más de 1,2 millones de seguidores frente a los más de 1,1 millones del líder de Vox». Lejos queda Feijóo, con 51.100 seguidores. Sin embargo, en las cuentas de los partidos el orden es otro: «Vox sigue en cabeza con 1 millón de seguidores en TikTok y Podemos, con unos 500.000, supera tanto al PSOE como al PP porque llegó antes que nadie y conserva esa ventaja».
Javier Ábrego explica que X permite comunicar un mensaje más rápido que Instagram o TikTok porque no exige un apoyo visual, un vídeo o una foto. Pero la viralidad de los mensajes no se mide en una plataforma, comentan Juanma Barrios y Fran Ruiz. «Un enfrentamiento en X puede convertirse en noticia y regresar a Instagram o TikTok como un corte televisivo. Del mismo modo que, una entrevista en YouTube puede proporcionar contenido durante días. La aceptación de las invitaciones del youtuber Jordi Wild por Feijóo, Abascal y Colau muestra el interés por aparecer ante comunidades que los propios candidatos no han construido», concluyen. Y los cortes de esas entrevistas saltarán, probablemente, de una red a otra.
La vida en las redes sociales, sin embargo, no es la vida real, o no del todo. Y el tamaño electoral y el digital no siempre coinciden, como apunta como conclusión Eva Campos. Tampoco tener más seguidores, advierte, significa ser más viral. Eso mismo subrayan los responsables de ‘El Patio Político’. «Un candidato también puede hacerse viral por un error. Ganar atención no significa necesariamente ganar apoyo. Al igual que tener éxito en el ámbito digital no significa tener éxito en las urnas».
Fuentes
- Cuentas de partidos políticos y candidatos en redes sociales
- Eva Campos, profesora de Periodismo y Comunicación Política de la UCM
- Juanma Barrios y Fran Ruiz, politólogos y fundadores de El Patio Político
- Javier Ábrego, creador de TweetElecciones.com
