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Desde su creacción en 1901, han ganado 32 escritores en inglés
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El francés es la segunda lengua más representada, seguida por el alemán y el español
El Nobel de Literatura reconoce al escritor que «más haya contribuido al beneficio de la humanidad» desde 1901. A lo largo de más de un siglo de historia, domina la lengua de Shakespeare con acento norteamericano en una lista de 122 galardonados en 118 ediciones porque en la Primera y la Segunda Guerra Mundial se suspendieron algunas convocatorias.
De los 32 escritores en inglés que se colgaron al cuello la medalla de oro con la efigie de Alfred Nobel, diez eran estadounidenses, ocho británicos, cuatro irlandeses, dos canadienses y dos sudafricanos. Además de un australiano, un nigeriano, un habitante de Santa Lucía, un residente de Trinidad y Tobago, el indio Rabindranath Tagore (que usaba el inglés y el bengalí) y un tanzano.
El último autor premiado por escribir en la lengua materna de unos 400 millones de personas fue Abdulrazak Gurnah, Nobel de Literatura en 2021 por su mirada sobre el colonialismo y el destino de los refugiados. Eso sí, la cifra de hablantes de inglés como segundo idioma se dispara hasta 1.500 millones.
Francia gana
El francés es el segundo idioma predominante con 16 premiados que se concentran en la Francia metropolitana, lo que hace que el hexágono sea el país que concentra más galardonados (15 en total) desde Sully Prudhomme, el primer distinguido con el Nobel de Literatura. La única excepción francófona es el belga Maurice Maeterlinck.
La última escritora francesa merecedora de este reconocimiento fue Annie Ernaux en 2022, por lo que parece poco probable que el próximo Nobel de Literatura hable la lengua de Molière.
Como curiosidad, en 1904 el Nobel se concedió ex aequo al dramaturgo José Echegaray (primer español en lograrlo) y a Frédéric Mistral, pero por expresarse en provenzal, una lengua minoritaria.
El comité del Nobel de Literatura durante decenios ha tenido una visión eurocéntrica (87 ganadores del viejo continente) y con el eje desplazado hacia el Norte. Así, la tercera lengua es el alemán con 14 plumas distinguidas, 9 de Alemania, 2 de Austria, una de Suiza, la rumana Herta Müller o Elías Canetti (nacido en Bulgaría, educado en Austria, de nacionalidad británica, cuya patria era la lengua alemana).
Medalla de chocolate para el español
El idioma de Cervantes con más de 500 millones de hablantes nativos en todo el mundo ocupa un discreto cuarto lugar como lengua de los escritores reconocidos por la Academia Sueca. En total, son once: cinco españoles (Echegaray, Benavente, Juan Ramón Jiménez, Aleixandre y Cela), dos chilenos (Gabriela Mistral y Pablo Neruda), un guatemalteco (Miguel Ángel Asturias), un colombiano (Gabriel García Márquez), un mexicano (Octavio Paz) y un peruano (Mario Vargas Llosa).
La última vez que un premiado se dirigió en español al rey Gustavo de Suecia fue en 2010. Han pasado 16 años, tiempo más que suficiente para que el Nobel vuelva a acordarse de las letras hispanoamericanas. Entre las posibles candidatas, la nicaragüense Gioconda Belli, exiliada en España, o la mexicana Cristina Rivera Garza, ganadora del Pulitzer en 2024 por El invencible verano de Liliana.
No hay que olvidar que pese a su carácter cada vez más universal, el Nobel tiene raíces suecas y eso se aprecia en el podium de ganadores. La primera mujer en obtenerlo fue Selma Lagerlöf, en 1906, y también la primera de las siete plumas suecas galardonadas. La última fue la de Tomas Tranströmer en 2011.
El italiano y el ruso empatan con seis premiados cada uno. Desde el siglo pasado no se distingue a la lengua de Dante, Dario Fo ganó en 1997, mientras que la bielorrusa Svetlana Alexievich ha sido la integrante de las letras rusas más reciente en embolsarse un Nobel, que este año asciende a 12 millones de coronas suecas (más de un millón de euros).
La octava lengua más frecuente en el palmarés del Nobel de Literatura es el polaco con cinco medallas. La última fue la de Olga Tokarczuk en 2018.
Lenguas nórdicas
Como reflejo del ámbito cultural y geográfico de referencia de los Nobel, todas las lenguas nórdicas están representadas, además del sueco: el noruego (Jon Fosse en 2023 es el último ganador), el finés, el danés y el islandés. Como la última vez que se acordaron de Islandia fue en 1955, una buena candidata para lograr el premio podría ser la escritora Auður Ava Ólafsdóttir.
A lo largo de la historia del galardón, la preponderancia masculina ha sido apabullante (solo 18 mujeres en 118 ediciones), aunque esa desigualdad se está corrigiendo en el siglo XXI, en el que prácticamente la relación de los premiados es una lista cremallera, según esa lógica este año le tocaría a una mujer.
El eurocentrismo de los Nobel se ha ido moderando en este siglo, pero con matices. La lengua más hablada del mundo, el chino, solo cuenta con dos representantes: Mo Yan (2012) y Gao Xingjian (2000) y el peso de Asia es escaso (9 premiados) en toda la historia.
La última es la surcoreana Han Kang (2024) mientras que la primera vez que la Academia sueca miró al lejano oriente lo hizo a Japón y premió a Yasunari Kawabata en 1968, cuatro años después el novelista se suicidaría.
Turquía, el país asiático más cercano a Europa, tuvo que esperar hasta 2006 para ver reconocida su literatura con Orham Pamuk y una lengua que hablan 85 millones de personas.
África solo ha cosechado cinco premios, debutó el nigeriano Wole Soyinka en 1986 por su obra en inglés y dos años después llegó el Nobel para el egipcio Naguib Mahfuz, el primero a un escritor árabe, un idioma que comparten más de 300 millones de personas.
Los Nobel también han distinguido lenguas minoritarias como el serbo-croata, el yidis, el hebreo, el checo o el húngaro (en dos ocasiones con Imre Kertész en 2002 y la última en 2025 con László Krasznahorkai).
Hagan sus apuestas
De cara a la quiniela para esta edición, suenan la autora china Can Xue, pero está muy próxima otra ganadora asiática (Han Kang en 2024), la mexicana Cristina Rivera Garza que tendría más papeletas porque al español ya le va tocando o el indio Amitav Ghosh (desde Tagore en 1913 ya ha llovido).
Anne Carson y Margaret Atwood, las dos premiadas con el Princesa de Asturias de las Letras, serían unas excelentes candidatas que llevan rondando años y también aparecen Thomas Pynchon, el argentino César Aira, el australiano Gerald Murnane, el español Enrique Vila-Matas o el eterno nominado Haruki Murakami.
En otras casas de apuestas, se cuelan nombres como el de Michael Houllebecq (improbable porque Ernaux ganó hace cuatro años), Mircea Cartarescu (a su favor nunca ha habido un premiado que escribiera en rumano), la rusa Lyudmila Ulitskaya o la griega Ersi Sotiropoulos (el último Nobel de Grecia fue en 1979).
Pueden ir haciendo sus cábalas, el misterio del Nobel de Literatura 2026 se desvela este jueves 8 de octubre.
