-
De los carburantes a las naranjas, varios productos de consumo habitual se han encarecido significativamente
-
La subida de los precios, que en septiembre alcanzó el 4,9%, se refleja ya en parte de la cesta de la compra

La cesta de la compra de los españoles sufre de nuevo el embate de la inflación: el nivel general de los precios subió en septiembre un 4,9% respecto al año anterior, el mayor incremento interanual desde febrero de 2023. Es la consecuencia, sobre todo, del aumento del coste de los combustibles desatado por el ataque contra Irán de Estados Unidos e Israel y de las tensiones geopolíticas que han vuelto a alterar la economía global, apenas cuatro años después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que también provocó una enorme subida de los precios.
El resultado es que, sin que aquella subida se haya enjugado del todo, los ciudadanos deben asumir nuevas subidas de precios. Todavía no alcanzan a toda la cesta de productos -la inflación subyacente, que no tiene en cuenta los precios de la energía ni de los alimentos elaborados, está por ahora en el 3,1%-, pero poco a poco se van trasladando a buena parte de la oferta. Para ilustrar cómo afecta ese incremento al bolsillo de los consumidores, DatosRTVE ha puesto el foco en los precios de cinco productos de consumo habitual que se han encarecido significativamente en los últimos meses, lo que permite trazar la evolución que ha seguido su coste desde que comenzó el episodio inflacionista.
Los carburantes, más caros que nunca para el consumidor
Los precios de la gasolina y del gasóleo para automoción se están acercando a los máximos que marcaron en junio de 2022, tras el ataque ruso contra Ucrania, cuando el diésel llegó a los 2,036 euros por litro y la gasolina alcanzó los 2,114 euros. Entonces, sin embargo, estaba en vigor la subvención de 20 céntimos por litro, de forma que los consumidores nunca llegaron a pagar esas cantidades. Pero ahora, en la última semana de septiembre, la gasolina de 95 octanos se paga, de media, a 1,935 euros por litro y el gasóleo, a 1,931 euros, lo que supone un máximo histórico en el precio de venta.
Es un efecto directo de la crisis energética que ha provocado la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz: desde el ataque del 28 de febrero, la gasolina ha subido un 23% y el diésel, un 33,5%. A lo hora de repostar, esto se traduce en que llenar el depósito -por convención, 55 litros- con gasolina 95 ha pasado de costar menos de 80 euros a principios de año a más de 106 euros, mientras que si el vehículo es diésel se ha subido de unos 77 euros a una cifra similar, algo más de 106 euros.
Pescado fresco: la merluza sube más de tres euros por kilo
El incremento del precio de los carburantes no sólo afecta a los consumidores finales, sino a muchas empresas y productores, como los pescadores, que ven cómo el coste del gasoil que mueve los barcos de pesca ha aumentado enormemente. Eso se acaba por reflejar en lo que paga el consumidor por el pescado fresco: según el Índice de Precios al Consumo, cuesta casi un 8% más que hace un año. Y así se aprecia al analizar los precios publicados por los principales supermercados, recopilados para DatosRTVE por DataMarket: la merluza, una de las especies más consumidas, ha subido 3,6 por kilo desde marzo, al pasar de 12,6 euros a 16,2 euros por kilo, un incremento de más del 28%.
En el caso de la dorada, a principios de mes llegó a costar casi 18,5 euros por kilo de media, dos euros más que en marzo, si bien a finales de septiembre se abarató; con todo, en el período analizado ha subido un 4,6%. La lubina, en cambio, ha mantenido un precio mucho más estable, siempre en el entorno de los 17 euros por kilo, gracias a que la mayor parte de los ejemplares que se consumen en España -cerca de cuatro de cada cinco- proceden de piscifactorías, donde el peso de los carburantes en los costes es sensiblemente inferior.
Medio euro más por cada kilo de naranjas
Entre los productos de consumo habitual que han subido con fuerza en los últimos meses también se sitúan los cítricos frescos y, en concreto, las naranjas. En marzo, cuando empezaba el episodio inflacionista, costaban de media 1,86 euros por kilo en los supermercados analizados, mientras que en septiembre han repuntado hasta los 2,34 euros por kilo.
Es una subida del 25%, que también refleja, aunque sea de forma indirecta, el impacto de los carburantes en la cadena de producción y distribución, ya que buena parte de los cítricos que se consumen en España en los meses de verano son de importación, traídos de países como Argentina o Sudáfrica, y el transporte se ha encarecido. De hecho, es de esperar que, a medida que la producción española llegue a los mercados en otoño e invierno, su precio se vaya abaratando; mientras tanto, los consumidores tienen que poner más para llevarlos en su carrito de la compra.
Conservas de pescado: la lata de berberechos cuesta cinco euros
Las latas de pescado y marisco, omnipresentes en los hogares españoles, también están sufriendo el impacto de la inflación: según el IPC, los procesados de marisco se han encarecido más de un 5% a lo largo de 2026. En los supermercados, se observa que los berberechos en lata cuestan 4,2 euros más por kilo, al pasar de 75,3 a 79,5 euros el kilogramo. Eso se traduce en que una lata de 63 gramos netos, la más habitual, ha pasado de costar 4,75 euros a superar los cinco euros.
Los mejillones en conserva también han subido, aunque de forma más moderada: el kilo ha pasado de 32,5 euros a 33,45, casi un euro más. Es cerca de un 3% de incremento, que en las latas apenas representa un céntimo más: ahora mismo se pagan, en promedio, 2,3 euros por la de 69 gramos netos. La tendencia, en cualquier caso, también es alcista.
Los tomates superan los cinco euros por kilo
También es habitual en las mesas españolas el tomate fresco y también ha notado el empuje de la inflación. De hecho, ya en junio registró un incremento muy notable en el precio medio, según el análisis de los supermercados, aunque posteriormente se abarató, para acabar repuntando de nuevo en septiembre. El resultado es que ahora mismo cuesta 5,26 euros por kilogramo, frente a los 4,84 que costaba a principios de marzo, un incremento del 8,7% en estos meses.
Estos incrementos de precios se añaden a las de otros productos que, en períodos anteriores, acumularon considerables subidas de precios, como el chocolate, que en 2024 y 2025 se disparó y este año apenas ha bajado respecto a aquellos máximos, o los huevos, que el año pasado se encarecieron más un 30% y en lo que va de 2026 apenas han bajado un 1%. Por el contrario, otros productos de consumo básico, como los artículos de higiene o los productos de limpieza, apenas han variado de precio en los últimos meses, un pequeño alivio para una cesta de la compra que cada vez es una carga más pesada para los bolsillos de los españoles.
Sobre esta información
La selección de productos parte de las categorías de productos (subclases) del Índice de Precios al Consumo (IPC) que más han aumentado de precio a lo largo de 2026, para después elegir los productos concretos más habituales dentro de esas categorías con el fin de analizar su precio de venta.
En el caso de los carburantes, se analiza la evolución del precio medio de cada tipo de carburante en el conjunto de las estaciones de servicio de España, a partir de los datos que publica el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el Geoportal Gasolineras. El precio semanal es el registrado el lunes de cada semana.
Para el resto de productos, se analiza la evolución del precio medio semanal entre el 1 de marzo y el 15 de septiembre de 2026, según los datos recopilados por DataMarket en los portales web de ocho supermercados: AhorraMas, Alcampo, Carrefour, Consum, Dia, Froiz, Gadis y Mercadona. Para cada artículo, se seleccionan las referencias disponibles y se calcula un promedio semanal en función del precio por unidad de producto, de forma que cada semana haya un mínimo de productos disponibles (65% del total de referencias) y en al menos tres supermercados distintos.
Créditos
Información: Daniel Flores (DatosRTVE) | Coordinación de contenidos: Paula Guisado (DatosRTVE) | Diseño y maquetación: José Javier Ramos (Hiberus)