Un vistazo al primer hotel 5 estrellas de Murcia, que abre sus puertas mañana en plena Feria

Las 70 habitaciones y la zona gastronómica del edificio echan ya a andar, mientras que el restaurante ‘Royal Heaven’ lo hará tras los festejos

Juan Carlos Caval

El antiguo hotel Arco de San Juan vuelve a abrir sus puertas mañana, en plena Feria de Murcia y en pleno centro de la ciudad, transformado en el primer 5 estrellas de la urbe.

Además, el ahora llamado Royal Hideaway estrenará el primer ‘rooftop’ bar -o terraza panorámica- de Murcia, dotado de piscina y que ofrecerá vistas a edificios como la Catedral y la iglesia de San Juan.

El proyecto, resultado de la alianza entre Grupo Fuertes y Barceló con una inversión de que supera los 17 millones, pone a disposición del público 70 habitaciones de lujo, con precios que oscilan entre los 300 y los 1.000 euros, así como una zona gastronómica asesorada por el dos veces Estrellas Michelín, Juanlu Sánchez.

Apertura escalonada

Gaspar Sáez, director del Grupo Barceló en Murcia, señaló la fecha de inauguración como «un día muy soñado», en el que se pondrá a funcionar el primer 5 estrellas de la ciudad, fruto de «una historia de esfuerzo entre las familias Fuertes y Barceló».

Sáez destacó, además, que esta iniciativa supone «una oferta gastronómica muy importante para la ciudad y para el murciano», que estará operativa este miércoles junto a las primeras habitaciones.

La zona gastronómica se llama Ocra, arco al revés, nombre seleccionado porque no querían perder la antigua denominación de Arco de San Juan, señaló Sáez.

Ocra acogerá a casi medio centenar de comensales y contará también con una terraza que abrirá «cuando pase un poquito el calor».

En el interior, se ofrecerá una cocina con productos murcianos, asesorada por Juanlu Sánchez y con Pablo Rodríguez como jefe de cocina.

Y, una vez pasada la Feria, el 16 de septiembre, abrirá la terraza, el Royal Heaven, propuesta pensada para que «los murcianos disfruten del tardeo», a la que se podrá acceder a través de reservas.

En este espacio se ofrecerá una gastronomía «distinta» a la de Ocra, matizó Sáez, y estará «dedicado a la tapa de Murcia«.

Ocra se ubica ubicada en la planta baja y estará abierta a todo el público. Por su parte, Royal Heaven contará con acceso independiente desde la plaza de San Juan.

Además, el hotel tendrá otros servicios, como un gimnasio y una sala de reuniones destinada a acoger encuentros empresariales y eventos sociales.

Espacios

Aunque el inmueble no se encadena a ningún estilo, casa muy bien con el escandinavo, en el que priman los espacios amplios y los colores claros con detalles y mobiliario en tonos madera.

Pero los relieves en las paredes junto a los colores y estampados de algunos muebles y decoraciones le dan un aire que se podría calificar más de ‘vintage‘.

Las habitaciones estándar cuentan con dos espacios diferenciados y separados por un tabique dotado con televisiones panorámicas a ambos lados. Una mesita con cafetera da la bienvenida a la zona con sofás y, tras el tabique, se encuentra la cama. Y la habitación se completa con un baño revestido en mármol.

Por su parte, las habitaciones deluxe superior disponen de una entrada y un baño, más amplios y prescinden del tabique. Los precios de salida rondarán los 200 euros y la habitación más cara «dependerá de la temporada», detalló Sáez, aunque podrán llegar a los 1.000 euros.

Para el primer día en marcha, ya se han reservado 20 del medio centenar de habitaciones que se ofertan al público en un inicio. «Mañana empezamos más tranquilos», indicó Sáez, quien estimó que la ocupación este miércoles estará entre los 40 y 50 huéspedes.

Será a principios de octubre cuando el hotel «estará al 100 por 100», con todas las habitaciones y espacios disponibles.

Turismo y empleo

Y, en el plano económico, el hotel generará 70 empleos directos una vez esté en funcionamiento, detalló Sáez. Un empleado por cada habitación del hotel, porque «cuando se habla de lujo», un buen servicio es uno de los pilares esenciales.

«Creo que esto le viene muy bien a Murcia, porque va a ayudar a elevar el turismo de calidad», destacó, por su parte, Tomás Fuertes, quien señaló que esta apertura solo «es el inicio», pues el proyecto está a cargo Barceló, «una empresa internacional», y «creemos que estamos en buenas manos».

Fuertes indicó que, hoy día, «no se trata de ser el mejor de Murcia, España o Europa: competimos con el mundo entero«, pero «creo que Murcia tiene encanto y posibilidades, y en los próximos 10 años debe crecer a buen ritmo».

Obras de remodelación

El edificio está catalogado con grado 3 en el Pecham (Plan del Conjunto Histórico-Artístico de Murcia), lo que obliga a conservar la fachada.

Esta protección condicionó los trabajos de remodelación, desarrollados a lo largo de unos dos años, con los que se agregaron dos plantas más al inmueble.

De hecho, conservar la fachada fue lo que provocó que tuviera que refranquearse uno de los nuevos pisos construidos, espacio en el que finalmente se ubicarán el ‘rooftop’ bar y una piscina.

En total, las obras han supuesto una inversión de 12 millones, a los que se suman otros 5 millones en mobiliario y decoración. Inversión, destacó Sáez, que ha permitido «recuperar un edificio emblemático de la ciudad y darle un futuro».