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Los científicos creen que el deslizamiento de hielo en un glaciar del Himalaya pudo ser el origen
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El Ministerio de Exteriores asegura que de momento no se ha confirmado que haya muertos españoles
La inundación repentina que este miércoles arrasó una zona de Rasuwa entre Nepal y Tíbet ha dejado, según las últimas informaciones, 270 muertos y 1.500 desaparecidos, incluyendo peregrinos y turistas, muchos de ellos extranjeros. Pasado el mediodía del jueves, las autoridades nepalíes han advertido del riesgo de desbordamiento de un lago formado tras estas inundaciones. Para evitar más daños humanos, han pedido a residentes y equipos de rescate que se mantengan alejados de la zona.
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha informado de que hay al menos cuatro españoles a los que no se localiza. Las autoridades nepalíes cifran en 579 los viajeros desaparecidos, de los que 466 son extranjeros y 113 de origen nepalí.
La Policía de Nepal ha publicado un último balance de las tareas de rescate en redes sociales. Hasta el momento, han rescatado 177 cadáveres y un total de 52 personas siguen en el hospital. Otras 14 ya han recibido el alta. De momento, 3.300 agentes trabajan en las zonas afectadas por la fuerte crecida del río Bhote Koshi en Rasuwa, un distrito montañoso próximo al Tíbet, en el norte de Nepal y en la frontera con China.
Las autoridades siguen buscando supervivientes. El primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha asegurado que el Gobierno ha intensificado «desde primera hora» la búsqueda de personas y la entrega de ayuda humanitaria. Los rescatistas en Nepal están usando helicópteros para los rescates y han arrojado suministros de emergencia a los miles de aislados en los pueblos del lugar.
«Para ayudar a los ciudadanos en situación de riesgo, el Ejército nepalí entregó el miércoles suministros de ayuda humanitaria, entre los que se incluían alimentos básicos, tiendas de campaña y medicamentos», ha añadido Shah en el mensaje.
Las autoridades investigan qué pudo causar la ola de agua, piedras y lodo, aunque los científicos creen que el deslizamiento de hielo en un glaciar del Himalaya pudo originarlo. La riada afectó en primer lugar el Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi. La fuerte avenida de agua descendió por su cauce hasta incorporarse al río Trishuli. En la zona, Bhote Koshi y Trishuli denominan tramos solapados en el sistema fluvial de la zona, denominado Narayani o Gandaki. Se encuentra en Nepal y recorre parte de la cordillera del Himalaya.
La OMS asegura que 10.000 familias necesitan ayuda
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha afirmado que unas 10.000 familias de la zona de Rasuwa, colindante con el condado de Gyirong, precisan de ayuda urgente. Tres centros de salud han quedado destruidos y un cuarto sufre daños graves, asegura el organismo. Además, dos hospitales registran interrupciones en el servicio.
La OMS asegura que ha enviado tiendas de campaña multiusos para prestar atención sanitaria «en las zonas afectadas».
La ONG Care Internacional, Mona Sherpa, ha mostrado su preocupación por «la propagación de enfermedades de transmisión hídrica debido a los daños en las infraestructuras de agua y saneamiento».
Casi 500 extranjeros entre los desaparecidos
La región afectada comunica la ciudad de Lhasa en el Tíbet con la capital de Nepal, Katmandú. Es muy frecuentada por montañeros de todo el mundo y por peregrinos hindúes y budistas, sobre todo provenientes de la India, que visitan los lugares sagrados del monte Kailash y el lago Mansarovar.
Entre los desaparecidos en Nepal hay 466 extranjeros, según responsables de turismo y policiales. Una cantidad considerable peregrinaban al monte Kailash, en Tíbet, y sin posibilidad de comunicarse por los daños causados por las inundaciones.
En el Tíbet (región autónoma bajo control de China), en el distrito de Gyirong, hay al menos 558 desaparecidos, según la televisión china, incluyendo 260 extranjeros. Según China, allí sólo se han confirmado por el momento tres muertos.
Las imágenes de la catástrofe muestran un muro de agua, piedras y lodo que se llevó por delante a una docenas de personas en el puesto fronterizo de Gyirong y arrasó edificaciones, puentes y carreteras corriente abajo del río Trishuli en Nepal.
Una inundación repentina deja al menos 160 muertos y más de 500 desaparecidos en Nepal y el Tíbet
«Era un inmenso chorro de barro viniendo directo hacia nosotros«, ha relatado a Reuters en un hospital nepalí Keshav Prasad Baral, de 68 años. «Mientras se acercaba, iba haciéndose más y más grande. Cuando vi que entraba en nuestra casa, intenté coger la mano de mi mujer y llevarla a la terraza, pero fue arrastrada por el barro».
Otro superviviente ha relatado que se salvó agarrado a un árbol de mango mientras su casa desaparecía.
«No queda ninguna obra humana, ningún asentamiento, todo está arrasado», ha declarado a Reuters Sagar Pandey, jefe de una agencia turística del Himalaya, tras recorrer la zona en helicóptero. Cualquiera que estuviera en el hotel, el restaurante o en un coche, creo que se ha ido».
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) ha informado de que los operativos intentan evacuar por aire a los extranjeros hacia Katmandú y trabajan también para rescatar a un grupo de 21 turistas indios localizados en Timure y a varios operarios de la central hidroeléctrica de Haku, informa Efe.
La riada ha destruido o dañado en Nepal 35 puentes para el tráfico rodado, 45 puentes colgantes y 40 kilómetros de carreteras asfaltadas, lo que complica el acceso a las zonas afectadas.
Por su parte, China ha movilizado también a sus Fuerzas Armadas y dos helicópteros han alcanzado el entorno del paso fronterizo de Gyirong. Los equipos no pudieron acceder por tierra el miércoles por la destrucción de carreteras, los cortes de comunicaciones y electricidad, la lluvia y el riesgo de nuevos desprendimientos.
Unos 369 habitantes de localidades situadas en un radio de 14 kilómetros del puerto de Gyirong han sido evacuados. Las autoridades chinas han advertido del peligro que puede suponer el lago de Gyirong, situado corriente arriba.
La ONU va a enviar suministros y personal, mientras que EE.UU., Australia y Canadá, entre otros países, también intentan localizar a sus ciudadanos desaparecidos y han prometido el envío de ayuda.
El Dalai Lama, líder espiritual tibetano, ha mostrado sus condolencias y ha expresado su esperanza de que se tomen medidas para «evitar que tales desastres se repitan».
Cuatro españoles sin localizar
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha informado en un mensaje enviado a los medios de que al menos hay cuatro españoles sin localizar, aunque no consta que haya fallecidos.
El ministro ha pedido a familiares y amigos de ciudadanos que están o hayan estado en la zona afectada que contacten a los teléfonos de emergencia del Ministerio, tanto con la Unidad de Emergencia Consular como con los servicios centrales en Madrid.
Albares ha asegurado que el consulado honorario de España en Nepal, la embajada española en Nueva Delhi y el consulado general en Pekín «están plenamente movilizados».
El colapso de un glaciar, posible causa de la catástrofe
Las causas de la riada aún no se han determinado. Los científicos creen que el deslizamiento de hielo en un glaciar del Himalaya, situado cerca del nacimiento del Lende Khola, un afluente del río Bhotekoshi, pudo ser el origen.
Un estudio inicial de imágenes por satélite facilitadas Planet Labs muestra un corrimiento de hielo y roca unos 20 kilómetros al noreste del puesto fronterizo de Rasuwagadhi entre Nepal y Tíbet.
De momento, se ha descartado que la causa original fuera un terremoto: los expertos atribuyen las vibraciones detectadas a la propia fuerza de la riada y a la energía del material arrastrado.


