Medio centenar de inmuebles serán derribados en las obras para urbanizar el soterramiento de Murcia

Son en su mayoría naves en desuso y viviendas antiguas en planta baja; dos tercios de las mismas se ubican entre Barriomar y Era Alta

LA VERDAD  Pedro Navarro

Murcia

A la zona sur de la ciudad de Murcia «no la va a reconocer ni la madre que la parió», se podría decir parafraseando a Alfonso Guerra a principios de los años 80. El desarrollo del llamado Plan Especial del Carmen —el llamado PC-MC10— supondrá una reconfiguración completa del entorno de la estación del ferrocarril de Murcia y del trazado sobre la antigua vía del ferrocarril.

Dicha actuación implica la necesidad de obtener espacio para el desarrollo del nuevo viario, zonas verdes y estanciales, equipamientos y configurar las parcelas necesarias para los desarrollos terciarios y residenciales. Todo ello viene recogido en el proyecto de urbanización del sector, redactado por la Urbanizadora Municipal (Urbamusa) y que acaba de ser publicado dentro de la exposición pública relativa al trámite de evaluación ambiental de la propuesta.

Contempla así el citado documento el derribo de alrededor de medio centenar de edificaciones preexistentes en esta área, comprendida entre el antiguo paso a nivel de Santiago el Mayor y el carril de los Miajas, en la pedanía de Era Alta. En total, el volumen de derribo se estima en más de 160.000 metros cúbicos. A priori, el trabajo de demolición más llamativo —con más de 33.000 metros cúbicos— se podría encontrar en la llamada fase 1 del proyecto, aquella que se centra en el espacio al sur de la actual estación, en el barrio de San Pío X.

El coste del derribo material se cifra en 3 millones de euros y se estiman, provisionalmente, casi 10 millones en indemnizaciones

No se expropiará hasta que se apruebe y ejecute el proyecto de urbanización, lo que no se hará antes de la próxima legislatura

De hecho, es en este punto en el que se van a desarrollar los proyectos residenciales previstos y el principal acceso a la terminal ferroviaria desde la zona sur, con la prolongación de la avenida General Ortín hasta la gran plaza central, bajo la que se construirá, además, un aparcamiento subterráneo. Ello implicará la desaparición de las estructuras de las antiguas cocheras de Latbus, así como de alguna vivienda ubicada en los terrenos entre la calle Morera y la calle Mar de Cristal.

También se retirarán las naves en desuso y construcciones existentes en el entorno de las conocidas como antiguas calderas del gas, manteniendo, en principio, las estructuras de los depósitos para incorporarlas al ajardinamiento de la zona. Cabe recordar que estas edificaciones han suscitado quejas históricamente por los recurrentes problemas de ocupación.

Nave ubicada en las instalaciones de las antiguas calderas del gas.
Nave ubicada en las instalaciones de las antiguas calderas del gas. (Ros Caval / AGM)

Asimismo, también se prevé la demolición de los antiguos edificios de uso industrial y de almacenaje del camino de la Fuensanta, para posibilitar la construcción del anillo de tres carriles que rodeará a la gran plaza central, incluida en la fase 4. Incluye esta el derribo de 26.000 metros cúbicos de construcciones. Estos últimos inmuebles están situados frente a las antiguas viviendas de los trabajadores de Renfe, que no están incluidas dentro de este plan parcial y seguirán en pie.

Tampoco se recoge en el proyecto la demolición de la comisaría del Carmen, pero únicamente por cuestiones formales, al encontrarse dentro del desarrollo los grandes sistemas generales de equipamientos. Pero esta será efectivamente trasladada a la parcela que adelantó LA VERDAD, ubicada entre el centro de salud de Santiago el Mayor y el campo de fútbol. De hecho, se acaba de aprobar la mutación demanial, con transferencia de titularidad al Ministerio del Interior, del solar municipal donde se ubicarán las nuevas instalaciones.

Hilera de construcciones en Barriomar recogidas dentro del Plan Especial del Carmen.
Hilera de construcciones en Barriomar recogidas dentro del Plan Especial del Carmen. (Ros Caval / AGM)

Mayor volumen

No obstante, el mayor volumen de edificaciones a derribar se encuentra en la conocida como fase 2 del proyecto, que es la que abordará la entrada a la zona de la estación desde la zona del Rollo, así como la vía verde peatonal sobre la losa del soterramiento hasta el carril de los Miajas. Es a partir del cruce de la calle Barriomar con Orilla de la Vía, en la orilla norte de esta última, donde se concentra el mayor volumen de demoliciones, que alcanzan en este tramo occidental los 102.737 metros cúbicos. Son casi dos tercios del total de los derribos previstos en el plan.

Se incluyen en la relación de construcciones a eliminar diversas viviendas, buena parte antiguas y de planta baja, aunque incluyendo un llamativo edificio de cinco pisos, con una medianera conflictiva, en el cruce con el camino Albadel. También se prevé la demolición de una piscina perteneciente a un chalé.

Edificio de cinco plantas junto al camino Albadel que será demolido.
Edificio de cinco plantas junto al camino Albadel que será demolido. (Ros Caval / AGM)

La mayoría de estos inmuebles ya se vieron afectados en su momento por las expropiaciones temporales de uso que se ejecutaron para la ejecución de la obra ferroviaria, es decir, la del soterramiento estricto, según recuerda el concejal de Planificación Urbanística, Medio Ambiente y Huerta, Antonio Navarro Corchón, por lo que muchos se encuentran incluso ya vacíos.

Finalmente, no se prevén demoliciones en la fase 3, aquella que abordará la urbanización de la zona más al este del sector, la que entroncará con el bulevar de Santiago el Mayor, que ya se encuentra en obras. El coste material de todos los derribos se cifra en el proyecto en casi tres millones de euros.

Reparcelación pendiente

Recuerda Navarro que la obtención de los terrenos necesarios para la ejecución del plan parcial se consumará con la aprobación definitiva del proyecto de reparcelación, al que solo resta la resolución de los últimos recursos para su conclusión. Es esta fase de la tramitación de la actuación la que marca los repartos y las cargas de los propietarios incluidos en la misma. De esta manera, aquellos que no quieran participar de los aprovechamientos urbanísticos en la medida que les correspondan —dentro de una parcela proindiviso—, serán expropiados e indemnizados.

En principio, el proceso de reparcelación estima las posibles indemnizaciones en cerca de 10 millones de euros. Subraya el edil que, además, se ha previsto la posibilidad de realojo en viviendas municipales para aquellos desalojados que lo precisen, aunque no se prevé que sea un gran número. No obstante, las expropiaciones no se acometerán hasta que se apruebe definitivamente y se proceda a ejecutar el proyecto de urbanización, algo que no se hará antes de la próxima legislatura.

Mientras, sigue abierto el trámite de alegaciones al informe de impacto ambiental del proyecto de urbanización, que no se refiere al diseño del mismo, sino a la incidencia en el entorno de los trabajos. Navarro, a preguntas de LA VERDAD, se mostró abierto a ampliar dicho plazo más allá del mes de agosto, como le pide el PSOE, pese a que «la exposición pública ha caído en dicho mes por cuestiones circunstanciales».