Exempleados de Cajamurcia preparan una nueva oleada de reclamaciones para exigir sus complementos de jubilación

Decenas de ellos revisan de nuevo sus expedientes para recuperar los miles de euros que consideran aún pendientes de cobro pese a la desaparición de la banca

José Pedro Cegarra, del  despacho de abogados Cegarra Asesores en Cartagena, junto a tres de los afectados.

José Pedro Cegarra, del despacho de abogados Cegarra Asesores en Cartagena, junto a tres de los afectados. / Loyola Pérez de Villegas

Adrián González

La antigua Caja de Ahorros de Murcia, más conocida como Cajamurcia, vuelve a escena años después de que la entidad desapareciese. Decenas de antiguos empleados de la entidad, hoy integrada en CaixaBank tras las sucesivas fusiones del sector financiero, preparan una nueva batería de reclamaciones judiciales por las diferencias que consideran pendientes en materia de previsión social complementaria y complementos de jubilación.

Los afectados se están ‘rearmando’ para asesorarse y pedir otra vez la documentación oportuna tras revisar durante los últimos meses la abundante documentación histórica donde detectaron la ausencia de los compromisos adquiridos por la antigua entidad y las cantidades finalmente reconocidas a determinados trabajadores en el proceso de exteriorización de los compromisos por pensiones acometido a comienzos de la década de los 2000.

Decenas de ellos han acudido al despacho de José Pedro Cegarra, de Cegarra Asesores en Cartagena, para comenzar de nuevo a moverse. Al menos unos 48 de ellos ya han informado sobre su caso al letrado.

Las reclamaciones afectan principalmente a empleados que ingresaron en Cajamurcia antes del 29 de mayo de 1986, un colectivo que, según los afectados, disfrutaba de un régimen específico de protección en materia de jubilación contemplado en el XIII Convenio Colectivo de las Cajas de Ahorros.

Las primeras estimaciones apuntan a que las diferencias económicas podrían situarse entre los 40.000 y 250.000 euros por trabajador, aunque en determinados casos (especialmente entre antiguos responsables de área, jefes de zona o altos directivos), las cantidades podrían alcanzar o incluso superar los 500.000 euros, siempre en función del estudio individualizado de cada expediente, aseguran.

CaixaBank recuerda que los tribunales ya han tumbado «todos los juicios celebrados» por estas demandas

Si finalmente se confirmara que la situación afecta a una parte significativa del colectivo inicialmente identificado, integrado por unos 863 empleados fijos de la Región y de otras provincias como Alicante, Almería y otros puntos más alejados del país con antigüedad anterior a la citada fecha, el impacto económico global podría alcanzar una dimensión considerable.

De dónde viene el conflicto

La controversia se remonta al proceso de adaptación normativa que obligó a bancos y cajas de ahorros a exteriorizar sus compromisos por pensiones. Hasta ese momento, muchas entidades asumían internamente determinadas obligaciones relacionadas con los complementos de jubilación de sus trabajadores.

La legislación exigió posteriormente trasladar esos compromisos a instrumentos específicos de previsión social, como planes de pensiones de empleo, pólizas colectivas u otros mecanismos legalmente previstos. En Cajamurcia, ese nuevo modelo comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2001, tras el acuerdo de exteriorización suscrito el 29 de diciembre de 2000 entre la dirección de la entidad y la representación sindical.

Los afectados sostienen que la cuestión pasa ahora por comprobar si la valoración actuarial de los denominados «servicios pasados» (los acumulados antes de 2001) fue correcta o si, por el contrario, se produjo una infradotación que redujo las prestaciones reconocidas a parte de la plantilla.

Cegarra explica a La Opinión que el objetivo de esta nueva fase no consiste en reproducir reclamaciones anteriores, sino en revisar individualmente cada expediente para determinar si existen diferencias entre los derechos económicos que correspondían a cada trabajador y las cantidades finalmente reconocidas.

Cada caso dependerá de variables como la antigüedad, el salario pensionable, la categoría profesional, la edad de jubilación o las aportaciones efectuadas al sistema de previsión social. En todo caso, la batería de reclamaciones, añade, habría que prepararlas de forma sosegada para poder presentarlas antes de que acabe el año.

Durante los últimos años ya se promovieron distintas actuaciones judiciales relacionadas con esta materia que acabaron siendo desestimadas en los tribunales. No obstante, los exempleados creen que aquellas iniciativas no permitieron esclarecer todos los aspectos del proceso, bien por la documentación disponible entonces o por el enfoque jurídico seguido.

‘Lo heredado de lo heredado’

Aunque los hechos se remontan a la etapa de la antigua Caja de Ahorros de Murcia, las futuras reclamaciones que interpongan se dirigirán contra CaixaBank (pese a que no eran trabajadores suyos) como sucesora tras la integración de Cajamurcia en Banco Mare Nostrum (BMN), la posterior absorción de BMN por Bankia y, finalmente, la fusión entre Bankia y CaixaBank.

Fuentes de la entidad, consultadas por La Opinión, sostienen que este grupo de empleados de la extinta Cajamurcia «lleva muchos años interponiendo demandas en reclamación de derechos de previsión social. Hasta la fecha se han resuelto favorablemente para la entidad todos los juicios celebrados al entender la justicia que no tienen razón en reclamar esos complementos».