Los trabajadores de las empresas de autobuses y tranvía de la Comunidad avisan que podrían repetir la huelga en septiembre, esta vez de forma indefinida
Los conductores y usuarios del transporte público regional se manifestaron este jueves en Murcia en la segunda jornada de huelga en autobuses y tranvía, lo cual ha dejado los viajes en servicios mínimos.
Las razones por las que se manifiestan son un incremento salarial que incluya una subida del 2,9% para el primer año, ligada a la evolución del IPC, para garantizar que los trabajadores no sigan perdiendo poder adquisitivo, y el reconocimiento profesional con la inclusión explícita de la categoría de ‘conductor de tranvía’ en las tablas salariales.
Además, los empleados también exigen una estructura retributiva de 3 pagas extraordinarias de igual cuantía dentro del mismo año y el reconocimiento de los festivos como abonables y no recuperables.
Aunque la reivindicación principal, según Francisco Tomás Muñoz, del Comité del Transporte, es la referente a la conciliación familiar y los descansos. Para ello, solicitan un calendario laboral de descansos festivos y turnos de trabajo.
«Es la razón que ha dado lugar a que lleguemos a este punto», afirmó Muño. «Si de aquí a septiembre no hay acuerdo, ese mes seguiremos con las manifestaciones, seguramente de carácter indefinido. Esto ha sido un toque de atención», adelanta.
La protesta, convocada por los sindicatos de los trabajadores UGT, CC OO y USO, contó con la presencia política del secretario general del PSOE en Murcia, Ginés Ruiz Maciá, y la diputada de Unidas Podemos en la Asamblea Regional, María Marín, entre otros representantes de ambos partidos.
Por el camino, desde la salida de la concentración en la plaza Circular hasta el Ayuntamiento de Murcia, los trabajadores del servicio explicaban a la población las razones de esta huelga y protesta indicando que «hemos hecho huelga no porque no nos guste trabajar, sino porque la patronal nos deja sin alternativas«.
«Sin aire acondicionado ni datáfonos»
Los trabajadores criticaban las condiciones laborales en las que trabajan con «precariedad, averías diarias, prórrogas infinitas e incumplimientos» que, según indicaron, «nos dejan tirados».
Uno de los conductores de autobuses de Murcia, Ángel, comentó que «todos los días hay averías, trabajar en el transporte urbano de la ciudad cada día es una aventura, además de peligroso para los usuarios».
Sobre los riesgos que hay para los pasajeros y trabajadores del servicio de autobuses, describió que a «algunos usuarios y conductores le han dado golpes de calor en Murcia».
Esto se debe a que «nos traen los autobuses que no quieren de otras ciudades«. «Los usuarios también merecen respeto, un autobús en Murcia sin aire en verano y sin datáfono para pagar es tercermundista», lamentó.
Este mismo trabajador explicó que en las líneas de transporte se producen retrasos, «como en la de Ceutí». «Los usuarios de la linea de Ceutí tardan una hora y cuarto en ir a sus casas desde Murcia, tardas menos en llegar a Alicante». Por último, apuntó a la Comunidad y al Ayuntamiento de Murcia como responsables: «Parece que no les importamos nada».
En la manifestación también participaron muchos usuarios que suben a diario al autobús y tranvía de Murcia, que «se necesita más capacidad en los vehículos para los pasajeros en horas punta, parece una lata de sardinas y encima muchos van sin aire acondicionado».
A la llegada al Ayuntamiento, la columna se concentró en la Glorieta dond Francisco Muñoz agradeció la presencia a todos los asistentes y recordó que «lo de ayer y hoy ha sido un aviso y en septiembre, si no se llega a un acuerdo, habrá otra huelga más importante», lo que levantó el aplauso final de los cientos de asistentes de toda la Región.
