La tecnología geoespacial y la IA analizan los edificios afectados por el terremoto de Venezuela

  • Guillermo Morales y Gustavo Hidalgo, dos ingenieros venezolanos ayudan en la distancia usando la tecnología

  • Planetary Computer y AI For Good han trabajado contrarreloj para evaluar los daños de los terremotos

Imagen de satélite de Caracas y La Guaira (Agencia Espacial Europea)
Imagen de satélite de Caracas y La Guaira (Agencia Espacial Europea)
Manuel González  RTVE

Nunca imaginaron que la tecnología que estaban creando para cuidar el planeta mediante imágenes vía satélite ayudaría a analizar una tragedia que afectaría a familiares, amigos y antiguos vecinos. Mientras en Venezuela se intensificaba la ayuda en busca de supervivientes entre los escombros, Guillermo Morales y Gustavo Hidalgo, a miles de kilómetros, elaboraban mapas para que estuviesen disponibles cuanto antes, intentando ayudar. Sus imágenes no tienen nada que ver con la captura del antes y el después desde el espacio que ya hemos visto publicadas en los medios. Es una representación precisa que muestra, edificio a edificio, los daños detectados por la inteligencia artificial a partir de imágenes satelitales. Una información crucial para quienes actúan sobre el terreno.

De origen venezolano, los dos trabajan en Microsoft Planetary Computer. Guillermo dirige el equipo desde Madrid, ciudad en la que vive desde hace casi 30 años. Gustavo es ingeniero de software y reside en Atlanta. Emigró a Estados Unidos con su familia siendo niño. Forman parte de un equipo que da un servicio en la nube para el análisis geoespacial, principalmente dirigido a empresas, pero abierto a todo el mundo. Estos días han trabajado a contrarreloj conjuntamente con AI For Good (división científica con fines sociales y ambientales, que también está bajo el paraguas de los creadores de Windows) para publicar cuanto antes los primeros resultados de sus cálculos, al mismo tiempo que recibían noticias de personas cercanas a la catástrofe. “Trabajamos durante años pensando en muchos casos de uso, pero nunca piensas que uno de ellos va a estar relacionado contigo”, resume Guillermo Morales.

Imagen de la plataforma Microsoft Planetary Computer
Imagen de la plataforma Microsoft Planetary Computer

Una fotografía a distancia de los efectos del terremoto

Durante una videollamada con RTVE Noticias, dejan claro desde el principio que, más allá de los avances tecnológicos y la inteligencia artificial, “los verdaderos héroes son quienes están allí intentando sacar gente de los edificios colapsados, quienes reparten comida y atienden a los afectados”, insiste Guillermo, director de ingeniería de Planetary Computer. “Nosotros solo aportamos un grano de arena, queremos ofrecer a distancia una fotografía rápida de la situación para que los equipos puedan decidir dónde hay que concentrar los recursos”. “Podemos detectar emisiones de distintos tipos de gases o, por ejemplo, una deforestación. Y lo hacemos de forma pública para que cualquier investigador compruebe que, si una compañía dice que está plantando árboles, eso sea cierto. Se puede verificar de una manera automática usando imágenes satelitales”. De esta forma explica Gustavo Hidalgo algunas cosas que se pueden hacer usando Planetary Computer.

Vista satelital del área analizado por AI For Good Research Lab
Vista satelital del área analizado por AI For Good Research Lab

Reacción inmediata para detectar daños

El mismo viernes 25 de junio, 24 horas después de los dos terremotos que arrasaron el noroeste de Venezuela, tenían listas las primeras fotografías del desastre. Tras empezar a recibir imágenes de satélite de las zonas afectadas, el laboratorio AI For Good puso en marcha sus modelos de inteligencia artificial para detectar indicios de daños estructurales. El sistema compara el antes y el después del seísmo. “Es una evaluación automatizada basada en imágenes por satélite”, recalca Guillermo. “No sustituye una inspección sobre el terreno. Puede haber falsos positivos y falsos negativos. La clave es que permite tener una primera imagen de la magnitud del desastre para ayudar a priorizar decisiones”, apunta Gustavo Hidalgo, que lleva casi tres años trabajando como ingeniero en el equipo de Planetary Computer. El sistema detecta el nivel de daño sufrido por cada estructura, desde un nivel leve hasta el más extremo.

El análisis realizado cubre unos 210 kilómetros cuadrados. Se han evaluado más de 69.000 edificios. El modelo marcó como afectadas en algún grado un 12% de las edificaciones visibles. Quedaron fuera de estos cálculos unos tres mil edificios porque estaban cubiertos por nubes. “Las nubes no nos dejan ver el 100% del territorio”, indica Gustavo, una limitación de los satélites ópticos y que retrasa parte del análisis. Viendo las gráficas, se aprecia en los datos publicados por AI For Good que Catia La Mar ha sido la zona más devastada. 29.000 edificios, casi la mitad, están concentrados en esta zona. Algo más de 9.000 presentan daños. Estos datos, junto a información geoespacial procedente de satélites, sensores y sensores repartidos por todo el planeta, son organizados por el equipo de Planetary Computer para que puedan ser usados fácilmente por investigadores, administraciones públicas, universidades u organizaciones humanitarias. Para estas últimas, resultan vitales a la hora de la coordinación de emergencias y la planificación en fases posteriores.

Una tecnología que ayuda a priorizar dónde hay que actuar

El gran valor de estos métodos está en cómo pueden ayudar a tomar decisiones en momentos cruciales. “Los datos y la inteligencia son fundamentales para coordinar este tipo de catástrofes. Permiten identificar dónde hay una mayor concentración de daños, decidir qué zonas inspeccionar primero, cruzar esos datos con la información humanitaria y empezar a planificar la reconstrucción”, dice Guillermo Morales. Esta visión global ahorra mucho tiempo durante los primeros días. Lo interesante para Gustavo Hidalgo va más allá de la respuesta inmediata. Los modelos continúan ejecutándose de forma autónoma sobre las nuevas imágenes de satélite que irán recibiendo durante semanas y meses. De esta forma, se puede comprobar cómo avanza la retirada de escombros o dónde se ha paralizado la recuperación. “Puedes ir viendo el progreso sin tener que enviar continuamente equipos para medir en el propio terreno”, explica. “La inteligencia artificial deja de ser una herramienta que evalúa y pasa a formar parte de las tareas de reconstrucción”.

Un proyecto necesario en continua mejora

El trabajo de estos días también ha servido para la mejora de la plataforma. La labor conjunta de Planetary Computer y AI For Good para actuar con la mayor rapidez posible ha permitido identificar procesos que pueden simplificarse para situaciones como la ocurrida en Venezuela. “Queremos que cualquier laboratorio o institución pueda compartir análisis similares sin depender de equipos especializados ni de nuestra ayuda. Creo que podemos hacer más, que cualquiera lo haga con rapidez y siguiendo unos pasos sencillos”, es el deseo de Guillermo Morales de cara al futuro.

“Yo lo comparo con una radiografía. No ves el dolor de la persona, ves información que puede ayudar a quien tiene que actuar”, así resume Gustavo la labor del equipo de Planetary Computer. Su labor estos días ha sido realizar un diagnóstico de daños muy concreto, al mismo tiempo que llegaban las noticias desde Venezuela. Guillermo Morales estudió en Caracas y desarrolló allí los primeros años de su carrera profesional. La tragedia le ha tocado de cerca. “Tengo familiares que han tenido que abandonar sus viviendas porque los edificios han quedado muy dañados. El edificio donde vivía la madre de mi exmujer se derrumbó completamente”. Los píxeles dibujados sobre un mapa dejan de ser datos. “Puedes ver que hay destrucción, que hay edificios caídos, pero no te da el mismo efecto que el momento captado por un fotógrafo que está en La Guaira, esa es la imagen que nos hace sentir mal”, recalca Gustavo para poner en valor la labor de quienes están allí.

Tecnología al servicio de las personas

Como ingenieros, ambos defienden el papel que desempeñan la tecnología y la inteligencia artificial en beneficio de las personas. “No todo en la IA es gastar electricidad”, matiza Guillermo, haciendo alusión al consumo energético. “Está aportando cosas buenas a la sociedad y podemos hacer mucho más. Los beneficios son muy grandes cuando se aplican a problemas concretos”. Esa es la razón de que ambos estén en Planetary Computerdesarrollar una herramienta que responda a una necesidad real, y que esté al alcance de todo el mundo, independientemente de dónde se produzcan las emergencias. También destaca el carácter internacional del proyecto que, al igual que AI For Good, dirigido por el uruguayo Juan M. Lavista, está formado por un equipo de gente de varias nacionalidades. “No hacemos nada que no tenga sentido. Siempre nos preguntamos quién necesita esta tecnología y cómo la va a utilizar”, concluye Guillermo.

El director de ingeniería de Planetary Computer envía un mensaje especial: “Quiero destacar y agradecer especialmente el trabajo de las personas de Microsoft AI For Good Research Lab: Caleb Robinson, Anthony Ortiz, Cameron Birge, Kevin White, Inbal Becker-Reshef y Juan M. Lavista Ferres; que han estado trabajando incansablemente desde el momento del desastre para generar esta evaluación de daños”. Tanto para Guillermo como para Gustavo, esto representa su pequeña aportación tecnológica, que es muy especial. Detrás de los cálculos y análisis hay nombres propios y lugares conocidos, que también son en la distancia parte de su hogar. Despiden la entrevista deseando que la gente no abandone a los afectados por los terremotos y que se siga enviando ayuda.