El Real Murcia Imperial logra un ascenso histórico

El filial grana empata en Pamplona, haciendo valer el 2-1 de la ida, para sellar su billete a Segunda RFEF

Un gol de Eloy Giménez permite a los murcianistas subir dieciocho años después

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Paco Sarabia  la opinión

El 20 de junio de 2026 queda para la historia del Real Murcia. El filial murcianista logró el ansiado ascenso a la Segunda Federación. Un hito que inunda de orgullo a la parroquia murcianista, tras un año muy duro del primer equipo. Un proyecto de cantera que ayer se graduó con honores en tierras navarras. El empate a uno frente al Club Deportivo Pamplona en el partido de vuelta de la final por el ascenso fue suficiente para sellar el objetivo. Han tenido que pasar dieciocho años para que el filial murciano pueda celebrar un ascenso.

Eloy Giménez celebra el gol grana

Eloy Giménez celebra el gol grana / Prensa Real Murcia

Con la ventaja de la ida en la retina, el filial murcianista salió al césped con la personalidad de un equipo grande, sin especular, con hambre de gloria. El guion del partido no pudo empezar de mejor manera para los intereses del Imperial. Apenas se había asentado el juego cuando el cuadro grana golpeó con furia. En una acción que retrata la ambición de este equipo, el Imperial hilvanó una triple ocasión que dejó helada a la grada local. Primero fue Alonso Yoldi quien rozó el gol; el rechace cayó en las botas de Meca, que tampoco pudo perforar la red al salir rebotado su disparo; pero a la tercera fue la vencida: Eloy, atento y preciso, conectó el esférico para poner el 0-1 en el marcador. Con este tanto el lateral muleño confirmaba un play off de ensueño tras el gol al Mazarrón y la asistencia ante el Olímpico.

El inicio fue un vendaval. El Imperial pudo sentenciar la eliminatoria apenas unos minutos después, cuando Meca se encontró solo ante el meta pamplonica. Era el 0-2, la tranquilidad absoluta, el pasaporte directo y sin sufrimientos hacia el éxito. Sin embargo, el destino quiso reservar una dosis de épica para este histórico día y el balón no quiso entrar.

Con el paso de los minutos, el Club Deportivo Pamplona se sacudió los nervios. Tirando de orgullo y con un Saralegui colosal partiendo desde la banda izquierda, los navarros empezaron a cercar la portería murcianista. El peligro era constante, y la insistencia local encontró premio. Una internada de Iker Gil terminó con un derribo dentro del área por parte de Manu García. El colegiado no dudó y señaló la pena máxima. Amadoz desde los once metros, engañó al portero y transformó el empate, devolviendo el pulso a una eliminatoria que se apretaba peligrosamente.

Los granas resistieron

La segunda parte se convirtió en un ejercicio de resistencia y madurez. El Imperial, lejos de descomponerse por el tanto recibido y la tensión ambiental, supo gestionar los tiempos con una inteligencia impropia de su juventud. En ese escenario de trinchera emergió la figura de un líder indiscutible: Joao Costa.

Aficionados del Real Murcia

Aficionados del Real Murcia / Prensa Real Murcia

El mediocentro se echó el equipo a la espalda en la segunda mitad. Ya fuera desde la sala de máquinas o retrasando su posición al eje de la zaga para cerrar filas, Costa se agigantó, multiplicándose en las ayudas y cortando cada atisbo de peligro del Pamplona. Fue el capitán sin brazalete que necesitaba el Imperial para no dejar escapar el ascenso.

El pitido final desató la euforia. El 1-1, unido al trabajo realizado en toda la eliminatoria, es el pasaporte del Real Murcia Imperial hacia la Segunda Federación.

Apoyo de la afición

La afición grana, en concreto los más de 250 seguidores desplazados, animaron durante el choque y finalmente celebra un regreso esperado durante casi dos décadas del filial. El Real Murcia Imperial ya está en Segunda Federación. El club grana despide el curso con una alegría.