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De la Moreneta al Santo Grial, pasando por supuestos ovnis y criaturas encantadas
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El macizo catalán acumula siglos de historias que alimentan su aura de misterio
Sigue en directo la visita de León XIV a España
940, Heinrich Himmler, jefe de las SS y uno de los hombres más poderosos de la Alemania nazi, llegó a Monserrat con un encargo del Führer, encontrar el Santo Grial. Hitler y los nazis siempre habían tenido cierta obsesión por las reliquias sagradas. Sin embargo, la búsqueda del cáliz que utilizó Jesucristo en la Última Cena no nacía solo del capricho.
El escritor Otto Rahn, estudioso de la mitología medieval, aseguraba en su libro ‘La Corte de Lucifer’ (1938) que la ópera de Richard Wagner ‘Parsifal’ revelaba que el lugar donde se guardaba el Santo Grial era el monte Montsegur, cerca de Pirineos. Los nazis interpretaron que dicha montaña no podía ser otra que Montserrat y que la fuente del agua de la vida tenía que encontrarse allí.
Nada más lejos de la realidad. Himmler se fue con las manos vacías de Montserrat pero alimentando las leyendas que rodean a este lugar que hoy acapara también las miradas por otro motivo: la visita del papa León XIV.
Una orografía peculiar
Dentro de su ruta por España, León XIV ha decidido hacer parada en la que probablemente sea la montaña más conocida de Cataluña. De origen sedimentario, este macizo tiene una superficie de casi 45 kilómetros cuadrados y se levanta directamente desde el río Llobregat.
Montserrat significa “montaña dentada”. Su nombre hace referencia a la orografía de la zona, con formaciones rocosas dispuestas en picos. Sus piedras parecen dedos apuntando al cielo y dibujan un perfil muy peculiar del enclave.
Precisamente la forma de la montaña ha sido el germen de otras leyendas. Historias populares atribuyen su origen a lo divino. Unos ángeles habrían serrado Montserrat con una sierra de oro para darle forma y crear el espacio donde se asentaría la Basílica.
Allí se encuentra a la patrona de Cataluña, una virgen negra a la que se conoce popularmente como Moreneta. Es una talla románica en madera que data de finales del siglo XII y que tampoco se libra de protagonizar historias mágicas.
Se dice que la imagen fue encontrada en una cueva por unos pastores atraídos por una intensa luz y que, al intentar trasladar la talla, ésta se volvió tan pesada que se interpretó como una señal divina para construir en ese mismo lugar la Basílica. Hoy es un centro de culto que recibe más de dos millones de visitantes al año.
Otros relatos populares cuentan que la montaña de Montserrat estaba habitada por criaturas encantadas que rechazaban la presencia humana y que envenenaban a los visitantes con manzanos hechizados en el camino. Según la tradición oral, si los peregrinos probaban su fruta, quedarían petrificados, dando lugar a las formas rocosas de la montaña.
Ufología, la leyenda más reciente
Montserrat también es el escenario de algunos relatos relacionados con fenómenos extraterrestres. Hay testimonios que hablan de abducciones y encuentros de otro planeta desde este lugar. Es por eso que, desde hace décadas, los aficionados a la ufología organizan concentraciones y vigilias, normalmente los días 11 de cada mes, para tratar de avistar ovnis desde esta montaña.
Más allá de la veracidad de todas estas leyendas, lo que está claro es que la religión, la historia y la tradición oral se dan la mano en Montserrat. Ahora, la visita de León XIV es solo un capítulo más en la larga lista de relatos que sostienen el aura de misticismo que rodea esta montaña.