Los sospechosos, que intentaron robar en el restaurante un patinete con violencia, fueron detenidos y ya se encuentran en libertad

L.O.
Cuatro individuos fueron detenidos en el casco urbano de Cieza por su implicación en una salvaje reyerta en la cual llegaron a lanzar adoquines y ladrillos contra los agentes movilizados al lugar, tal y como informó en primicia La Opinión. Ahora, la Guardia Civil ha explicado que el origen de la pelea fue que los sujetos quisieron entrar en un kebab cuando iba a cerrar.
«La investigación posterior permitió determinar que el incidente se originó cuando los ahora detenidos intentaron ser atendidos en dos establecimientos de hostelería que se encontraban en hora de cierre. Ante la negativa de los empleados, reaccionaron con extrema violencia», detallan desde la Benemérita.
En concreto, «agredieron al personal e incluso intentaron sustraer con violencia un patinete eléctrico a uno de los trabajadores», subraya el comunicado del Cuerpo, que confirma las cuatro detenciones que se efectuaron.

Arresto de uno de los sospechosos de participar en la riña en Cieza. / Guardia Civil
«Gracias a la colaboración ciudadana, se obtuvieron vídeos y testimonios que permitieron vincular a los sospechosos con el rol que cada uno de ellos desempeñó en el altercado», apuntaron desde el Instituto Armado.
Sobre la una de la mañana, saltaba la alarma: había una riña multitudinaria entre un grupo de hombres, armados con palos, y los trabajadores de un restaurante de comida kebab, establecimiento que los sujetos estaban destrozando.
Huyeron a la carrera
Al lugar se movilizaron agentes de la Policía Local, así como de la Guardia Civil, que, al llegar al local en cuestión, ya no encontraron a los sospechosos en el mismo. Testigos (uno de ellos, el dueño del negocio) les indicaron por dónde se habían marchado a la carrera. Los efectivos policiales fueron en su búsqueda.
Dieron con cuatro individuos cuya descripción coincidía con la aportada por los testigos. Al percatarse de la presencia policial, los sospechosos comenzaron a lanzar contra los agentes trozos de hormigón y hasta ladrillos. Ninguno de los agentes resultó herido.
Los sujetos intentaron escapar, de nuevo corriendo, por distintas calles del casco urbano. El buen hacer de la Policía dio lugar a que fuesen localizados y capturados todos: primero, dos de ellos; luego, un vecino alertó de que había visto esconderse a otros dos. El cuarto que faltaba fue arrestado minutos después.
«La actuación policial finalizó con la detención de cuatro hombres, con edades comprendidas entre los 31 y los 39 años, a los que se atribuye la presunta autoría de los delitos de robo con violencia en grado de tentativa, daños, lesiones y atentado a agente de la autoridad», apunta la Benemérita. Ya están todos libres.