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Sus superiores le pidieron que eliminara de sus informes de la Gürtel nombres como los de Rajoy o Cospedal
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El inspector Morocho denunció el comisario Olivera, también acusado, le ofreció puestos fuera de España
RTVE.es/AgenciasSesión clave en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, donde escucharemos la declaración del inspector Manuel Morocho. El policía fue el principal investigador del caso Gürtel y la ‘caja B’ del Partido Popular, fue el responsable del informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica (UDEF) y denunció presiones de toda la cadena de mando. Incluso le pidieron, según declaró, cambiar sus informes para hacer desaparecer de ellos el nombre de personajes de gran relevancia dentro del Partido Popular.
Durante su declaración, el inspector Morocho ha confirmado que recibió en agosto de 2015 la confirmación de que había una “operación policial sin autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno”. Según ha detallado, recibió un correo electrónico, a través del sistema de intercambio de información de la policía, en el que aparecían una serie de personas, domicilios, vehículos “que se me reportan, sin contexto”.
Su testimonio está siendo escuchado por el tribunal que juzga el caso Kitchen, la presunta operación parapolicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y robarle documentación comprometedora para el partido. En esta causa la Audiencia Nacional busca dilucidar si la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy orquestó este operativo entre 2013 y 2015 evitar que «material eventualmente incriminatorio para el Partido Popular y sus dirigentes» en manos del tesorero pudiera acabar en el procedimiento en el que entonces se investigaba Gürtel.
Morocho fue el principal investigador del caso Gürtel en la UDEF y la trama de Kitchen también habría intentado apartarle de esa causa de corrupción del PP, cuya primera sentencia en 2018 desembocó en la moción de censura que acabó con el Gobierno de Rajoy.
Este inspector declaró durante la fase de instrucción, en junio de 2021, y habló de presiones «de toda la cadena de mando», que le llevaron a tomar medidas «de seguridad interna» respecto a ciertas diligencias, como ocultar el «registro» en la sede del PP.
Ante el juez instructor dijo que le conminaron a no poner en sus informes nombres «de ningún responsable político», con mención específica a Rajoy, un extremo que a lo largo del juicio Kitchen ha sido negado por varios de sus superiores, que también han declarado como testigos.
También sostuvo en instrucción que dichas presiones comenzaron a raíz de que incluyese en uno de sus informes a Ignacio López del Hierro, marido de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal (ambos imputados inicialmente aunque después sobreseídos en la Kitchen), porque éste era «amigo de Villarejo», uno de los excomisarios acusados en esta causa.
Su testimonio fue clave para la imputación del exjefe de la UDEF José Luis Olivera, del que dijo que intentó apartarle ofreciéndole un puesto en Lisboa durante un encuentro en el que además este acusado habría recibido supuestamente una llamada del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, también en el banquillo.
Morocho también explicó que no podía fiarse de algunos policías y que cada vez que iba a la Audiencia Nacional se acababa enterando el director adjunto operativo, Eugenio Pino -también imputado en la causa-, quien en 2015 le adscribió a su unidad donde, según su versión, se le sobrecargó de trabajo mientras seguía con sus pesquisas sobre la supuesta caja B del PP.
Las agendas incautadas al excomisario José Manuel Villarejo guardan anotaciones en aquellas fechas con referencias a «MOROCHO-LISBOA», junto al apunte «CHISCO», que según el investigador principal de Kitchen es el apodo con el que este comisario se refería al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, al que también se está juzgando.
Manuel Morocho estaba citado hace una semana, pero su comparecencia fue pospuesta. Lo que diga se analizará con lupa y se contrastará con las afirmaciones hechas esta semana en la vista por el expresidente de Gobierno Mariano Rajoy, por su ‘mano derecha’ en el partido María Dolores de Cospedal y por el propio Bárcenas.

