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Se juzga si la operación, pagada con fondos reservados, intentó robar al extesorero documentación comprometedora para el PP
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Entre los acusados figuran el exministro Jorge Fernández Díaz o el excomisario Villarejo
A mediados de 2013, el extesorero del PP, Luis Bárcenas, ingresó en prisión preventiva en Soto del Real. Desde la cárcel, amenazaba con «tirar de la manta» y decía que tenía documentos que «harían caer al Gobierno», entonces encabezado por Mariano Rajoy. Jorge Fernández Díaz era ministro del Interior.
Como trama derivada de la Gürtel había salido a la luz el caso Bárcenas. Apuntaba a una presunta contabilidad irregular del PP que incluía sobresueldos en dinero negro a algunos de sus dirigentes. En ese momento, crucial para los populares, habría arrancado lo que se cree que fue la llamada Operación Kitchen. Se considera que fue un presunto operativo parapolicial puesto en marcha por Fernández Díaz con ayuda del excomisario José Manuel Villarejo.
El objetivo: sustraer al extesorero esa documentación sensible que pudiera ser comprometedora para el Partido Popular. Igualmente, se cree que se buscaba espiar los movimientos de Bárcenas y su entorno familiar.
Casi 13 años después, este lunes 6 de abril el caso Kitchen llega a la Audiencia Nacional para someterse al escrutinio de un tribunal, con sesiones que se prologarán hasta el próximo mes de junio.
Respecto a Bárcenas, el juez Pablo Ruz tomó esa decisión de mandarle a Soto del Real por considerar que existía «riesgo de fuga» al haberse descubierto que disponía de un «patrimonio oculto» en el extranjero. Se estaba investigando el caso Gürtel, la trama que aludía a un red de corrupción política vinculada al PP. El magistrado quería, además, «neutralizar» el acceso del imputado al asunto «que aún no se ha finalizado de investigar».
Los acusados
Diez personas se sentarán en el banquillo de los acusados, incluida la cúpula del Ministerio del Interior en ese momento. El primero será el ministro Jorge Fernández Díaz, también el exchofer del extesorero o el comisario jubilado José Manuel Villarejo.
Un dispositivo con decenas de agentes pagado con fondos reservados
El dispositivo de seguimiento de la Kitchen habría empleado a varios confidentes, entre ellos el chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos, supuestamente captado por los excomisarios Villarejo y Andrés Gómez Gordo. La operación también habría utilizado a varias decenas de agentes de las fuerzas de seguridad. Todo pagado a cuenta de los fondos reservados.
Durante varios meses, según la investigación, se realizaron seguimientos a Bárcenas y a su familia, aportando detallada información sobre sus actividades, además le sustrajeron documentos y dispositivos electrónicos.
En octubre de 2013, mientras el extesorero se encontraba en prisión, entró en el domicilio familiar un hombre disfrazado de sacerdote que retuvo, maniató y amenazó con una pistola a la esposa de Bárcenas, a su hijo y a una empleada doméstica. Unos hechos por los que el autor del allanamiento y del secuestro, Enrique Olivares García, fue condenado a 22 años de prisión en 2014, aunque no pudo cumplir su condena porque falleció en 2022.
Cuando finalmente el juez Pablo Ruz recibió los ordenadores del extesorero, no había rastro de la documentación almacenada por Bárcenas relativa a los pagos en el seno de Partido Popular. Después, agentes de Asuntos Internos de la Policía Nacional encontraron en casa de Villarejo varias pruebas que se creen que sirvieron para confirmar la existencia de la operación.
Los testigos
Durante los próximos tres meses pasarán por la sala de la Audiencia Nacional como testigos personalidades de gran relevancia política e institucional, empezando por el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. También están citados varios exministros y miembros relevantes del Partido Popular y cargos del ministerio del Interior y la Policía Nacional. Además, testificará el actual ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, que ha pedido declarar por escrito. Estos son algunos de los principales testigos.
Fernández Díaz acusó a su número dos
En septiembre de 2020, el juez García Castellón levantó el secreto de la pieza, ya conocida como caso Kitchen. Un mes después declaró como imputado al exministro Jorge Fernández Díaz, que negó haber ordenado el espionaje ilegal a Bárcenas y afirmó haberse enterado por la prensa.
El extitular de Interior descargó su responsabilidad en Francisco Martínez, que había sido su mano derecha, y le acusó de mentir y manipular los mensajes que le incriminaban. Martínez había asegurado que Fernández Díaz estaba al tanto de la operación e incluso depositó ante notario unos mensajes en los que supuestamente le informaba de la misma. Posteriormente, ambos protagonizaron un tenso careo judicial al respecto, que finalizó con duros reproches personales mutuos.
Fernández Díaz exculpó a la cúpula del partido, incluido el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy, al que supuestamente se mencionaba en unas grabaciones de Villarejo que salieron a la luz. En ellas se referían al expresidente popular como el Asturiano o el Barbas. «Las maldades que me han encargado a mí para salvarle el culo al Barbas«, afirmaba el excomisario.
Mientras se desarrollaba una comisión de investigación en el Parlamento, el juez imputó temporalmente a María Dolores de Cospedal y a su marido, que finalmente quedaron fuera del grupo de acusados. Sus nombres han aparecido en momentos de la investigación, como la declaración de que fuera inspector de la Gürtel, Manuel Morocho.
El juez García Castellón dio por concluida la instrucción de Kitchen en julio de 2021. Ahora la Audiencia Nacional tratará de dirimir la existencia de este operativo «parapolicial» montado por el Ministerio del Interior entre 2013 y 2014 para hacerse con documentos comprometedores para el PP. La jueza ponente, encargada de redactar la sentencia, será Teresa Palacios.
De cara a este proceso, el pasado martes la Fiscalía de Anticorrupción aportó, además, una serie de correos electrónicos de Villarejo a Martínez en los que le reprocha haberle dejado «tirado»: «Me convenciste para que me quedara porque decías necesitarme, pero luego me abandonaste a mi suerte», increpaba el excomisario al ex secretario de Estado, al que criticó por ponerse «de perfil» y le exigió su «placa insignia» y «la condición de Honorario».
Las acusaciones particulares
Luis Bárcenas, su mujer Rosalía Iglesias, y el hijo de ambos, Guillermo Bárcenas Iglesias, vocalista del grupo Taburete, ejercen las acusaciones particulares en este juicio, como víctimas de la supuesta trama de espionaje.
Además, PSOE y Podemos ejercerán las acusaciones populares.
La Kitchen, investigada también en el Congreso
En plena pandemia y justo antes de unas Navidades que todos recordamos tras una mascarilla, mientras se hablaba del auge del teletrabajo y el Gordo regaba de millones lugares como Reus y Punta Umbría, se constituía en el Congreso de los Diputados la Comisión de Investigación por el caso Kitchen. Era el 22 de diciembre de 2020. Las comparecencias arrancarían en marzo del año siguiente.
Durante nueve meses, 37 personas se sentaron en el sillón de comparecientes. Entre ellos, algunos de los principales protagonistas de la trama.
Jorge Fernández Díaz defendió ante los diputados que no dio orden «a nadie» para llevar a cabo el presunto operativo de espionaje a Bárcenas con recursos de la Policía y se desmarcó de la operación: «No la hubiera tolerado nunca, le doy mi palabra de que no. Todo el mundo tiene códigos».
Por su parte, el excomisario Villarejo apuntó durante su intervención a lo más alto del PP: «Yo dudo que lo desconociera el señor Rajoy», dijo. Meses después, en una segunda comparecencia, ofreció más detalles sobre esos encuentros y habló de una reunión concreta que habría tenido lugar en el despacho de María Dolores de Cospedal.
La declaración de la ex secretaria general del PP estuvo unos días en el aire, al quedar imputada junto a su marido por el juez que instruía la causa. Al decaer la imputación, Cospedal acudió finalmente al Congreso. Allí se acogió a su derecho a no declarar, pero afirmó que el extesorero del PP, Luis Bárcenas «miente sistemáticamente».
Ella fue la penúltima persona en declarar en la comisión de investigación, justo antes de que lo hiciera Mariano Rajoy. El expresidente cerró la lista de comparecientes.

Rajoy niega la ‘operación Kitchen’, la ‘Caja B’ del PP y resta «credibilidad» a Bárcenas y Villarejo
Rajoy negó la mayor y rechazó la existencia de una «Caja B» en el Partido Popular y de una Operación Kitchen para robarle al extesorero del PP. Además, restó «credibilidad» a las declaraciones de Bárcenas y Villarejo y defendió la «inocencia» de Fernández Díaz.
Ya en 2023 se constituyó en el Congreso una nueva comisión en torno a la trama Kitchen, ligada esta vez a la Operación Cataluña. Se investigaron supuestas operaciones parapoliciales en esa Comunidad cuando el PP dirigía el ministerio del Interior. Comparecieron 20 personas. Entre ellos María Dolores de Cospedal, Jorge Fernández Díaz y varios cargos policiales, como el ex director general de la Policía, Ignacio Cosidó.
Este mismo año la Fiscalía hizo su petición de penas para los protagonistas de la trama: 15 años de cárcel para el exministro Fernández Díaz y Francisco Martínez. También para Eugenio Pino y Gómez Gordo. Para José Manuel Villarejo, sin embargo, la petición de pena es mayor: 19 años de prisión.







