Reportaje fotográfico de la Semana Santa de Archena 2026
La historia del descenso de Cristo a los infiernos, conocida teológicamente como el Descensus Christi ad Inferos, relata que en el intervalo entre su crucifixión y su resurrección, Jesús descendió al Hades o Seol para liberar a las almas de los justos que habían muerto antes de su venida. Según la tradición basada en pasajes como la Primera Epístola de Pedro, Cristo no acudió al lugar de castigo eterno de los condenados, sino al «Limbo de los Patriarcas», donde figuras como Adán, Eva, Abraham y Moisés aguardaban la redención. Allí, Jesús proclamó su victoria sobre el pecado y la muerte, rompiendo simbólicamente las puertas de bronce y los cerrojos de hierro del abismo para conducir a estos antiguos fieles en una procesión triunfal hacia la gloria del Paraíso. Este acto representa la culminación de su misión salvadora, extendiendo el alcance de la resurrección no solo a los vivos, sino a toda la humanidad que había esperado su llegada desde el principio de los tiempos.
