Real Murcia-Tarazona: El desfibrilador de Óscar Gil restablece el pulso del Real Murcia

Un gol del central permite a los granas ganar después de diez jornadas, aunque la expulsión de Jorge Mier lleva a Nueva Condomina al borde de otra tragedia (1-0)

Víctor Narro encara a un defensor del  Tarazona

Víctor Narro encara a un defensor del Tarazona / Israel Sánchez

Necesitaba el Real Murcia ganar por lo civil y lo criminal. Y después de diez jornadas sin hacerlo, el deseado triunfo llegó este domingo ante el Tarazona. La victoria, gracias a un gol de Óscar Gil, fue como un latigazo de un desfibrilador, como una bocanada de aire en unos pulmones que no funcionan. Pero para confirmar ese 1-0 hubo que sufrir hasta el final. Porque en el 60 era expulsado Jorge Mier y porque en el 90 se mascó la tragedia cuando Armero puso el empate. Solo se salvaron los granas gracias a un fuera de juego ajustadísimo. Y también a una grandísima intervención de Gazzaniga en el descuento. Después de tantas desgracias, la moneda salió cara para los de casa. Y es que además de ganar, los de Curro Torres conseguían salir del descenso. Aunque para ello tuvieran que esperar hasta el minuto 105.

Tuvo que llegar un 22 de marzo para que el Real Murcia repitiera un once en esta liga 25-56. Han tenido que sentarse tres entrenadores en el banquillo para que algo tan normal se haga realidad. Este domingo, frente al Tarazona, Curro Torres puso a los mismos que jugaron hace una semana en el Rico Pérez. Repitió el Real Murcia equipo titular y repitieron los granas las mejores sensaciones dejadas frente al Hércules. Con un poco de intensidad, los murcianistas lograron que Nueva Condomina no fuera un jardin de rosas para el rival. Con más presencia en el centro del campo, el Tarazona no pudo divertirse como otros equipos cuando visitan Nueva Condomina.

Pero conforme pasaban los minutos, los murcianistas seguían sin aprobar su asignatura pendiente. Porque en ataque, poco o nada se vio. Es verdad que ante el Tarazona, se llegaba a las inmediaciones del área, pero ahí se acababan las ideas. De hecho, los granas se volvieron repetitivos, con demasiados centros y balones colgados. Algunos interesantes, como el de David Vicente que no aprovechaba Jorquera en el minuto 3.

Y mientras al Real Murcia le cuesta un mundo generar peligro, el Tarazona estuvo muy cerca de lograrlo en su primer acercamiento. Una gran mano de Gazzaniga evitó el gol y también que el colegiado fuera a la pantalla, porque en directo el asistente había señalado fuera de juego (26′).

Central, mediocentro y goleador

Quitada ese efervescencia inicial del Real Murcia, a la media hora el partido andaba como en un tiempo muerto. Seguía teniendo el control el equipo grana, se sentía incómodo el Tarazona, pero en las áreas no sucedía prácticamente nada. Un mundo le cuesta a Flakus contactar con sus compañeros, tampoco andaba fino Víctor Narro… De ahí que el gol pareciera más lejos que cerca. Sin embargo, en los últimas semanas, hay un futbolista empeñado en rescatar a los suyos. Su gol ante el Villarreal B solo sirvió para empatar, lo mismo que el logrado contra el Marbella, pero él lo sigue intentando. Ese futbolista es Óscar Gil. El central, reconvertido a centrocampista, volvió a aparecer en la frontal, donde lo encontró Palmberg, para sacar un latigazo que puso el 1-0 en el marcador.

Era el minuto 32 y Óscar Gil ponía el desfibrilador en el pecho de un Real Murcia obligado a salir de la zona roja de la clasificaciónSolo faltaba confirmar el trabajo hecho. Otra asignatura que lleva muchas semanas sin aprobar el cuadro grana. Por lo menos al descanso se mantuvo el resultado. Y es que el Tarazona era una perita en dulce comparado con otros rivales que han pasado por Nueva Condomina en los últimas tiempos.

Pero ante el Real Murcia hasta el postre más dulce se puede convertir en amargo. Y muchos aficionados empezaron a temer que la tarde se tornara a negra cuando en el minuto 60 el Real Murcia se quedaba con diez por la expulsión de Jorge Mier. En un balón largo despejado hacia atrás por Jorge Sánchez, Álvaro Jiménez se quedaba solo camino de la portería de Gazzaniga. Mier optó por atropellarlo para evitar males mayores, y el colegiado no se lo perdonó. Roja directa que mantuvo incluso después de pasar por la pantalla.

Hasta media hora iba a tener que aguantar el Real Murcia con 10 y con un corto 1-0 en el marcador. Es lo que tiene conformarse siempre con la mínima. Es lo que tiene no aprovechar los minutos siguientes al gol de Óscar Gil ni el inicio de la segunda parte para morder. Porque el Murcia ha mejorado, lo que no era difícil viendo la imagen de algunos partidos, pero el Murcia no es un equipo que muerda, que dé miedo, que obligue a los rivales a achicar agua. Y así, al mínimo problema, ya llegan los madre mía.

Como ya no tenía remedio pensar en lo que pudo pasar y no pasó, al Real Murcia solo le quedaba defender como fuera ese marcador. Cristo Romero fue el primero en saltar al campo para tapar el hueco dejado por Mier. Posteriormente Curro Torres eliminaría a todos los hombres de ataque, apostando por Pedro Benito, Isi Gómez y Sekou.

Fuera de juego salvador

Pero los cambios solo aceleraron lo que se estaba viendo. El Real Murcia caminaba a pasos agigantados a la lona. La tragadia se mascó cuando Armero batía a Gazzaniga en el minuto 90. Solo que en esta vez el VAR se alió con los murcianistas. Señaló el asistente fuera de juego en directo, sin embargo, en la pantalla la acción era tan ajustadísima que el colegiado podría haber tomado cualquier decisión. Para suerte de los murcianistas, reafirmó el fuera de juego. No iba a ser la última. A continuación Gazzaniga apareció para convertirse en héroe, salvando un balón que muchos ya veían como el empate.

Y, cuando el alargue parecía que no iba a terminar nunca, Curro Torres quiso que el árbitro ampliara todavía más el tiempo descuento, pidiendo una revisión absurda, que confirma que en el Real Murcia pocos o nadie es capaz de mantener los papeles en su sitio.

Al final no hubo desgracia y los aficionados pudieron celebrar tres puntos que parecían imposibles. Tres puntos que además permiten salir del descenso.