El abrupto encarecimiento de los carburantes dispara el gasto mensual en la Región, con subidas de hasta 36 céntimos por litro en apenas diez días tras el inicio del conflicto internacional

El empleado de una gasolinera de Cartagena toma la manguera para llenar el depósito de un vehículo. / Iván J. Urquízar
Hasta 37 millones de euros de desembolso ‘extra’ al mes solo en gasolina y diésel. Es lo que tendrían que pagar mensualmente los murcianos a día de hoy ante la incesante escalada del precio de los carburantes que ya amenaza con abrir un nuevo agujero en el bolsillo de las familias de la Región tras el inicio de la guerra en Oriente Próximo (y sin contar con que sigan subiendo en las próximas jornadas a pesar de que Trump advirtiese en las últimas horas que el fin del conflicto podría acercarse).
En las estaciones de servicio y gasolineras murcianas se repite estos días la misma imagen: conductores y usuarios echando un ojo a los marcadores de los precios para consultarlos y calcular si les trae cuenta echar 10 -20 euros o ‘jugársela’ a llenar el depósito pese al encarecimiento de la gasolina y el diésel, que forman parte de un mercado extremadamente volátil y marcado por las subidas y bajadas que aplican las petroleras.
Distintas organizaciones de consumidores ya vienen advirtiendo en las últimas horas que, ante esta crisis en los carburantes, hay empresas que se aprovechan para incrementar sus precios y «sacar tajada» al aplicar «subidas descomunales» que no guardan proporcionalidad con los precios de la energía en origen, tal y como alerta Facua.
A expensas de que el Gobierno se pronuncie y pueda poner en marcha medidas como la bonificación por litro que ya aplicó en 2022 con la guerra de Ucrania o una rebaja del IVA y de los impuestos asociados a los carburantes, lo cierto es que desde el viernes 27 -un día antes de que los Estados Unidos de Trump atacasen Irán- hasta la jornada de este lunes, 9 de marzo, el precio del litro de gasolina 95 ha subido 19 céntimos en la Región y hasta 36 en el caso del diésel habitual (gasóleo A), según los últimos datos del Ministerio de Transición Ecológica recabados este martes.
En concreto, el precio de la gasolina 95 en la Región de Murcia se situaba este lunes (el Miteco siempre actualiza a diario las cifras con las de la jornada anterior) en 1,657 euros por litro, mientras que el del diésel ya alcanzaba los 1,785 euros por litro.
Así, si se toma como referencia que en poco más de una semana el precio del litro de diésel ha subido 36 céntimos y el de la gasolina 95 otros 19, el sobrecoste mensual en la Región de Murcia alcanza ya los 37,2 millones de euros solo en estos dos combustibles.
La cifra sale de aplicar ese incremento reciente de precios a los consumos medios mensuales registrados en la comunidad autónoma, de acuerdo con los datos oficiales de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores). En 2025, la Región de Murcia consumió una media de 77.629,7 toneladas mensuales de gasóleo A y 15.397,25 toneladas de gasolina 95.
Nueve de cada diez euros del sobrecoste mensual se los llevaría el diésel por consumir más toneladas en la Comunidad
Por lo que, trasladando ese volumen a una ‘factura real’, convendría convertir primero las toneladas en litros, que es la unidad sobre la que los murcianos pagan en las estaciones de servicio: el consumo mensual murciano equivaldría a unos 92,4 millones de litros de gasóleo A y 20,5 millones de litros de gasolina 95.
Si cada litro de diésel cuesta ahora 36 céntimos más que hace 10 días, ese encarecimiento se traduciría en unos 33,3 millones de euros más al mes. En el caso de la gasolina 95, la subida de 19 céntimos por litro añadiría otros 3,9 millones de euros mensuales. En total, los más de 37 millones de euros mencionados con anterioridad (y sin contar con el consumo del gasóleo B bonificado que utilizan los profesionales de la agricultura como los de la pesca).
El mayor golpe llega por el lado del diésel. No solo porque su subida ha sido más intensa, sino porque sigue siendo el carburante más utilizado con diferencia en la Región. De hecho, cerca de nueve de cada diez euros del sobrecoste estimado corresponden al gasóleo A (diésel), básico tanto para miles de conductores particulares como para buena parte del transporte, la logística y la actividad económica ligada a la movilidad.

La factura de la electricidad se disparará también este mes en el país. / Luis Tejido / EFE
La luz tampoco toca techo
No solo los carburantes han venido sufriendo subidas progresivas desde que estalló el conflicto internacional: también las familias lo notarán en la factura de la luz mensual. El coste medio del megawatio por hora (MWh) en España se ha incrementado exponencialmente día tras día al pasar de 20,1 euros Mwh el viernes 27 a 136,86 euros en la jornada de este martes, tocando así máximos desde mediados de febrero del año pasado, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía – Polo Español (OMIE).
Habría que retroceder hasta el 17 de febrero de 2025 para encontrar un precio medio diario más alto en el mercado mayorista eléctrico, cuando marcó los 138,17 euros/MWh para esa jornada. En concreto, el ‘pool’ repuntó un 14,6% en su precio medio diario con respecto a los 119 euros/MWh del pasado lunes, de acuerdo con OMIE.
La crisis energética también ‘pasa factura’ a la electricidad: se dispara hasta los 137 euros por MWh
A lo largo de este martes se verían máximos de 250 euros/MWh entre las 21.00 y las 23.00 horas, mientras que habría mínimos de 94,91 euros/MWh entre las 14.00 y las 15.00 horas.
Fuentes del sector energético destacaron que estos incrementos en el ‘pool’ de los últimos días no hacen más que trasladar «las subidas que está viviendo el precio del gas natural» por el conflicto tras el ataque del pasado 28 de febrero de Estados Unidos e Israel a Irán.
Cabe recordar que el precio mayorista de la luz, el ‘pool,’ se determina a nivel nacional mediante una subasta, en la que un algoritmo casa las ofertas de las compañías productoras de electricidad con las órdenes de compra, ordenándose de la más barata a la más cara y el importe final viene determinado por la oferta más cara.
Todo ello hace que el precio oscile mucho en función de si, por la demanda prevista, en cada determinado momento se van a usar fuentes de energía que usen combustibles fósiles -como el gas natural-, más caras, o las renovables, más baratas.