Rafael Louzán pone precio al regreso de la Supercopa a España: «¿Nuestro fútbol se puede permitir quedarse sin esa inversión?»

El presidente de la RFEF asegura que Arabia Saudí paga 51 millones por la competición. También da por hecho que la ‘Finalissíma’ se jugará en Europa y que la decisión de la sede se tomará «en las próximas 48 horas»

El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, ha pasado este lunes noche por los estudios centrales de la Cadena SER para comparecer en directo en ‘El Larguero’. El máximo mandatario de la RFEF ha charlado con Manu Carreño de prácticamente todos los temas que marcan la actualidad de nuestro fútbol, desde dónde se jugará la ‘Finalíssima’ hasta qué sedes tendrá España en el Mundial 2030, pasando por el contrato de la Supercopa con Arabia.

Con la amenaza del conflicto en Oriente Medio instalada sobre Catar, país que iba a organizar y celebrar ese partido entre España y Argentina, Louzán confirma que la decisión de la nueva sede está al caer. «Espero que en las próximas horas, máximo 48, podamos tener la sede», asegura el presidente a Manu Carreño. El mandatario gallego también ha asegurado que España «está siempre para la FIFA», incluso para celebrar este partido en nuestra fronteras, pero ha defendido que debería darse en territorio neutral: «Es evidente, o parece, que debería ser en Europa. Porque la mayoría de jugadores están aquí, tanto españoles como argentinos, así que parece lo lógico que vaya suceder».

Louzán también ha defendido la continuidad de la Supercopa de España en Arabia Saudí, así como el contrato que ata a la competición con dicho país hasta 2029. El presidente asegura que el precio a igualar para que el torneo vuelva a España es de 51 millones, y se pregunta si el fútbol español, especialmente el modesto, podría sobrevivir sin la inversión clave que se reparte entre los clubes más modestos. «La ampliación de contrato hasta 2034 es algo en lo que se está trabajando. Si se puede, en Arabia Saudí, y si nos ofrecen las mismas circunstancias o mejores, en cualquier otro país», añade.

La sede de la Finalíssima, a un paso

¿Están siendo días de mucho trabajo?

«Siempre hay cosas, y estos días más porque hay que tomar decisiones que no están siendo fáciles, pero es el día a día».

¿Dónde se va a jugar la Finalissíma?

«Es algo que nos trae un recuerdo triste de la pandemia. Todo estaba previsto y bien acordado para los intereses del fútbol, del aficionado, tanto español como argentino. Llevamos monitoreando la situación desde el sábado de hace dos semanas, casi minuto a minuto, y tenemos un gabinete especial creado para esto. Espero que en las próximas horas, máximo 48, podamos tener la sede. Nosotros tenemos un problema, pero hay que pensar que Catar, Emiratos, Baréin…, tienen un problema má serio. Lo primero que tenemos que tener es solidaridad con esta región del mundo, porque algunos de estos países son aliados de España. Cualquier situación o acuerdo que se dé con este tema, va a uinfluir en otras cosas. Lo habéis visto en el partido de la Selección femenina en Turquía. Cualquier decisión hace que la gente se pueda agarrar a un precedente. Estos países nos merecen un respeto».

¿Tiene sentido a día de hoy pensar que se pueda jugar en Doha?

«Eso está muy dificil, ya hemos cancelado dos chárter que teníamos, pero estamos a expensas de cerrar esta negociación. Este acuerdo es con la UEFA y la CONMEBOL a través de una promotora, que ha contratado seis partidos de fútbol en Catar. Va todo dentro de un paquete y es un tema que decidiremos en las próximas horas. Es verdad que hay un contrato muy interesante para los intereses de la federación española, a nivel económico. Espero que con lo que estamos negociando estos días, salga una decisión razonable y bien vista por la mayoría, pero siempre con el máximo respeto a estos países, porque hay mucho en juego».

Si no es en Doha, se ha hablado de otras sedes. ¿España se ha ofrecido?

«Aunque lo pudiera ofrecer, España se mide a Argentina y debería ser en terreno neutral. Es evidente, o parece, que debería ser en Europa. Porque la mayoría de jugadores están aquí, así que parece lo lógico que pueda suceder. España está siempre para la FIFA, somos uno de los mejores países para organizar cualquier evento. Todas las soluciones han estado sobre la mesa. ¿Londres o Lisboa? Ninguna tiene ventaja, pero todas han estado sobre la mesa. Tienen que ser capitales con estadios de buena capacidad para albergar este tipo de partidos. Se ha hablado también de Estados Unidos, pero es otro de los países del conflicto…».

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«Sacar la Supercopa de España de Arabia vale 51 millones»

¿Cómo está el contrato de la Supercopa más allá de 2029?

«Tenemos que jugarla por lo menos hasta el 2029, con el salto del año que viene, que no se puede jugar, pero ya hemos recibido ofertas de varios países de esa zona del mundo para albergarla. Ellos piden discrección y por tanto no puedo decirlos, pero son dos o tres países más de esa zona. Tal vez esta última edición, con la final entre Barça y Madrid, ha sido la más exitosa de todas las que se han celebrado. Nosotros tenemos que estar muy agradecidos a este contrato y vamos a seguir trabajando con ellos en la medida de lo posible. La ampliación hasta 2034 es algo es lo que se está trabajando. Si se puede, en Arabia Saudí, y si nos ofrecen las mismas circunstancias o mejores, en cualquier otro país. Estamos hablando de cantidades de dinero que son muy importantes para el fútbol modesto español, porque la mitad del presupuesto va para clubes de 1ª, 2ª y 3ª RFEF».

¿Más tarde podría dejar de ser en Arabia?

«Podría no ser en Arabia, pero ahora mismo el contrato establece que será allí hasta 2029. Después podría no ser, pero ellos están muy contentos. Allí también se celebran otras copas, como la francesa o la italiana, pero explican que no hay color con el fútbol español en cuanto a repercusión para su país».

¿Cuánto dinero tendría que poner alguien para devolver la Supercopa a España y a sus aficionados?

«Son 51 millones de euros. Pero no se puede decir así, porque los aficionados pueden ver a sus equipos en 38 jornadas de liga, y en Copa del Rey. Esta es una competición relativamente joven, que tiene muy poco tiempo, y que con unas condiciones como estas, la RFEF las tiene que aprovechar. Nos da una proyección de marca del fútbol español enorme en otro área del mundo. La opinión de que debe jugarse en España es respetable, pero, ¿qué pasa con el tenis o con otros deportes? Eso de blanquear, no sé… Yo llevo ocho años visitando este país, a veces varias veces al año, y creo que ha evolucionado muchísimo en todos los aspectos. Incluido el fútbol. Por eso me gusta que la gente no hablemos desde aquí, sino que vayamos y lo comprobemos».

La UEFA, por ejemplo, dejó claro que la Champions nunca llevaría partidos allí…

«Yo recibo esa opinión y casi la mando de vuelta. ¿Y si usted estuviera en mi sitio, qué haría? La realidad sería, ¿nos podemos permitir que el fútbol español base se quede sin esa inversión?. Estamos hablando de que a lo mejor un equipo de 2ª RFEF se lleva unos 160.000 euros de ese torneo. Un 3ª RFEF se lleva unos 40.000. Y los 40 de primera RFEF se llevan algo más de 200.000. Que a lo mejor en algún momento ese dinero ya no hace falta, ojalá sea el caso».

Ya que tiene usted buena relación con Infantino, sería buen momento para recordarle ese premio de la paz a Trump…

«Sí, yo estaba en Washington cuando se lo dieron, pero esto tendría un largo debate. Habrá cosas que sin embargo habrán pasado… Como gallego tengo centenares de amigos y familiares en Venezuela, y es un país que poco a poco parece que está saliendo. Lo que pasa es que unas cosas traen lo bueno y a veces viene algo de lo malo en medio, entonces hay que administrarlo. No era el premio de la paz, era un premio que se inventó allí (risas)».

«No se entiende que España no celebre la final del Mundial 2030»

¿Dónde se jugará la final del Mundial 2030, será en España?

«No se entiende que España no sea el lugar elegido para esa final. Pero par ese partido, aún queda bastante. Tenemos diez sedes preseleccionadas y ya tenemos bastante con eso. Es importante destacar que España tiene el 55% del peso de la organización del Mundial y por eso está la gente de FIFA aquí, y yo me reuniré mañana con ellos en Madrid. Ahora mismo entre los tres países tenemos 20 sedes, pero en España hay problemas con algunas preseleccionadas.También en Portugal, o en Marruecos, porque allí son obras nuevas. En España vamos a escuchar lo que nos dicen los miembros de FIFA y veremos si algunas no cumplen los requisitos. ¿Coruña? Tenía algunos deberes, como algunas otras, que no se han hecho. Así que la cosa está difícil».

¿Cuál es la situación con las sedes de Vigo y Valencia?

«Valencia tiene, o va a tener porque estamos siguiendo las orbas, el estadio más moderno del fúbol español durante ese mundial. No entró en su momento por los problemas entre la propiedad, de Peter Lim, y el ayuntamiento, pero parece que ya se han resuelto. FIFA tiene la capacidad de decidir, pero no le deberían surgir muchas dudas viendo esto. Igual que con el caso de Vigo, que no estaba entre las once primeras candidatas porque no la eligieron en su momento, cuando yo aún no estaba de presidente. Cuando se acaben las obras de ese estadio se habla de unas 30.000 personas, pero nos exigen un mínimo de 43.000 para estos partidos, así que habría que meter 13.000 personas más ahí».

¿La vía que sigue Vigo, más agresiva, hace más difícil ser sede?

«Yo creo que sí, porque esto no va de que yo lo elijo, quién decide es la FIFA y creo que a ellos no les gusta mucho la bronca. Creo que lo de Vigo es más una invitación a la confusión, es más algo de política. Creo que él, (Abel Caballero), dice que es rival mío y parece que quiere sacar un rédito político de esto. Veremos qué pasa, pero tenemos recámara, y si se cae alguna ciudad tenemos cambios en el banquillo».

¿Y San Sebastián también está entre la que tiene más problemas?

«Bueno, en Donostia ha habido un problema con los vecinos, que nos van a mandar un escrito porque no quieren y alguna problemática más de ese entorno. Pero yo estuve en el partido de la Real con el Athletic y la verdad que el estadio está fenomenal. Los vecinos protestaron por eso y por algún tema más que no recuerdo bien. Cuando venga la gente de FIFA nos trasladarán las exigencias que tengan, y todas serán negociables».

¿El Bernabéu podría ser el principio y el final del Mundial, o no está claro?

«No está claro, no. Figuran esas tres ciudades (Madrid, Barcelona y Casablanca), porque ahí también va el centro de prensa. En esas tres ciudades, se ha visto que además de un estadio hace falta un espacio cerrado, hermético, para poner el centro de prensa. Y ahí irá la final. Y Casablanca está en esa pelea porque están construyendo ese espacio. En Madrid estaría en Retiro y en Barcelona no recuerdo. ¿Pesa el aforo para la decisión de FIFA? Entiendo que pesa a efectos de ingresos y a nivel de oportunidades para que los aficionados acudan a ver la final, imaginemos que es a la selección española. Falta mucho para esa decisión, que la va a tomar la FIFA y que la tomará con los mejores criterios posibles, seguro».