La Región contará con cinco puntos de predicción de tormentas para verano

Los estudios realizados en los últimos años demuestran un significativo aumento de los incendios forestales causados por rayos en el territorio murciano

Un operador trabaja con una de las unidades portátiles de predicción de tormentas.

Un operador trabaja con una de las unidades portátiles de predicción de tormentas. / CARM

Los veranos son cada vez más calurosos y los fenómenos naturales, en general, más intensos. En este contexto se aprecia el crecimiento, en frecuencia y fuerza, de los incendios forestales.

En esta línea, la Unidad de Defensa contra Incendios Forestales de la Región de Murcia (UDIF) ha adquirido unos equipos que, combinados con el Sistema de Localización de Rayos Previstorm.et, busca prevenir la formación de fuegos en el bosque.

En el primer caso, proporciona información a los operadores sobre la formación de tronadas y la posibilidad de descargas de rayos de estas. Uno de los técnicos de la UDIF, Manuel Páez, explica que estos sistemas, además de ser de utilidad para vigilar la formación de fuegos, ayudan en el ámbito de la prevención laboral. El personal de vigilancia se suele encontrar en puntos altos porque pueden ver con mayor amplitud todo el entorno natural y detectar si se forma algún fuego; por tanto, existe un mayor riesgo de que reciban un impacto durante una tormenta.

Asimismo, indica que en la actualidad existen tres modelos fijos situados en «puntos estratégicos» en la diagonal Oeste-Noroeste de la Región -la zona en la que más caen los rayos dentro del territorio levantino-.

Por otro lado, existen modelos portátiles que se pueden situar en los puestos de mando de emergencia y, de igual manera, proporcionan información sobre la generación de tormentas con carga eléctrica, desplazamiento y cobertura, así como el potencial generador de estas descargas eléctricas y el comportamiento errático del viento.

Estos equipos, también llamados Previstorm Thunderstorm Warning, son de la empresa Dena Desarrollos SL y de cara al verano, serán cinco para toda Murcia, dos más que hasta ahora.

Con respecto a Previstorm.et, se trata de una web que registra las informaciones de unos sensores que captan la carga electrostática de una determinada zona. En otras palabras, la probabilidad de que caiga un rayo en un sitio.

Monitorización

A pesar del funcionamiento de estos equipos, con el objetivo de hacer el seguimiento se utilizan muchas otras herramientas como la información que ofrece la Aemet sobre las descargas que se producen en todo el territorio. El área de influencia es de aproximadamente unos veinte kilómetros.

Con todos estos datos, la Unidad de Análisis de Incendios Forestales (UNAIF) realiza un análisis y filtrado de los impactos en el suelo forestal. El material obtenido es difundido entre todos los actores implicados en la protección de los bosques.

Consideran que de esta manera reducen el tiempo de respuesta de los servicios de emergencias ante un incendio forestal y mejoran la coordinación entre todos los medios.

Incendios por rayo

Los rayos son la principal causa natural de ignición en España y en todo el mundo. También es el origen primario del fuego en algunas masas forestales -como las de bosque boreal- y en determinadas masas forestales mediterráneas en los últimos años, según explican Ramón García Sandoval y Miguel Ángel López, miembros de la Universidad de Murcia, en un estudio sobre los patrones de los sin estos publicado a finales de 2025. Este análisis es otra de las herramientas que se utiliza para la predicción de los incendios.

Sin ir más lejos, subrayan que el pasado 19 de junio se produjo en la Región uno de los episodios de simultaneidad de incendios forestales «más importantes desde que se tienen registros». Entre las siete y la una de la madrugada del siguiente día se cuantificaron 1.950 rayos que provocaron un total de 18 conatos de incendio repartidos entre las sierras de los municipios de Jumilla, Totana, Alhama de Murcia, Murcia, Lorca, Caravaca de la Cruz, Mazarrón, Cartagena, Fortuna, Cieza y Cehegín.

El aumento de este fenómeno está directamente relacionado con el cambio climático; la reducción de las precipitaciones y el incremento de la actividad tormentosa, por ejemplo, son factores clave que contribuyen a su proliferación.