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José Jerí, abogado conservador de 39 años, fue destituido como jefe de Gobierno tras apenas 130 días en el cargo
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En abril, se celebran unas elecciones en las que más de la mitad de diputados y senadores buscan la reelección
El Congreso de Perú ha elegido este jueves en segunda vuelta de votación a José María Balcázar, del partido de izquierdas Perú Libre, como nuevo presidente de la República. El nuevo mandatario se convierte así en el noveno jefe de Gobierno del país andino desde 2016, cuando finalizó el mandato de Ollanta Humala.
Balcázar, de 83 años, también ha prestado juramento seguidamente como presidente del Congreso. La votación se ha producido en medio de un abismo de inestabilidad política que, en los últimos dos meses, ha estado marcado por la destitución este martes de José Jerí, abogado conservador de 39 años, como presidente tras apenas 130 días en el cargo.
Si bien el actual presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, era constitucionalmente el siguiente en la línea de sucesión, se negó a asumir la presidencia. Los legisladores han tenido que votar en dos ocasiones este jueves (miércoles en Perú) en un pleno extraordinario, puesto que en la primera vuelta no se ha obtenido la mayoría suficiente como para elegir a un presidente encargado.
Cuatro candidatos se habían presentado para asumir el reto de presidir la nación andina: los derechistas María del Carmen Alva, que partía como favorita tras haber sido ya presidenta del Congreso en el periodo 2021-2022; Héctor Acuña; y los izquierdistas José Balcázar y Edgar Reymundo.
Balcázar permanecerá en el cargo hasta el final del actual mandato presidencial, el 28 de julio, fecha en que el presidente electo asumirá el cargo.
El escándalo del ‘Chifagate’
Jerí, que asumió su cargo en octubre, después de que el Congreso depusiese a Dina Boluarte por su incapacidad para contener la crisis de inseguridad ciudadana, se ha visto envuelto desde el mes pasado en un escándalo, conocido como el Chifagate —nombre que reciben en el país los restaurantes chinos—. La polémica saltó cuando el ahora exmandatario fue grabado llegando a un restaurante a altas horas de la noche con una capucha para reunirse con el empresario chino Zhihua Yang, propietario de tiendas y adjudicatario de una concesión para un proyecto energético. La Fiscalía ha abierto una investigación por patrocinio ilegal y tráfico de influencias agravado.
A estas cuestionadas reuniones, se sumaron como contrapeso para decantar la balanza hacia su cese las denuncias que han asegurado que Jerí recibió en la Casa de Pizarro, el Palacio de Gobierno, a un grupo de cinco mujeres que posteriormente fueron contratadas por el Estado. Una de ellas pasó ahí toda la noche de Halloween y salió de la sede presidencial a la mañana siguiente.
Estas revelaciones motivaron la presentación de una serie de mociones de censura contra el presidente interino, que lograron suficientes firmas como para tramitarse, a pesar de que el Congreso se encuentra en receso veraniego hasta marzo. Este martes, las mociones fueron aprobadas con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Al tratarse de un congresista que ejercía de manera encargada la Presidencia del país, su salida pudo darse con la mitad más uno de los votos del Parlamento. El representante del denominado Bloque Democrático ha sido el tercer presidente consecutivo de Perú en ser destituido.
Elecciones en abril
Su caída forma parte de «cálculos electorales», y no de una campaña de «altruismo» por mejorar el país, señalaba a la agencia Reuters Michael Shifter, expresidente del grupo de expertos Diálogo Interamericano en Washington. Los peruanos están llamados a votar el 12 de abril en unos comicios en los que más de la mitad de diputados y senadores buscan la reelección. Es por ello que varios congresistas han marcado distancias con José Jerí tras conocerse sus escándalos.
Las rápidas destituciones ponen de relieve que la clase política peruana no ha sido capaz de abordar las preocupaciones de los votantes, como la delincuencia y la corrupción. El país ha quedado así atrapado en un ciclo de administraciones efímeras con poco tiempo o autoridad para abordar los problemas estructurales y un Congreso profundamente impopular que busca ganar apoyo deponiendo a aquellos líderes que resultan impopulares.
Se espera que decenas de candidatos participen en las elecciones de abril, para las que, según una encuesta reciente de Ipsos, gran parte del electorado está indeciso acerca de a quién votar. A pesar de la inestabilidad política, la economía peruana, basada en la minería, se ha mantenido fuerte, con un crecimiento del 3,4 % en 2025 y una inflación relativamente baja del 1,7 %, lo que pone de relieve cómo la economía se ha mantenido aislada de las crisis políticas.

