El actor, que fue pareja artística de Andrés Pajares, estaba ingresado en el Hospital Universitario La Fe de Valencia

El cómico y humorista, Fernando Esteso, ha fallecido en Valencia .
Fernando Esteso llevaba un tiempo muy delicado de salud y una serie de problemas respiratorios han apagado su corazón y su sonrisa a los 80 años en el hospital universitario La Fe de Valencia, donde estaba ingresado desde hacía unos días. Para bien o para mal, el nombre de Esteso está intrínsecamente ligado al de Andrés Pajares, su otra mitad, con el que formó un dúo artístico de lo más rentable desde finales de los setenta hasta mediados de los ochenta, en plena época del cine de destape.
En cinco años rodaron nueve películas, todas dirigidas por Mariano Ozores, que se convirtieron en grandes éxitos de taquilla. Desde la primera y la más famosa Los bingueros (1979) –la vieron más de un millón de espectadores en el cine–, donde la pareja acude al bingo y acaban ludópatas perdidos, hasta La Lola nos lleva al huerto (1984), en la que el personaje de Susana Bequer los enemistaba a causa de su embarazo, pasando por Yo hice a Roque III (1980), en la que parodiaban la popular película Rocky, de Sylvester Stallone. Todas ellas comedias costumbristas con tinte erótico y con una extraordinaria acogida popular en su época, pero denostadas por la crítica intelectual por su baja calidad artística y contenido machista.

Esteso pertenecía a la generación que salía de una dictadura y que descubrió el sexo a través de la risa, pero negaba que esos largometrajes que se producían como churros fueran machistas. En realidad, en esas películas “la mujer siempre salía victoriosa y podía con el hombre, que siempre era un perdedor”, defendía.
El tándem Esteso-Pajares fue artífice del anuncio de televisión “No compre sin ton ni son, compre Thomson”, que fue récord de ventas de la historia de la publicidad, y también obtuvo los aplausos del público con la comedia de Neil Simon La extraña pareja (1987). Más tarde sus caminos se bifurcarían a nivel laboral, pero siempre mantuvieron intacta su amistad. “Con Pajares lo dejé porque ambos teníamos la sensación de estar siempre haciendo la misma película”, contó Esteso en alguna ocasión. De hecho, tras conocer el fallecimiento de Esteso, Pajares se despidió de él con unas entrañables palabras en su perfil de Instagram: “Hoy se ha muerto parte de mi vida, mi hermano, amigo y compañero. Te quiero mucho, Fernando, que Dios te tenga en su gloria”. Santiago Segura, que lo recuperó para la gran pantalla en la saga Torrente, lo recordó como “un actor con verdad, cómico de primera, excelente cantante, genial imitador y, sobre todo, amigo entrañable”.
Hoy se ha muerto parte de mi vida, mi hermano, amigo y compañero. Te quiero mucho, Fernando, que Dios te tenga en su gloria
La capilla ardiente se abrirá este lunes en el tanatorio Mémora de Valencia a partir de las once de la mañana, y sus restos serán enterrados en Zaragoza en la más estricta intimidad, a petición de su familia.
Nacido el 16 de febrero de 1945 en Zaragoza, sus padres tenían una compañía de folklore aragonés y Esteso debutó con apenas tres años cantando jotas, sus canciones de cuna. De pequeño actuó en el circo y a los 13 años siguió en el teatro, haciendo entremeses baturros con su hermano. El escenario fue desde entonces su verdadera pasión, y consideraba que el cariño, las risas y el aplauso del público eran la sal de su vida y el único patrimonio que Hacienda no le podía quitar.
Su humor era directo y tradicional. Más que la carcajada, buscaba en el espectador una sonrisa y un estado de ánimo. Definía su trabajo como “limpio, blanco, sin complicación. De la calle”. Con 19 años se marchó a Madrid a probar suerte y empezó a hacer teatro, cine y televisión. Su debut en el cine llegó con Celos, amor y Mercado Común, en 1973, y un año más tarde llegaría su primer papel protagonista en Onofre (1974), una comedia con Luisa María Delgado, Bárbara Rey y Ágata Lys.
Grabó discos de humor con títulos como El zurriagazo, La Ramona, Ráscate o ¡Ay bellotero, bellotero! También tenía la habilidad de imitar voces de cantantes famosos como Raphael, Julio Iglesias, Camilo Sesto, Nino Bravo, Tom Jones, Luis Aguilé, Serrat o Manolo Escobar.
En solitario protagonizó El erótico enmascarado (1980), El hijo del cura (1984), Caray con el divorcio (1982), Al este del oeste (1984) o El recomendado (1985). También las obras Ramona, te quiero, Ya tenemos risocracia o Las cosas de Fernando Esteso. Escribió, codirigió y protagonizo la película para vídeo Viva la risa (1987), y en 1991 hizo El amor sí tiene cura de Javier Aguirre. A finales de los ochenta su carrera sufrió un declive marcado por problemas económicos y personales. En 1993, ya apartado casi definitivamente del cine, trabajó en Telecinco, donde presentó La ruleta de la fortuna y Veraneando con Bertín Osborne y Remedios Cervantes. Se despidió de la gran pantalla con un pequeño papel junto a Susi Sánchez en Loli Tormenta (2023) , la obra póstuma de Agustí Villaronga.
Aunque era aragonés, Esteso residía en Torrevieja (Alicante) desde hace décadas. Fue un habitual en las Fallas y un artista fijo en la programación de los teatros locales.