
La antigua casa del maestro tras la restauración es la sede de este emblemático museo.
Si nos remontamos en la historia de Albudeite y nos centramos en la economía de sus vecinos, llegamos a la conclusión que la agricultura, los cítricos y la indústria del esparto fueron en el pasado siglo su sustento. Sobre todo el esparto y todos los útiles y objetos que se eleboraban con él, algo que con la aparición de las fibras sitéticas y plásticos, se ha quedado de forma residual y ornamental.
Las familias de Simón Almagro, con un 70% de la fabricación, y otras dos familias, que cubrían el 30% restasante, fueron en el pasado un pilar muy importante en el desarrollo de la indústria del esparto, que repartían por las casas para que los vecinos lo trabajasen y luego recogían el producto elaborado, lías, condeta, esteras, pleita, etc.

Así pues, la isntalación de un museo era algo necesario y se ha realizado con el afán de preservar las costumbres y tradiciones de Albudeite, príncipalmente el esparto. El edificio en sí es de planta baja, y consta de una amplia sala príncpal (para exposiciones) y otra más pequeña a modo de almacén, además de un patio con dos parterres para poner muestras del cultivo del esparto.
Actualmente el museo acoge una exposición de fotografía de Damián Lajara, que finalizará a mediados de febrero, a partir de la cual se iniciará la instalación de los objetos y utensilios que conformarán la exposición del esparto, que será permanente, y permitirá realizar conferencias en el salón.

Podríamos hacer una relación de productos elaborados de manera artesanal entre los que cabe destacar: las alfombras, leñeros, persianas, barzas, aguaderas, capazo, soplillo, cuchillero, caracoleras, paneras, botellero, etc,
El esparto. Un cultivo que en España gozó de un momento relativamente bueno, que posteriormente entró en declive con la aparición de fibras sintéticas.

Gracias a la resistencia de tal fibra, se ha utilizado desde escoba para barrer, hasta en cordelería naval. Una de sus cualidades era su resistencia a la abrasión y deterioro causado por el agua marina, que todos sabemos que todo lo puede si de corroer se trata. Y por supuesto, no debemos olvidar todo aquello relacionado con cestería, capazos, sacos de esos con los que se hacen las carreras de sacos infantiles.

Un uso curioso en España hasta la aparición de materiales más modernos fue en las bateas mejilloneras en las costas gallegas. Otro de sus usos fue para pasta de papel y de muy buena calidad.
Casi todo (si no todo) el esparto que se produce en España es precisamente en la Región de Murcia. Crece a pleno sol. Si tu idea es darle sombreo, errarás ya que no crece a la sombra. Su resistencia a la falta de agua es ejemplar así que es una de esas plantas con una baja necesidad hídrica. Soporta suelos pobres muy drenados, eso sí, incluso bastante calizos. Como puede observarse, es la antítesis del suelo de bosque. Es una planta muy longeva que puede estar en «producción» más de 40 años. La recolección es relativamente sencilla y se realiza durante prácticamente los últimos 4 meses del año, preferiblemente cuando no haya lluvias.

GALERÍA DE IMÁGENES
