barra libre abierta en el Residencial Nuevo Principado en 2007 02-10-2015 10:29:19
MORENTE
La explotación lucrativa personal de la vía pública, que es de todos, y el ansia recaudadora municipal vulneran día a día, sin el menor miramiento, los derechos de todos los vecinos, especialmente aquellos con carencias o limitaciones físicas, que tienen condicionada su movilidad o sufren cualquier tipo de discapacidad. Las vías peatonales soportan la creciente invasión de mobiliario, enseres y trastos varios relacionados con la hostelería callejera, haciendo cada vez más difícil transitar con normalidad, especialmente a quienes se ayudan con bastones y andadores, empujan cochecitos de niño o utilizan sillas de ruedas. Aparte de la incomodidad para los peatones el riesgo de accidente es alto en las terrazas cuyo límite con la calzada es el bordillo de la acera, con o sin barandilla, y en las que están apretujadas en determinados espacios de la ciudad [Paseo Río Nalón] donde la saturación descarada e incontrolada de restaurantes y bares ha cambiado el uso, la función y el paisaje de una zona residencial, con repercusión negativa en toda el municipio. Con el mismo derecho de los que tienen sus establecimientos en Río Nalón y adyacentes, los comerciantes de otras zonas, restauradores o no, quieren explotar comercialmente su trozo de calle, como sea, incluso ocupando una acera mínima. En los alrededores del Ayuntamiento hay ejemplos de calles no peatonales cortadas al tráfico para instalar falsas terrazas en la calzada. ¿Quién da más?
Lo que está ocurriendo en Los Alcázares, denunciado en esta página desde 2012, es consecuencia de la barra libre abierta en el Residencial Nuevo Principado en 2007, para restaurantes y bares. Fueron llegando uno tras otro negocios de hostelería, invadiendo esta vía peatonal sin ningún tipo de control municipal, amontonándose hasta la saturación, provocando la indignación de residentes y viandantes. De nada sirvieron montones de reclamaciones y denuncias al Ayuntamiento, al ya suprimido Defensor del Pueblo de la Región de Murcia y al Defensor del Pueblo. La oferta municipal a los interesados en ocupar esta vía peatonal con recintos propios perfectamente delimitados, exclusivos, incluso mayores que los locales comerciales [grandes terrazas permanentes por poco dinero] era tan atractiva que produjo efecto llamada, concentrando la actividad en el Paseo Río Nalón y su entorno, en detrimento de otros espacios del municipio. Los establecimientos de otras zonas [los de toda la vida] reaccionaron ocupando sus aceras como falsas terrazas, llegándose a la situación que denuncia el Defensor del Discapacitado de Los Alcázares en el diario La Verdad de Murcia [LA GINCANA DE LAS CUATRO RUEDAS. El Defensor del Discapacitado reclama aceras sin barreras y la Concejalía elabora un Plan de Accesibilidad.17-09-2015. http:–www.laverdad.es-murcia-comarcas-201509-16-gincana-cuatro-ruedas-20150916003220-v.html]
Resolver la situación que denuncia el Defensor del Discapacitado no estaba en la agenda del equipo de gobierno municipal popular, antes mayoritario y ahora circunstancial. La situación era mucho mejor en 2011. Ahora dicen que lo van a estudiar, técnicos incluidos, que van a gastar dinero, que están en ello, pero Alcalde y Concejales siguen siendo los mismos que en 2011 prometieron actuaciones positivas a los vecinos, como acabar con la degradación ambiental y social del Paseo Río Nalón. Mintieron. ¿Cómo van a dar marcha atrás si no quisieron frenar entonces? Llevan cuatro años quejándose de una herencia envenenada, pero menudo antídoto han aplicado. Hay que ponerse a trabajar, despejando la ciudad de obstáculos y arreglando mucho más que las aceras. Hay que hablar menos y hacer más, sin buscar fotos y titulares.
En La Verdad del pasado día 17 leemos: «El concejal de Urbanismo, Francisco Montesinos, asegura que «la eliminación de las barreras arquitectónicas es parte de lo que queda por hacer y soy sensible a esta situación, por eso he encargado al arquitecto municipal una valoración de las necesidades con el fin de elaborar un Plan de Accesibilidad que espero que obtenga el consenso de los grupos políticos». El edil se muestra dispuesto a «contemplar una partida económica importante para adecuar aceras, bordillos y pasos de todo tipo». Aceras, bordillos, alcorques, paseos, pasos de peatones, señales de tráfico,
todo eso debería estar arreglado ya, hace mucho tiempo, si hubiesen hecho honor a la palabra dada al Defensor del Pueblo de la Región de Murcia, primero, y al Defensor del Pueblo, después. ¿Sensibilidad? Una cosa es predicar y otra dar trigo, pero está visto que en cuestiones de paripé y mañana te veré no hay secretos para este equipo de gobierno popular circunstancial. El ejemplo más sangrante de lo que está ocurriendo en el municipio se llama Paseo Río Nalón. Las imágenes del adjunto reportaje lo explican gráficamente.
¬ COMENTARIOS SOBRE EL ADJUNTO REPORTAJE.
El mismo periódico que ahora recoge las quejas del Defensor del Discapacitado de Los Alcázares, publicó en junio de 2010 un publirreportaje sobre el cambio de uso y función del Paseo Río Nalón, convertido ya en reducto de ocio, en el que incluso se podía disfrutar de noches de fútbol televisado en plena calle. Del derecho a la vida normal y descanso de los vecinos, dentro de sus propios domicilios, no se decía nada. Únicamente dos concejales del equipo de gobierno, entonces socialista, presumían de su acierto al optar por industrias molestas, en beneficio de particulares y el propio Ayuntamiento, frente al proyecto inicial de vía peatonal en zona verde para disfrute general. En aquel momento todavía no habían desaparecido las jardineras y los bancos, ni se había iniciado la retirada progresiva de papeleras y la eliminación de palmeras. Como los negocios abrían sin licencia de actividad el efecto llamada fue de escándalo. En 2011 llegaron los del PP para arreglarlo todo. Dividieron el Paseo en tres zonas: laterales para falsas terrazas y cuatro metros en el centro para peatones, cochecitos de niño, bicicletas, sillas de ruedas, carteles y trastos varios. Decenas y decenas de establecimientos, aglomeraciones, bullicio, escándalos y algarabía, música, sonido de televisores, humos y olor a cocina sazonando el ambiente. Los vecinos aguantando el tirón. Después de ocupado el suelo, lo fueron cubriendo con toldos, tenderetes, tinglados y estructuras, arrasando palmeras [echaron la culpa al escarabajo picudo rojo, pero no se ha replantado ninguna] y enlosando sus alcorques.
A los restauradores callejeros se les consiente todo, incluso instalaciones eléctricas aéreas no permitidas y peligrosas. Paralelamente, los proveedores de restaurantes y bares aparcan en calles adyacentes sobre: plazas para discapacitados, pasos de peatones y aceras, porque lo prioritario es mantener las terrazas y su rentabilidad, que beneficia a particulares y al propio Ayuntamiento. Los residentes, los vecinos del municipio y en general quienes transitan por dicha zona, sufren las consecuencias de unos munícipes de conducta incalificable. En el reportaje hay fotografías de estacionamientos no permitidos en C- Río Arangüín y Av. de la Libertad que hablan por sí solas y nos recuerdan aquello de «predicar con el ejemplo».
¬ ES NOTICIA EN EL RESIDENCIAL NUEVO PRINCIPADO.
En Paseo Río Nalón buscan políticos capacitados, sensibles, responsables, con ganas de trabajar, que sean capaces de devolver a esa vía peatonal la identidad, la dignidad, la belleza, las jardineras, las palmeras, las papeleras y los bancos. Necesitan políticos, aunque sean del PP, que tengan claro que los vehículos industriales no pueden aparcar sobre las aceras, los pasos de peatones y las zonas reservadas a personas discapacitadas en la Calle Río Arangüín. Necesitan políticos con dos dedos de frente (¡qué menos!), que estén en la calle, que reciban y escuchen a las personas, que sean capaces de contestar un escrito y atender peticiones de los ciudadanos; que sean coherentes en sus dichos y en sus hechos. Solo eso.